Si te gusta el queso, es una visita obligada y recomendable.
Restaurante con un salón agradable y amplio, con un servicio atento y amable para disfrutar de una experiencia gastronómica orientada al disfrute del queso.
Aparte de las tablas de queso y las fondues, cuenta con una carta variada para acompañarlas, con especialidades en las que el queso sigue participando.
Pedimos para compartir (te los traen ya emplatados en raciones individuales):
*”Tataki de Bonito del Norte” en costra de maíz picante y guacamoles de Queso Petitot (13,90 €). 5 porciones para cada uno, de un bonito muy sabroso, muy bien acompañado por el guacamole cremoso, con un punto picante
*”Roastbeef” sobre torta de aceite de oliva virgen extra, mayonesa de mostaza, yema curada y Queso Mahón en dos texturas (13,90 €). 3 bocados por ración, pero una combinación con el queso de mahon que resulta exquisita.
Y vamos a por las tablas. Te las puedes hacer tú mismo entre las más de 100 variedades de queso de las que disponen. También tienen ya algunas preparadas temáticas para los que no quieran pensar (como fue el caso) con 6 variedades de quesos solo españoles, franceses, italianos e internacionales. Nos decantamos por una tabla de quesos franceses y otra internacional que sirvieron a la vez, y cuya características, procedencia y orden de cata fueron amablemente explicados.
Tabla de quesos franceses, de menor a mayor intensidad (16,90 €). Todos buenísimos.
*Laguiole Affinage
*Cazelle St Afrique
*Crottin de Chavignol
*Munster
*Ardi Gasna
*Bleu des Casses
Tabla de una selección de quesos de varios países, de menor a mayor intensidad (16,90 €). Muy equilibrada. Me sorprendió el queso cántabro picón, que no lo conocía, con fuerza, pero suave y cremoso a la vez. Muy rico.
*Chabichou (Francia)
*Tilsiter de los Alpes (Suiza)
*Taleggio (Italia)
*Cochon Nez (Bélgica)
*Picón Bejes-Treviso (España)
*Fiore Sardo Ahumado (Italia)
Lógicamente en un sitio centrado en el queso, debe dar la réplica en el apartado de vinos. Carta amplia (casi 100 variedades, aunque quizás muy convencional y centrada en referencias nacionales, aunque eso sí de casi todas las regiones. Tiene una interesante selección de vinos por copas, la carta es muy completa en información (D.O., bodega, graduación, añada y tipo de uva) y el servicio y atención del vino es bastante correcto.
Pedimos 2 copas de Lusco (3,60 € / copa) para el aperitivo (una crema de queso). Para la comida nos tomamos un muy ríco Borgoña de Olivier Guyot (27 €) y para terminar los quesos azules sendas copas de Oporto (Taylor’s Tawny 10, a 3,60 € cada una).
En definitiva una comida muy agradable, que disfrutas mucho si eres un amante de los quesos. Quizás precios pelín caros en relación a las cantidades, pero imagino que los podrán sostener comercialmente por la singularidad de la propuesta.