Restaurante Conlaya: Solo unos detallitos algo "feos"...


Eramos un grupo de 6 y dadas las promociones de descuento que tanto abundan llamé a Conlaya una semana antes para ver que posibilidades teniamos. Al ser 6 personas solo nos podiamos beneficiar del menu degustacion con vinos por 38 € (iva incl). No nos pareció mal y alli estabamos listo para cenar. Mientras llegaba el grupo se pidieron 3 cañas en barra. Nos habian preparado una mesa en el salon prinicipal aduciendo que el reservado de arriba tenia una gotera. La verdad es que estuvimos muy bien ya que solo al final de la cena vinieron 3 personas que se acomodaron en una mesa en la otra estancia. Que pena de situacion que un jueves por la noche los restaurantes esten vacios….
Con mas de media hora de retraso por la llegada de comensales les dijimos que comenzaran con el menu.
Nos “cantaron” la composicion por si alguien queria algo distinto y nos dijeron que los vinos que se servirian serian Verdeal, Bobal y La Mala. Antes de empezar con el menu comentaré los dos detalles que en mi opinion no hicieron la velada de sobresaliente. Son esos feos detalles que sin intencion hacen que el cliente se sienta a disgusto.
El primero con el verdejo: llega la camarera con la botella , y me sirve primero a mi siendo mayuscula mi sorpresa cuando constato que no me lo da a probar sino que sirve directamente la botella entera en las 6 copas. Lo probamos y estaba caliente, es decir, no a temperatura de vino blanco. Pues bien al servir el Bobal le dije :”por favor, lo quiero probar porque el anterior estaba caliente”. Me volvio a llenar la copa hasta arriba, esta vez espero que lo probara y siguio sirviendo todas las copas hasta acabar la botella. Pero en este caso hubo otro detalle que constatamos al final de la cena. Un amigo que no podia estar con nosotros pasó por la zona y pidio una silla y una copa para acompañarnos 10 minutos con un vino. Hasta aquí todo muy bien y le sirvieron de esa botella una copa de Bobal. El maridaje del menu constó de una botella de cada uno de los 3 vinos mencionados que daba justamente para la 6 copas y en este caso dio para 7 copas. Pues bien, al traer la cuenta vimos que habia cobrado aparte al copa de Bobal a casi 4 €… Lamentable error en mi opinion.
Pero vamos a la comida que hay que decir que salio de maravilla quedando todos encantados:
Aperitivo:
• Crujiente de morcilla sobre pur de maiz: delicioso
Entrantes:
• Lomo de sardina marinado sobre tosta con pimiento: Deliciosa la sardina y algo soso el acompañamiento. Lo recordaba mejor la ultima vez
• Pulpo con espuma de mayonesa: muy rico. Pulpo blandito con acompañamiento de vinagreta de mango muy refrescante
• Crema de calabaza con crujiente de langostino. Riquisimo.
• Tosta pasiega con foie fresco al PX: muy bueno
Principales:
• Merluza de Burela hecha dentro de un papel de horno que llega a la mesa con su envoltorio. Viene a ser como una merluza en papillote. Muy ligera
• Cochinillo sobre “chocolate” que son los jugos de la cocción. Espectacular. No me gusta el cochinillo y estaba sublimie. Era un trozo como desmigado y marcado al fuego de forma que estaba crujiente. Espectacular
Postres:
• Tarta de queso con frambuesa:sobresaliente
• La famosa torrija de sobao pasiego: mas que excelente

La cantidad tremenda para una cena aunque la mayoría acabaron todo. Muy muy buena calidad. Los puntos negativos fueron los comentados al principio y también observamos cierta lejanía del personal. Solo estaba el encargado (dueño supongo) y la camarera y para haber estado solos casi toda la noche no sentimos una especial cercanía o preocupación del servicio. De hecho solo la camarera dijo adiós al salir sin que aparececiera nadie mas ni preguntara que tal estuvo todo. La cuenta ascendió a 249€

Recomendable en cualquier caso.

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    Maxtit

    Sabes que a mi me pasa un poco esto. Fui y nos zurraron 120 € por comer dos a mediodía. No pedimos ningún vino muy caro. En torno a 25€. Estaba buena la comida, sí. Pero encuentro al local frio y al personal frio. Me pasa un poco lo mismo que con el Coure en Barcelona. Independientemente de la comida, no me siento querido, ni mimado, ni simplemente agradecido por ir a dejarme una pasta que hoy no mucha gente hace. Conclusión, no es mi estilo de restaurante aunque formalmente no haya quejas. Es un poco la diferencia entre actitud y conocimiento. Son buenos hosteleros y empresarios, sin duda. Pero si buscas emociones y un momento especial, ya es otra cosa. Una reflexión filosófica.

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