Poco tiempo hacia que había recibido su primera estrella michelín, cuando estuve en Annua por primera vez, fue exactamente el 08/08/12, desde entonces han pasado 5 años y he encontrado que su cocina ha evolucionado mucho con el tiempo, es mas refinada, se nota un gran dominio de la técnica, las presentaciones de los platos son mucho mas estéticas y también sus platos son mas mestizos, la cocina de Cantabria se entrelaza mayoritariamente con la cocina mexicana y forma una danza acompasada añadiendo ciertos preludios asiáticos. Es de destacar que desde este año el Chef Oscar Calleja es poseedor de 2 estrellas Michelin, por algo será... no me equivoqué en la predicción de mi comentario del 2012, pienso que se las merece.
Volvimos pues a Annua el domingo 13 de agosto a las 14h, y la foto mental de ese restaurante resurgiendo en el mar se hizo nuevamente realidad. Habíamos reservado con tres meses de antelación la misma mesa que ocupamos en nuestra primera visita, en plena proa.
Poco ha cambiado a primera vista en el exterior, si no es la creación del bistró "Nácar", que ocupa la antigua terraza-lounge, antesala del restaurante.
Mientras esperábamos la hora de la comida, nos ubicaron en unos sofás situados enfrente de la ria de San Vicente donde aprovechamos para tomar unos excelentes mini GT de Citadelle y Bombay Saphire .
Elsa Gutierrez, la jefa de sala, vino a buscarnos para posicionarnos en la que iba a ser nuestra mesa . Nueva decoración minimalista, mesas desnudas, muy modernas, oscuras, con aire de lienzo, grandes... , buenas servilletas, buena vajilla acorde a cada plato, buenos cubiertos y buenas copas Riedel como corresponde a un restaurante de esta categoría. El servicio de sala es muy bueno, cercano, simpático y profesional, solo con algunas pequeños titubeos por parte de algunos "stagiares", pero sin mayor importancia. El Servicio del vino también llevado a cabo por Elsa, es muy bueno, explicación, descorche, primera cata y servicio totalmente sincronizado. La carta de vinos también ha mejorado muchísimo desde nuestra primera visita, no la hojee porque me deje aconsejar por Elsa Gutierrez.
Proponen dos menús, "El gastronomico" y "El Experience". Optamos por este último.
No voy a detallar cada plato, pues el menú consta incluyendo los snacks, de 23 pases, y seria demasiado largo. Voy únicamente a enumerarlos con su foto correspondiente. Las 5 primeras fotos de los platos por imponderables técnicos de Verema aparecerán con enlace directo, el resto de ellas aparecerán, sin enlace directo, haciendo referencia al texto en negrilla, en el primer comentario.
Globalmente el menú estuvo a una gran altura desde los snacks hasta el café. Como siempre hubieron platos que nos gustaron mas que otros, pero en este caso la apreciación es global, la calidad fue total.
Paso pues a enumerar los 23 pases del menu :
Nigiri tibio de anchoa, piñones tiernos y grasa de macadamia
Consomé lebaniego
Tostada de pulpo
Estos tres snacks iban acompañados de una copa de cerveza Inedit Estrella Damm
Siguieron :
Gofre Frida Kahlo
Ostra flambeada con unte de quesucos
Royal de Caviar
Langostino azul en tartar
Chistorra de dátil
Masera, centollo y bigaros
Taco de carabinero y capuchina
Mini elote y huitlacoche
Cabracho pastor
Ramallo en tempura
Bonito y Jerez al carbón
Sardina ahumada con meloso de Tudanca
Vaca Tudanca con humus de mole
Brioche de trufa
Postres :
Helado de huitlacoche
Flor de frambuesa
Chocolate y cajeta
Milhojas de crema
Barquillo y cacao
Nougatine de avellana
Los diferentes panes que acompañaron la parte salada fueron excelentes.
Para beber tomamos una botella grande de agua mineral y una botella de un viejo conocido cántabro, un vino blanco con 6 meses de crianza en barrica de roble sobre sus lias Behetria de Cieza C.O. Costa de Cantabria, vino de la tierra 2015 . Bodega y Majuelos del Cieza. Cepajes 100% Albariño. Como la primera vez me pareció intenso, muy fresco y con cierto sabor a moscatel. Un buen albariño cántabro. Tal como me aconsejó Elsa, acompañó perfectamente toda la comida.
Finalizamos con un excelente café chemex a base de sabores de Etiopia, Burundi y Costa Rica, preparado por Elsa y servido en una copa Riedel, que acompañó los tres últimos postres y que nos fue ofrecido.
La cuenta ascendió a 139 €/persona (los GT, 14,50 € no están incluidos). Muy buena RCP.
Excelente experiencia que corrobora lo expresado al principio de mi comentario. Dos buenas horas inmersos degustando una serie de platos de diferentes sabores, texturas y procedencias, en un entorno extraordinario, un verdadero festival que sirvió para homenajear a nuestra hija, que nos acompañaba, y que había cumplido años hacia pocos días. Indudablemente cuando tenga una nueva oportunidad, volveré para ir siguiendo la evolución de la cocina de Oscar Calleja y de su equipo. Y tal vez al Nácar para degustar unas buenas ostras de la producción de Oscar, que son deliciosas. Muy recomendable.