Restaurante Bar Cañete en Barcelona

Restaurante Bar Cañete

Datos de Bar Cañete
Precio Medio:
36 €
Valoración Media:
6.3 10
Servicio del vino:
5.3 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
6.7 10
Calidad-precio:
5.7 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Barcelona
Localidad: Barcelona
Zona: Ciutat Vella (Barcelona)
Dirección: C/ de la Unió, 17
Código postal: 08001
Tipo de cocina: Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos y algunos festivos

Teléfono


16 Opiniones de Bar Cañete

Siguiendo la recomendación de Manubcn; fui a uno de los pocos locales de tapas, fuera de la órbita de los "guiris"; que estaba abierto en domingo noche...
Cuando llegamos a las 23:30; el local estaba casi vacío, apenas dos parejas en la barra. En la entrada pude observar el aparador de repostería; ya medio vacío, debido a ser los últimos clientes del día. Mas adelante, siguiendo la barra para adentro, había un expósitor de mariscos( ostras, gambas, etc) y otro de tapas frías ( banderillas, ensaladilla, etc..).

Mas que un local de tapas, yo diría que es de "medias raciones". La carta es completa, y variada, tal vez solo eche de menos mis queridas "patatas bravas".
Degustamos un rellenito de pringa( correcto y sencillo), un rellenito de queso y cecina(bueno, pero simple y escaso), dos croquetas de idiazabal( muy grandes y sabrosas, aunque debían freirse mejor ya que su interior estaba frío, y no eran precisamente baratas 1,45€ unidad); berenjenas a la miel( ración cuantiosa, sabrosa y buena, aunque resultaba cansina y pesada al ser la berenjena frita); cochinillo relleno( tierno, deshuesado; aunque me esperaba que estuviera asado y no cocido, ración pequeñita).
De postres una tarta Sacher( casera, riquisima y muy melosa); y una barrita de trufa y Frutos secos( rica, muy potente de cacao).
Para beber una clara( era muy pequeño el vaso, obligaban a repetir y repetir; prefiero las jarras), y una tónica.
En conclusión, fue una grata y reconfortante cena; aunque las raciones son justitas; los precios son decentes, pero se podían ajustar mas, ya que son "medias raciones" y los platos no llevan guarnición, ni sofisticadas decoraciones...

Buenisimos platos tradicionales pero con toque. La Morralla deliciosa, servida con ramitas de salvia frita, las albondigas con sepia i camagrocs también espectaculares, al igual que la terrina de Tardor, las mollejas y las ortiguillas. El cochinillo mas flojito, y las alcachofas muy buenas, pero en la cova fumada o el bar del pla son mejores.
En resumén, bonito local, buen servicio y una comida excelente, pero algo caro para la cantidad servida (el unico punto negativo que encontré).

Tapas y platillos elaborados por un equipo muy profesional y con materia prima de primera, gambas, ostras de marennes(gouthier), postres caseros, carta de vinos corta pero interesante. A mi parecer un buen concepto que dará que hablar, la zona no es la idónea para este tipo de local, pero no creo que a la futura clientela le importe mucho. Buena relación calidad-precio. A mi personalmente me encantó.

Propuesta nueva en el Raval de Barcelona. Barra larga frente la cocina. Ambiente variopinto entre liceístas, ravaleros, guiris y demás especímenes.
Carta larga de tapas calientes, frías, clásicas y novedosas. Lo más notable es que se preparan al momento, no hay microondas para calentar lo preparado unas horas antes.
Tomamos rellenito de pringá, flors de carbassó, huevo poché con trompetes de la mort, mandonguilles, el filete con foie, queso de Mahó y de manera excepcional probamos un plato fuera de carta, el foie con puré de patatas y magranas, excepcional. Le pedimos a Guillem que lo incorporase a la carta lo antes posible.
Y leche fríta de postres.
Carta de vinos algo corta. Cava solo de una bodega. Nos propusieron un tinto de Cadiz, Barbaazul, normalito.
Y te proponen hacer los postres en la barra de la entrada (incómodo cambiar de ubicación para terminar una buena cena).
Recomendable sin dudas para propuestas informales, de tapas, con calidad y hechas al momento.

Local largo y estrecho, con decoración clásica y camareros disfrazados de comandante de marina. Servicio algo lento. Cocina a la vista. Ambiente de negocios a mediodía. Sólo hay barra y tapas. Buen surtido de tapas frías y calientes. Carta de vinos corta y correcta con vinos de varias D.O. Todos los vinos se sirven a copas.

Almuerzo a base de gildas (muy buenas las anchoas), buñuelo de bacalao (sabor diferente ligeramente dulce debido a la adición de azúcar ahumado a la masa), montadito de pringá (correcto), cochinillo (le sobra el puré de patatas), albóndigas con sepia y "camagrocs" (insípido y soso), flor de calabacín rebozada (muy sabrosa y buen rebozado).

Un par de aguas y 2 copas de Barbazul a 3,-€ cada una.

Local para no fumadores.

Está bien para lo que hay por BCN y especialmente por el casco antiguo. Es probable que vuelva.

Local de reciente apertura. Sito justo detrás del Liceo en donde existia el Bar Orgía, asi pues, cercano a las Ramblas. Tapeo puro y duro, con la novedad que al entrar hay una barra dedicada solo a los postres.

Al ser la primera vez, me deje aconsejar por el maestro de camareros, Sr. Joan, de largo recorrido en el sector. El chef, Guillem Oliva con historial en el Racó de Can Faves y recientemente en Can Carreras, cerca del Montseny.

Berenjena frita con miel, tortitas de camarones, un par de gambas a la plancha, costilla de cerdo ibérico, jarrete de ternera guisada con su hueso, minibocadillo de "pringa", morralla frita y de postre, baba al ron con nata.

De beber, unas copas de Enrique Mendoza chardonnay a 2.50 € la copa.
Aunque lo suyo son las cañas de cerveza.

Buenos GT´s.
Horario de cocina de 13.00 a 1.00 de la madrugada.

Bien en general.

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