Restaurante Araguaney: Carne al poder


Tras unas cuantas visitas de cocina creativa, se enciende la reserva de un buen homenaje carnívoro. Cuando pìensas en carnes, en el podium casi todo el mundo pone a este local. Además hacia ya años de la anterior visita, con lo que dicho y hecho.

Tres para comer en la misma mesa, nadie en las demás mesas. Carta de comidas limitada a unos entrantes: ensalada (amplia y bien conocida) y espárragos y pimientos a la brasa más las clásicas opciones de jamón, lomo y queso; solo se sale de lo esperado ostras y foie. De principal, por supuesto carnes: chuletones de mamet, ternera y vaca (ésta solo posible para dos personas) y lo mismo en versión solomillo para las 3 carnes y en el caso de los solomillos para compartir entre dos personas, lo que dificulta las opciones. Dos postres tan solo, y un curioso apartado de repostería líquida que trata de unos vinos dulces donde sí hay notable variedad.

La carta de vinos hay más que suficiente en variedad de DOs, y escalones de precio, y me parece que ha mejorado en cantidad sobre lo que recordaba, manteniendo una importante presencia de vinos tintos clásicos, pero algunas incirporaciones novedosas. Tomamos un Tomás Postigo 2015 confiando en que llegara hasta el final como así fué. El servicio muy mejorado sobre tiempos pasados.: bien abierta en mesa, decantado y un buen primer servicio para luego cada uno a su aire con algún esporádico rellenado, a pesar de que no había muchas cosas que hacer en la sala.

Compartimos de forma amigable:

. espárragos verdes a la brasa: amplia ración, bien hechos, gran tamaño. Un poco de aciete servido en un plato (¿?) con una cuchara, que dicen que es de picual monovarietal y aunque no vemos ni la botella, por los amargos sí lo parece; nunca me habían servido así el aceite. Un buen pan permitió "mojar en el plato".

. jamón cortado a mano, buena ración, algo seco. Un par de patas de cerdo sobre la barra que se van quedando con una textura algo menos jugosa de lo deseable.

. chuletón de ternera: muy buena pieza, perfecta de sabor, mantenida caliente, buen punto de fuego. Muy recomendable.

. chuletón de vaca (x2): buena ración, de lo mejor que he probado en carne. Perfecta, tierna, sabrosa, perfecta de punto de brasa. Muy, muy recomendable.

. de postre compartimos un correcto helado de higos y una tarta casera prescindible.

Unos buenos cafés para terminar sin extras ofrecidos. La sensación final es de que comimos una carne excepcional, que el producto se paga y que no hay mucha gente dispuesta a pagar esos precios. Para los viejos conocedores del sitio, el ambiente hostil de la sala pasó al recuerdo, muy afortunadamente.

  1. #1

    Joan Thomas

    Enhorabuena por ese homenaje carnívoro. Una carne excepcional no puede ser barata, si no habría gato encerrado. De cuando en cuando no hace daño darse un buen atracón de buena carne, jejeje
    Saludos

  2. #2

    Socdesitges

    Que buenos recuerdos tengo de este restaurante y cómo no de su excepcional carne

    Un saludo

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.

Cerrar