En un comentario en una de las reseñas anteriores, dije que no conocía este local. Sí que lo conocía pero no lo recordaba; de esos sitios a los que me solía llevar mi padre allá por los 60s a comer gambas y luego las típicas bravas en otro emblemático y cercano bar de Madrid.
Para allá me fui con mi mujer a tomar unas raciones; pero dado que no había sitio para sentarnos, nos señalaron el diminuto anexo que hay justo enfrente y que si dispone de alguna mesita baja. Tuvimos suerte de poder sentarnos y empezamos a pedir, pero no todo lo que hubiéramos deseado puesto que en el citado anexo solo sirven gambas en sus diferentes versiones (no entiendo el porqué si pueden cruzar la calle las cazuelitas de gambas hirviendo pero no un plato de bravas).
Para compartir los dos:
- 12 gambas blancas a la plancha (19.90€): Si que podemos decir que bien planchaditas y con la carne delicada y jugosa, pero el tamaño dejaba bastante que desear para esos precios (medianitas tirando a pequeñas). Según estábamos esperando, ya estábamos pensando en la posibilidad de repetir. Frustración cuando las presentaron.
- Cazuelita de gambas al ajillo (10.90€): Mucho mejor el aceitito con sus ajitos y guindillitas que las ridículas por su tamaño y escasas gambillas (las de las fotos adjuntas no fueron las mías). Perplejidad.
- Croquetas de gambas (8.30€): 1/2 docena de unidades crujientitas por fuera y muy cremosas por dentro con claro sabor a crustáceo pero sin ningún trocito de marisco que masticar (algo que echo en falta en una croqueta como ya he comentado en otros momentos).
Para beber, tomamos un par de vermouths (2.40€) servidos con muchísimo hielo y un par de cañas no muy bien tiradas (2.90€). En ambos casos, bastante rácanos con el servicio teniendo en cuenta los precios.
Pagamos 50.90€ que dudo mucho que lo vuelva a hacer en este local. Quizás haya sido el efecto navidades pero desde luego que no lo vale. A propósito, sirven la cazuelita de gambas con dos bollitos de pan rústico que no pides y que cobran a 0.60€ por unidad.
Nota 1: El precio indicado es lo que costaría compartir entre dos una docena de gambas blancas, sus gambas al ajillo y sus croquetas, sin bebidas.
Nota 2: Que perdonen los foreros anteriores pues he podido tener mala suerte ese día, pero se me ha caído un sitio emblemático de Madrid para siempre.
Si que tienen mucha más oferta pero no cruzaba la calle. En cuanto a sus especialidades (gambas), pues me quedo con la mosca detrás de la oreja.
saludos
¿Por qué ponen esas barreras? Es extraño que crucen las gambas y otros platos no.
Saludos
El problema es que como dices, es un sitio emblemático de Madrid que como tantos otros en la actualidad vive del turismo y de algunos de los que lo conocimos en los 60'. Además acabas de llegar de Sevilla y claro, las comparaciones son odiosas.
Piensa que tanto Joan como yo, en Madrid somos guiris, y que si la gamba blanca de Huelva a Girona no llega, a Montpellier ni te cuento.
No tengo ni idea. Además, es curioso porque es en el anexo donde hay mesitas para sentarse, no en el local quasi-centenario.
Saludos
Puede ser lo que dices y no te quito la razón. Pero hagamos números a ojo de buen cubero. Esas 12 gambitas pesarían seguro que menos de 200 gramos; así es que el kilo de gambas sale en ese bar a unos 100€ y con unas medidas que desde luego no dan la talla. Quizás con el tiempo vuelva pero al margen de las fiestas navideñas.
saludos
Lamento que no disfrutases como yo lo hice en mi visita.
Para mi tanto las croquetas de gambas, que por cierto el dia de mi visita tenían algunos trocitos de marisco en su interior, como las gambas blancas de Huelva a la plancha, estuvieron excelentes. En cuanto al calibre de las gambas estoy de acuerdo contigo en que era mas bien pequeño, pero ese factor no le quita calidad al producto. Consideré la RCP buena porque solo juzgué la calidad del producto que comí en relación a su precio, no lo que pudiesen costar las gambas en el mercado. Como dice Jeronimo, como guiri me encantó ;-) 1,41 € la gamba no me pareció caro.
Un saludo
Joan
Venga, no hace falta lamentarse ni nada por el estilo. Para nada pongo en duda vuestra experiencia porque me das absoluta confianza. Cuántas veces hemos ido a un sitio de toda la vida en Madrid a comer bacalao rebozado y hay veces que ni lo hemos terminado. Cada experiencia es individual y depende de muchas cosas. Lo mismo el día que estuviste consiguieron gambas del mercado de mayor calibre; qué sé yo!!!. Pero lo que más nos dolió fue la ridícula ración de gambillas al ajillo. Tenía que haber hecho una foto.
saludos
¿Trocitos de gamba en el interior de una croqueta de gamba? Vaya, no está todo perdido en el mundo croquetero...
Un saludo.
Y que dure... ;-) ya que Isierrar no tuvo esa suerte el dia que fué.
Un saludo
Joan
Para mi que le fueron quitando gambas al camarero mientras cruzaba la calle. La cosa tá mú malita.
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