Restaurante Casa Marcial: Veinte años no es nada


Resulta complicado pensar que alguien con ansias de éxito económico puede establecer un restaurante en La Salgar. A unos 5 km de Arriondas, en el desvío que lleva para el Fitu, y cuando ya uno se da cuenta que no puede subir más, que solo puede bajar, se encuentra Casa Marcial.

Estamos en el XX aniversario de esta casa, que hasta el día 6 de Enero lo estuvo celebrando con dos menús con sus platos más reconocibles. Ahora el restaurante permanece cerrado hasta Abril, mes en el que Nacho Manzano regresara.

Se comienza con una serie de aperitivos muy asturianos, me encanta ese reflejo en este primer acto de la gastronomía y los productos de la región en la que estamos. Croquetas de jamón, cornete de maíz y curry, manzanas rellenas de Rey Silo, y los tortos de revuelto con cebolla caramelizada y queso cabrales. Totalmente indispensables las primeras, plenas de sabor a buen jamón, y elevada cremosidad. Estas croquetas van directamente a nuestra cima croquetera y se instalan en nuestra memoria.

También para recordad los tortos, con un revuelto con toques dulces, y salados donde el queso para nada se lleva el protagonismo, sino que asoma al final de cada bocado. Destaca el ligazón del revuelto y su elevada jugosidad. Paciencia al mando de las sartenes, y fuego lento.

El primer plato también nos aferra a esta tierra, en este caso al Mar Cantábrico, con la nécora que se come entera. Pasta Wanton para simular la cáscara, por debajo la carne totalmente limpia, junto con sus corales, simulando las patas un gel de sidra y caldo de algas. Mucho trabajo detrás de este bocado para elevar la comodidad del comensal, y extraer el máximo partido a la andarica. Para repetir.

Encontramos finura en el tortellini de faisán en su propio caldo con zanahoria y chirivía. Adecuado contraste de sabores con ese toque anisado que aporta la chirivía. La sutileza mencionada supera la potencial fuerza sápida del faisán.

Continuamos con las partes más “nobles” del lechal: Mollejas salteadas, sesos empanadas y lengua en una especie de fiambre, acompañadas de espuma de queso, acelgas, su penca, y la yema de un huevo que actúa como vehículo integrador. Las verduras frenan la consistencia del cordero, y ese aire de queso aporta cierto volumen en boca. Combinaciones complejas a priori que salen más que airosas en las manos de Nacho.

Como pescado del día nos hacen llegar la merluza con habas de Mayo. Poca integración entre los productos, con la verdura algo demasiado dura, y el pescado desde nuestra humilde opinión con un punto de más. Preferimos la merluza en aquellas composiciones donde mantiene más su jugosidad, bien rebozada, ó con algo menos de cocción.

Llegado a este punto deberíamos llegar a uno de los platos tradicionales, pero más representativos de Nacho Manzano, el arroz con pitu caleya. Pero tuvieron la gentileza de “sacar” algún plato más. El primero de ellos un huevo a baja temperatura, paloma, caldo de la misma y hierbas del mar. Pleno de sabor, intachable en este aspecto, sí en la textura de las hierbas que nos resultan algo correosas. Complicaciones que probablemente a veces no sean sean necesarias.

El segundo extra consiste en lubina con un maki de sus huevas, y tomate. Las huevas ejercen como un buen potenciador al paladar del sabor del pescado, que se encuentra en un punto perfecto. Mayor armonía que en el anterior plato de pescado.

Como plato principal, el mencionado arroz con pitu caleya. Suelto, y sabroso, como debe de ser. El pollo sin pizca de grasa, un ejemplar de “gimnasio” musculado pero sin artificios, todo con naturalidad. Un histórico tradicional que no necesita de más. He de confesar que cada vez me gustan más los platos tradicionales que han sido revisados por la alta gastronomía. Desconozco si será tecno ó no, pero emocional seguro.

Como en el caso de Casa Gerardo, aquí todavía la carta está muy viva, y una parte importante del público local se decanta por ella. Carta más tradicional que moderna, pero vivan las tradiciones si dentro de ellas está este arroz. Por él, se puede volver a esta casa sin la menor duda.

Como postre, coco invertido con helado de hierbaluisa, y tamizado de coco con fruta de la pasión. En la primera pieza, el coco junto con chocolate blanco y almendra; se continúa y se realiza un pequeño recorrido palatal: dulce, amargo, ácido. Notable.

En resumen una propuesta donde destacamos los platos de mayor raigambre en las manos de Nacho (croquetas, tortos, arroz con pitu), la nécora como un ejercicio de imaginación, trasladando la mar al plato sin perder un ápice de sabor, y el tortellini de faisán donde la delicadeza y los contrastes mandan. Por otro lado, percibimos que Nacho es cocinero de buscar ciertas complicaciones, de no conformarse con composiciones sencillas; en este apartado algunas veces (las partes nobles del lechal, lubina con su maki de huevas), se sale más airosa que otras (Merluza con habas de mayo, huevo con paloma y hierbas de mar).

A la salida el sol se iba, y nos despedía, nosotros descendíamos hasta Arriondas.

Casa Marcial: Veinte años no es nada.

Para ver post completo y fotos ya sabéis
http://www.complicidadgastronomica.es/?p=3127

  1. #1

    Alberto.Freire

    Está claro que la gastronomía asturiana también está a un gran nivel.
    Por cierto, qué bebisteis?
    Saludos!

  2. #2

    Isaac Agüero

    en respuesta a Alberto.Freire
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    Pues te dijo; comenzamos con Sidra Emilio MArtinez, luego un albariño que no recuerdo, pasamos a un amontillado del Maestro Sierra con las partes nobles del lechal. De este vino nos fue dificil volver a otro blanco, por su potencia. Luego un tinto asturiano que no estaba nada mal. Las marcas las tenía en el papel que te dan que he perdido...:-(
    Si que está a alto nivel la gastronomía asturiana, y a buen precio, pero igual no tanto como en Galicia. Creo que de oeste a este, el precio va cada vez aumentando...

  3. #3

    Alberto.Freire

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    Sí que es cierto el tema del precio. Cuando estuvimos en Cantabria nos comentaban exactamente lo mismo en un restaurante.

  4. #4

    Abreunvinito

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    No me habia percatado pero si que es verdad que el precio se desplaza en direccion contraria al sol.

  5. #5

    Isaac Agüero

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    EN este caso sí, pero si sales de Portugal pasas por MAdrid y luego sigues en Valencia, te encontraras un pico en Madrid, al que luego no llegarás. Por lo que leo en la COmunidad Valenciana tenéis muy buena RCP actualmente

  6. #6

    oscar4435

    Para mi la mejor experiencia en asturias y tuve varias y buenas.

  7. #7

    Isaac Agüero

    en respuesta a oscar4435
    Ver mensaje de oscar4435

    YA sabes un día tienes que venir conmigo a CG, y hay que ir a el Corral del Indianu

  8. #8

    oscar4435

    en respuesta a Isaac Agüero
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    Eso hay que plantearlo para una de restauranteros , no puede ser que no pasemos por un referente de la gastronomia como el situado en prendes .

    El corral , me gusto , sobre todo la atención de el y su mujer , pero claro me lo hice to en una semana y el corral quedo un pelin eclipsado por estos dos mostruos.

    Perdon , tres que hay dos Moran.

  9. #9

    Isaac Agüero

    en respuesta a oscar4435
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    Ya sabes que yo encantado para una gorda de este calibre......

  10. #10

    Abreunvinito

    en respuesta a Isaac Agüero
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    Dejando aparte el pico de Madrid (para eso es la capital), es verdad, incluso en Andalucía, es más barato Huelva y Cadiz que Malaga y Granada, Extremadura que Murcia, Castilla Leon que Valencia, Galicia que Cataluña, Asturias que Donostia...

  11. #11

    Isaac Agüero

    en respuesta a Abreunvinito
    Ver mensaje de Abreunvinito

    Correcto ; bajo es apremisa es mejor un viaje de este a oeste, o al revés????

  12. #12

    Abreunvinito

    en respuesta a Isaac Agüero
    Ver mensaje de Isaac Agüero

    Para comer bien, cualquier dirección.
    Para gastar menos, mejor ir al oeste, rodeando la M-50

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