Restaurante La Sirena

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Datos de La Sirena
Precio Medio:
42 €
Valoración Media:
6.2 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
5.5 10
Calidad-precio:
5.7 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 40,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


4 Opiniones de La Sirena

En el paseo marítimo de Roses, gran terraza, a reventar dentro y fuera, a pesar de eso, el servicio eficiente, sin grandes esperas, eso si, nosotros que estábamos dentro asistimos a alguna pequeña discusión, nada escandaloso, supongo que por el stress del servicio.

Algo apretados, sin grandes alardes en mantelería y vajilla, se trata de comer buen pescado y buen marisco.

Te acercan un carrito con los pescados y mariscos disponibles para que elijas, nosotros optamos por dos lenguados, pero antes, Media ración de Bolets salteados, muy bien aliñados, sabrosísimos y calamares a la romana, mas a la andaluza que la romana, buenos, aunque venía de comer unos espectaculares la noche anterior en Llafranch, que habían puesto el listón muy alto al que estos no llegaron.

El plato principal. El Lenguado, que te lo sirven ya sin piel ni espinas, listo para comer (antes te preguntan), muy bueno, ración abundante, carnoso, el precio 34€, me pareció excesivo, no porque no lo valga, que seguramente si, si no por comparativa con otros pescados comidos en otros restaurantes de la zona.

Para beber, dos copas de verdejo, no se que marca, en copas de batalla.
Dos cafés, buenos!.

Creo que es un buen sitio para comer pescado y marisco, pero por lo visto, está por encima de la media en precios.

Buena la primera experiencia en este restaurante. Materias primas de muy buena calidad a unos precios razonables. Cocina básica sin florituras basada en el producto fresco y de proximidad. Ideal para compartir raciones. Buena mano en las tapas. Carta según mercado con platos clásicos de cocina elaborada y tradicional. Muy buena variedad. Para picar unos calamares a la romana de excelente factura y unos boquerones fritos de aplaudir. Buena talla y extraordinario sabor. Continuamos con unas tallarinas, un poco pasadas de cocción y con arena, que sin estar malas, no estaban a la altura de los demás platos que degustamos. De bandera, eso si, los calamares de potera a la plancha. Vivos. Extraordinarios. Para recordar. Perfectos de cocción. Una verdadera delicia. Igual mención para el pulpo de Roses preparado de una manera especial con cebolla caramelizada de fondo y parmentier de patata. Ideal. Casi perfecto. Quedaron pendientes muchas referencias de la pizarra y del mostrador. Todas ellas apetecibles. Habrá que buscar de nuevo la ocasión para probarlas. Carta de vinos corta pero con buenas referencias sobretodo en blancos. Servicio atento. Instalaciones antiguas pero correctas. Capacidad reducida. Buena terraza exterior. Imprescindible reservar.

Animado por GM, hemos probado éste restaurante...
El producto de primera calidad, buenos pescados y mariscos, poca elaboración pero excelentes resultados...
Ubicado en el centro de Rosas, hemos picoteado calamares, chipirones, canaillas, tataki, y rodaballo para tres.. Todo regado con un vino blanco catalán de picapoll y malvasía...( mejor en boca que en nariz)
.. no recuerdo el nombre en estos momentos...
Buena comida y buen sitio

Nos llevaron a este local unos amigos de Roses, asegurándonos que era el mejor sitio para comer en el pueblo, que no era un sitio para turistas, que iban los de Roses cuando querían comer bien.

No se si será el mejor, pero lo cierto es que cenamos de miedo.

Se trata de un bar-restaurante, pequeñito, con mucho ambiente y muy buen rollo.

Está especializado en tapas y pescados, cocina de mediterránea de mercado.

Nos encontrábamos en plena temporada de setas, y tenían la barra repleta de éstas, de 6 ó 7 clases.

Cenamos unos ricos entrantes: corazones de alcachofa fritos, calamarcitos de playa, gamba roja de Roses, probamos todas las setas que tenían en la barra. Todo a la plancha, con buen manejo de la misma.

De segundo, nos sacaron un carrito en el que tenían pescados frescos del día, y yo elegí un gallo San Pedro, también plancha, simplemente extraordinario. Como no sea en el propio barco, creo que es imposible degustar un gallo San Pedro tan fresco.

Copas de vino decentes, y carta discretita pero con alguna buena referencia de la zona, como Espelt, tanto tinto como blanco, que fue nuestra elección. Ambos acompañaron bien la cena.

Servicio muy cordial, simpático. Tanto los que están en la barra como los que sirven las mesas fueron encantadores.

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