Confirmamos lo difícil que es comer bien en Barcelona. Pensaba que

Confirmamos lo difícil que es comer bien en Barcelona. Pensaba que invitando a mi familia a este restaurante iba a carta segura. Qué desilusión. Platos sosos, con mezclas complicadas e ingredientes que a mi parecer no ligan, la elaboración no consigue un buen resultado, los ingredientes quedan colgados en el plato sin que haya ninguna unión, y las mezclas no hacen que los diferentes sabores resalten. Tras comer en este restaurante nos vamos con la impresión de que la guía michelin premia presentación y puesta en escena, más que buena cocina. Para nada nos parece un restaurante recomendable, carísimo para lo ofrecido. Incluido el vino, muy bueno pero muy caro. Es una pena llevábamos varios meses queriendo comer aquí. Como decía al principio, comer bien en Barcelona es dificilísimo, la mayoria de los restaurantes tienen mucha tontería y poco contenido.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar