Ante la visita de unos amigos y deseosos de conocer buenos restaurantes en Cantabria y principalmente en la zona de Comillas, decidimos ir para que conocieran El Remedio, su enclave con vistas al mar y sus explendidas puestas de sol.
Magnífica noche veraniega lo que nos permitió cenar en el porche-terraza del restaurante. En donde nos tomamos unas cercezas viendo la puesta del sol y un aperitivo gentileza de la casa.
Cuatro personas que decidimos tomar: Platos al centro.
- Croquetas de centollo(11,00), 8 piezas de buena masa, textura, con sabor marinero y adecuado punto de fritura.
- Rabas de calamar con jenjibre y limón de Novales(12,00), para mí un clásico en el lugar, abundante ración, magnífico trato del producto, en donde se sustituye, el limón fresco que se exprime por encima, por una mermelada.
De platos fuertes:
- Bacalao(16,00), buén lomo, con un extraordinario punto, lascas nacaradas y de buén tamaño. Fué muy alabado por las comensales.
- Cebolla rellena de lechazo churro(15,00), el comensal que es de Burgos y vive en Medina del Campo, se sorprendió muy agradablemente y con gran predicamento lo ensalzó.
- Rabo de Toro(10,00), como siempre buenísimo, presentado en dados y con una salsa de especial tomate.
De postre:
- Tarta de avellanas, 2 pax(3,30), para mí otro clasico que hay que probar. Magnífica.
- Barra de chocolates con tofe(3,30),es otro postre de obligado
cumplimiento, hay que probarlo siempre. Siempre se puede hacer un hueco.
Acompañamos la cena con una botella de Mantel Blanco Verdejo(12,00) para los entrantes compartidos y otra de Besso de Rechennna(15,00), para los platos fuertes. Ambos fueron muy alabados por todos los comensales. Agua mineral Salares, digo Solares(3,00). Pan(1,20) y 3 cafés e infusiones(1,10).
Buén , profesional y diligente servicio, a cuyo frente se encuentra ahora Javier, que es un reconocido profesional y con amplia experiencia. Recomendable reservar, está siempre lleno. Volveremos.