Restaurante La Embajada (CERRADO): Difícil dar más por menos


Vicente Patiño con la inestimable ayuda de Luis, vuelve por sus fueros en este restaurante que forma parte de un espacio para la celebración de eventos y catering. En este caso Vicente y su equipo se mueven como pez en el agua, sin las limitaciones, sobre todo en espacio, de su anterior local.

El restaurante está dividido en varias salas con una decoración tal vez demasiado barroca para mi gusto y con unas sillas vestidas "tipo boda", aunque resulta, a pesar de la amplitud, acogedor e inspira tranquilidad. La separación entre las mesas es muy buena pero no me gustó la distribución, que hace que tengas cara a cara en la mesa de en frente a un comensal.

La cocina es "made in" Vicente Patiño, con algunas platos que ya había probado en Oleo, quizás con algo menos de elaboración (al menos a primera vista) que en su anterior restaurante pero con combinaciones muy pensadas, máximo 3 o 4 ingredientes y en el que todos los elementos del plato son de gran relevancia para el conjunto.

Dispone de varios menús, uno a mediodía a 25€ para elegir entre varios platos y por la noche un menú a 29€ y el menú gastronómico a 45€, esta última es la opción más recomendable, un menú muy completo que consta de 2 aperitivos, 4 entradas, pescado, carne y 2 postres.

Empezamos con los aperitivos: guacamole de salmón y maiz tostado, sencillo y resultón y la falsa empanadilla de pisto y atún, aperitivo que ya tenían en el Oleo y que consta de una espuma del relleno de la empanadilla mezclada con trozos de la masa, servida en un vaso de chupito. Sin duda uno de los mejores aperitivos que he probado.

Sardina confitada con emulsión de tomate. Una sardina de tamaño considerable y perfectamente limpia, confitada en aceite y con un ligero toque a brasas. Estaba acompañada de la emulsión de tomate y sésamo garrapiñado

Ternera en salazón. Curiosa forma de preparar la ternera cuyo sabor estaba potenciado por una emulsión de su propia grasa y una salsa chimichurri.

Puerros con mostaza y almendra. Plato sorprendente por la osadía de poner como protagonismo un ingrediente (el puerro) que suele ser habitualmente un actor secundario en las elaboraciones y que en este caso formaba parte de un plato lleno de matices. Sin dudas una genialidad

Mollejas y hongos en adobo. En forma de guiso con una salsa muy concentrada de verduras y carne. Muy sabroso

Fideos melosos de gamba roja y ajo asado. El plato más "comercial" de todos. Ni que decir que estaban espectaculares.

Corvina. El plato que menos me convenció. Para mi gusto la velouté con potenciaba el sabor del pescado que quedaba algo desangelado. Quizás le hubiera venido mejor otro acompañamiento que hubiera arropado mejor al pescado, que quedaba algo desguarnecido. Puede ser que después de probar platos con tanto sabor, este me supiera poco.

Lomo bajo de ternera asturiana. Otro plato lleno de sabor (¿demasiado quizás?). La carne estaba marianada en hierbas, acompañado de un puré de berenjena a la brasa y una salsa de miel, hierbabuena y comino. Impresionante carne.

En la parte dulce postres tan sencillos como efectivos, que ya había probado en el Oleo:
Cafe, pasión y canela.
Pera con tofe de regaliz y pimienta

Interesante carta de vinos con algunas referencias de casi todas las DO y precios para todos los bolsillos. Pedimos un Viñas Vero Gewurztraminer a (16€) perfectamente servido y a la temperatura adecuada.
Servicio del vino, del agua y del pan constantes: Muy bien en este aspecto. No me cansaré de comentar la dejadez que hay en muchos restaurantes en este aspecto.
El ritmo del menú fué bueno si bien costó un poco arrancar y con algún pequeño parón entre plato y plato, pero con un servicio de sala muy profesional.

En definitiva, La Embajada es un restaurante donde se podrá disfrutar de una propuesta de alto nivel en todos los sentidos: cocina, entorno y servicio, con una relación calidad-precio insuperable.

Las fotos de los platos en el Blog:
https://www.verema.com/blog/almolo/1015684-vista-embajada-vicente-patino-dificil-dar-mas-por-menos

  1. #1

    Jlggg

    Coincido totalmente contigo, no me gusta nada como están vestidas las mesas y las sillas.Como dices "de boda".

    Saludos

    José Luis Giner

  2. #2

    Anubis7

    Me ha sorprendido el vino que elegisteis... un Gewurztraminer... Es que precisamente compre una botella el sabado (tambien el Viñas del Vero) y la intente tomar cenando pescado y me resulto tremendamente "cansado" tanto dulzor durante toda la comida...Dado que comentas platos de sabores fuertes y potenciados no me acaba de convencer ese vino... ¿a ti como te resultó con ese menu?? Gracias y saludos

  3. #3

    kopicki

    Efectivamente son de boda, hay que recordar que allí sobre todo los fines de semana se celebran bodas y toda clase de eventos. A mí tampoco me gustan.

  4. #4

    Almolo

    en respuesta a Jlggg
    Ver mensaje de Jlggg

    Cierto. Me ha llamado la atención lo del 9,9 en entorno. El propio Vicente PAtiño nos comentó que no le gustaba nada y que lo iba a cambiar.

  5. #5

    Almolo

    en respuesta a Anubis7
    Ver mensaje de Anubis7

    Probablemente no fuera el vino más adecuado para la cena, pero yo soy un fanático de los Gewurztraminer y me encanta el dulzor que tiene, cierto es que este no era de los mas dulces.

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