Dia vacacional que aprovecho para realizar visita a uno de mis rincones favoritos en pleno bullicio, que es como se vive la ciudad.
En este caso había doble intención, por lo que trás unas compras previas y caprichosas, decidimos ir a la hora del almuerzo tal y como se entiende en Valencia. Decir que sobre las 10:00 h. ya había movimiento de todo tipo en las dos bandas de la barra. Gente tomándose un café con leche, unos Donut's, bocadillos, y tapeando, como era nuestro caso. Una cafetería-cervecería en pleno movimiento.
Éxito asegurado que solo puede cambiar en suerte la inquietud de Ricard. De momento... "Clin, clin, caja".
Mucho personal, a mi juicio, necesario, atento y diligente, con algún que otro fallo provocado al atenderte de pasada.
Nos preguntan antes que nada por el vino, pero que duda cabe que había que leer primero la carta. Los productos se hacen en el momento, excepto los fríos, que tan solo es montarlos. Trás la fallida ensaladilla "Ricard Camarena", optamos por lo siguiente:
Bravas "Lourdes Luz"; salsa alioli suave y crujiente patata impregnada en pimentón picante. Buena ración. (4,5 €.)
Sepionet-puerro-tocino; muchísimo sabor de este combinado mar/tierra. Minisepionets con viruta de puerro y tacos de tocino. Salsita con tinta de la propia sepia sucia. (9,50 €.)
Bocata "Mary" sepia con salsa "Mary"; no es otra cosa que un bocadillo de sepia fresca a taquitos pequeños, y con la típica salsita verde que en este caso ensalza el sabor y no lo mata. (4,20 €.) Bocata para compartir, y que aprovecho para comentar que el tamaño es más que suficiente, habiendo otra chapata más pequeña para aquel que quiera 1/2 bocadillo.
De beber, un par de copas Mestizaje blanco (3 €.) que fué abierto en ese momento, a corregir el taponazo, y una tercera de Do Ferreiro (3,50 €.), la cual fué cambiada ya que sin darse cuenta una de las camareras la sirvió en la misma que el anterior. Buenas palabras y mejor contestación. Así como buenas copas que aportan los distribuidores, marcas de vinos impresas en las mismas. Perfecto llenado, justo hasta donde empieza la curva del cierre.
26 € dos personas. No hubo postre ni café, quería comer más tarde. Quedé satisfecho en cantidad pese a mis temores. Toca comprender que no es un sitio diario de almuerzo, y por lo tanto, no lo puedes comparar con el que habitualmente vas.
Volveré y cambiaré de tapas, aunque puede que el sepionet con puerro y tocino siempre esté presente.
Nota: El entorno está supeditado en este caso al propio mercao, ya que estás dentro de él.
¿A lo del vino te refieres? pues lo explico, si te fijas. Lo de servir el 2º vino en la misma copa es un fallo que tolero, también como digo, porque la chica no sabía cual estaba tomando y no leyó la nota. Eso sucede en este tipo de sitios, tampoco puedo pretender tener una persona delante par mi, es un fallo que provoca el propio ajetreo y que considero que hay que decir por si tienen a bien mejorarlo.
Saludos
Tendrás que ir tu ¿no huevón?. Al menos, por la guerra que has dado :-)
No Oti decía por la ensaladilla??
Ah...! Disculpa, pues porque no tenían hecha. Puede que por la hora, no sé.
Lo primero, es que por desgracia, en nuchísimos sitios ponen pota. Lo de la mahonesa es cuestión de gustos, pero cuando la salsa verde tiene este sabor, ni te acuerdas de ella. Que conste que yo la mahonesa en los bocatas la utilizo con casi todo.
Saludos
es que a las 10. a ver si mañana que me incorporo al trabajo me paso un día a almorzar algo rápico. Bocata sepia por ejemplo. Saludos.
En el archiconocido y turístico Toneles lo hacen bueno, por citarte uno fácil y céntrico. Es precisamente el bocadillo de mi infancia, cuando mis padres me llevaban a Pinedo, al rest. Mediterráneo, que todavía existe. Estoy contigo, cuando es calamar de verdad, fresco, y de rebozado fino, está mortal.
Pues habrá que probar esa salsa verde, porque en la mayoría de las ocasiones la función que tiene es la de cargarse el sabor del cefalopodo.
Saludos.
Pues en Toneles todavía no he estado pero sí en Casa Mundo. Dicen las buenas lenguas que en ambos se comen los mejores bocatas de calamares de Valencia. Para la siguiente bocata al canto en Bar Central.
Ese mismo apunte hago en el comentario. Coincidimos.
Más económico y mejor, Lo Toneles. Pero ya sabes como es esto.
Eso serán los calamares valencianos, los de Girona saben a calamar y los hacen al momento y alpan le ponen tomate.
Cuando vengas por aquí te llevaré alrestaurante Can Roca y te invitaré a unos calamares a la romana auténticos.
Luego tu me puedes invitar al chiringuito de sus hijos para probar los suyos. jejeje....
Mira por donde ya me empiezas a caer bien, jo..., lo que me gusta que me den la razón.
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