Cuesta llegar, sobre todo de noche. Pero merece la pena.
El restaurante se encuentra en un bello lugar.
Sencillo, sin grandes alardes. Un expositor con los pescados del día y mariscos. Más 2 planchas grandes donde se cocinan.
Todo ello nos da la bienvenida.
Lo restante un excelente producto y un magnifico punto de plancha.
-Andaricas, estupendas, potente sabor.
-Pulpo de roca. De menor tamaño que el gallego, muy bueno.
-Salmonetes enormes, lubina , pixin. Todos ellos extraordinarios.
-Como postre buena tarde de queso afuega´l pitu.
Lo acompañamos con albariño Terras Gauda y rematamos con gintonic de Citadalle. Como curiosidad el vaso con los hielos viene nitrogenado.
Como indica la carta, no hay carne ni arroz. Solo pescados y marisco, y creanme con eso basta.
Recomendable.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.