Era nuestra segunda visita a este restaurante, casi hacia ya un año de la primera y pensamos que era el momento para poder repetir. Reservamos mesa para comer y suerte que lo hicimos el restaurante estaba lleno. El sitio es muy acogedor y con varios comedores para poder tener un poco mas de intimidad, hay un patio interior con cristalera que deja entrar la luz del día. Bueno vamos al tema, nos venia de gusto a casi todos de la mesa hacer el menú degustación pero como siempre si no es a mesa completa no es posible. Cosa que pasa en muchos restaurantes y todavía no lo entiendo. Al final pedimos carta y variamos los platos con mi mujer para poder probar cosas diferentes. Para empezar nos trajeron un aperitivo:
Espuma de tortilla de espárragos de bosque: muy bueno, el mismo sabor de casa.
Primeros:
Vieiras con raviolis: raviolis de butifarra negra espectaculares.
Chipirones a la brasa: excelente cocción de los chipirones acompañados de su propia tinta.
Segundos:
Tartar de pato: plato típico de pato con peras transformado en un tartar impresionante.
Bacalao con “escudella”: combinación de pescado y carne, brillante. El sabor de la escudella era casi como la de mi madre.
Postres:
Helado de queso con naranja sanguina: gran combinación de sabores, el helado espectacular te deja un gusto persistente.
Avellanas: gran demostración de diferentes maneras de trabajar un producto, buenísimo el coulant.
Petit fours:
Helado de roscón con espuma de garnacha: gran sabor del helado era como si estuvieras comiendo un trozo de brioche, esplendido final.
Para regar esta agradable comida pedimos un vino del Montsant “ Les sorts sycar”, gran vino a muy buen precio.
El servicio son muy amables e incluso en la cocina. En mi primera visita pregunte a la camarera como se hacia una técnica de un plato. Ella fue a preguntar a la cocina y al cabo de unos minutos volvió y me dijo que si la quería acompañar que el cocinero me lo quería enseñar. Yo alucinado entre en la cocina y con una gran amabilidad y transparencia el cocinero realizo una demostración. Al salir de la cocina todavía estaba alucinado y gracias a ellos ahora la realizo en casa.
Muchas gracias a todo el equipo de la Rectoría un pequeño gran restaurante.
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