Paz, tranquilidad y... buenos alimentos!

Nos alojamos una noche de fín de semana en esta fonda. A nuestra llegada el sábado al mediodía, el tiempo era desapacible, con rastro de haber nevado la noche anterior y un día gris y frío, amenazando tormenta. Apetecía alojarse en esta fonda, relajarse en el sofá delante de la chimenea y probar la gastronomía del local, de la que nos habían hablado muy bien, tanto por lo oído como por lo leído en Verema. Dado que el mismo día comimos y cenamos en la fonda, haré un comentario conjunto de los dos ágapes, que formaban parte de la pensión completa ofrecida por el establecimiento.

El comedor tiene una serie de mesas al lado de un gran ventanal, con unas vistas impresionantes sobre el valle; éstas estan algo juntas, a diferencia de las del resto del comedor, que gozan de una mejor separación, pero vale la pena por las vistas. Vajilla correcta y copas de batalla para el vino básico que se incluye con el menú pero mejoradas si se pide un vino a la carta.

El tipo de cocina es el de toda la vida, con platos y recetas heredadas de la abuela y la madre de los que actualmente llevan el negocio. Materia prima de calidad y comida casera de toda la vida, con algunas recetas ligeramente actualizadas. Algunos de los platos que pudimos degustar en nuestra estancia, dentro de los menús ofrecidos en la Pensión Completa fueron:

- Croquetas de Bacalao. Caseras, muy ricas.
- Croquetas de Pollo con tocino. Espectacualres.
- Patata rellena de carne con queso gratinado. La combinación prometía, pero el queso gratinado resulto ser el archirepetido rulo de cabra, y el conjunto era bastante pesado, aún así bien de sabor.
- Sopa de escudella con pelota de carne. La de toda la vida, sabrosa y reconfortante.
- Carrilleras de cerdo guisada con tocino y pera al vino. Plato contundente y muy sabroso.
- Fricandó de Ternera con Ceps. Otro plato igualmente rico y contundente, ideal para un dia frío.
- Cordero a la brasa. Muy tierno, con patatas fritas caseras.

En la sección postres, todos ellos hechos en casa, a destacar la crema catalana y el pastel de chocolate.

En cuanto a los vinos, el menú incluye un vino tinto básico, etiquetado para el establecimiento, un tanto rudo pero que se puede beber y de hecho pega bastante con la contundencia de ciertos platos. Para la cena quisimos mejorar la opción del vino escogiendo uno de la carta; ésta contiene una mayoría de referencias catalanas (sobretodo Empordà, Penedés, y algunos Prioratos y Montsant), unos cuantos Riojas de los más típicos y un par de Riberas. Carta mejorable en cantidad y también en calidad. Bebimos un Fra Gerau 2010-Montsant (11,50€) bastante normalito, servido a temperatura correcta en copas correctas.

Desconozco el precio exacto de los menús ya que fuimos invitados, pero calculando el precio de la estancia, habitación etc... deben rondar los 10€ por persona, siendo así una buena RCP; Vale la pena si se está de excursión por la región y se quiere comer casero sin grandes alardes gastronómicos.

  1. #1

    Jeronimo

    Y porque no probaste el "Mil hojas de patata con butifarra desgarrada y salsa de ceps".

  2. #2

    Atni

    en respuesta a Jeronimo
    Ver mensaje de Jeronimo

    Me queda pendiente para la próxima visita!

  3. #3

    Obiwan Ferran

    Un clásico de la comida de montaña, sin ninguna duda, y uno de mis preferidos en la zona. Enhorabuena por el disfrute. Saludos,

    Ferran

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