Restaurante La Embajada (CERRADO): Lugar diferente, comida de primer nivel


Con ganas desde hace tiempo de volver a disfrutar de la cocina de Vicente Patiño en su nueva ubicación y de hablar con Amanda y sus consejos en vinos; al final tras varios intentos fallidos, por fin vamos.
Hay grandes y completas descripciones del local, entorno, platos y servicios por lo que pondré solo mis impresiones.

Tema de carta de vinos: se queda corta a los conocimientos de Amanda, pero es lo que se impone por no tener un inmovilizado insostenible, o un recargo abusivo en precios. Es de tamaño medio-corto, con buenos precios, suficientes opciones (blancos, tintos, rosados, cavas, champagnes, dulces) en gama baja y media; casi ninguna en alta.
Los menús planteados y su ajustado precio es parte muy importante de su atractivo.

Nosotros fuimos por fuera: para 5 comensales, empezamos con la deconstruccion de la empanadilla que me pareció muy buena invención y muy bien resuelta.: extraordinario plato.
Ostras, media docena de Girardeau, estupendo tamaño y calidad, aquí no hay opción de cocina.
Gambas de Denia, dos p/p: tamaño mediano, extraordinaria calidad y en su punto de poco hervidas (seguramente en agua con sal o de mar). Magnificas.
Anchoas del Cantábrico: tamaño mediano, gran calidad, buen punto de sal. Muy bien.
Platos principales: pescado del día: 2 de denton con su piel (¿¿si nos comemos la del cochinillo, por qué no la del denton??): estaba crujiente y contrasta con la carne del pescado que era extraordinaria; las referencias de los 3 de merluza fueron menos entusiastas.
Una sola posibilidad de pan, cortado en rodajas, buena calidad y corteza muy crujiente.

De postres uno de cada para probar: coca en llanda con leche merengada y sorbete de calabaza: 3 buenos ingredientes pero que no acaban de integrarse entre sí, aunque por separado están todos buenos. Pera, toffe y regaliz quizás el mejor resuelto de todos. Natillas espumosas de nuez moscada, cacao y galleta de mantequilla: bueno pero exuberante espuma que invita a no terminar y probar de más sabores contrastados de otros postres. Brioche de café, mata y galleta de cacao: muy gustoso y poco complicado. No tuvimos opción de chocolate y hubo quien lo notó.
Cafés no destacables. Sin opción complementarias de invitación de la casa, ni a repetir café.

En la parte de bebida: tres cervezas en la entrada más una clarita, agua (creo que 3 botellas) y un muy interesante godello de Valdeorras Louro do Bolo 2011, y para el final y poder acompañar al postre Anselmann Riesling Spätlese seco 2011 con una clara explicación por parte de Amanda de los grados de dulzor en los vinos alemanes.

Debo destacar que en RPC me refiero a fuera del menú, porque en los menús, la nota sería superior.

  1. #1

    kopicki

    Si es que vas sobrado¡¡¡

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar