Con ganas de hacer las cosas bien

Agradable restaurante con facilidades de aparcamiento en la zona, sin agobios.

Espaciosos salones, bien decorados, algo baja la iluminación para mi gusto, pero aún así ambiente agradable.

Mesas amplias, bien vestidas, y con separación suficiente entre ellas. Algo bullicioso, pero achacable a los clientes escandalosos más que a la sala.

Para compartir unos estupendos espárragos blancos templados, y una ensalada de anguila ahumada perfecta.

Para continuar todos pidieron pescado, increíble aspecto el del atún, yo pedí manitas de cerdo rellenas de cordero sobre unos calçots, melosas, muy sabrosas, y con una capita crujiente buenísimas.

De los postres me quedo con la tarta de manzana, sencillamente espectacular.

Carta de vinos impecable, mención especial a la variedad de champagnes de pequeño productor, Precios x 2

Servicio de sala atento casi siempre, lo digo por algún pequeño lapsus con el pan y por la ausencia de explicación de los platos, que se agradecería.

Puede que también le pidiera más intervención al sumiller a la hora de elegir, teniendo en cuenta la gran variedad de marcas y precios que ofrece la bodega, ya que puede ser ardua tarea. Se le vio contrariado al no poder servirnos el champán en el momento por un problema de temperatura, pero se le pasó airearnos el Beryna, que le hubiese venido de perlas.

Buena RCP, para volver sin riego a equivocarse.

PD: Precio sin vinos, copas.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar