Restaurante Ida y vuelta en Godella
Restaurante Ida y vuelta
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:
Añadir vino por copa
Precio desde:
16,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
Domingos noche y Lunes
Nota de cata PRECIO MEDIO:
28 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
5.3
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
5.3
Comida COMIDA
4.8
Precio medio entorno ENTORNO
5.8
RCP CALIDAD-PRECIO
6.5
Opiniones de Ida y vuelta
OPINIONES
27

Llegan los platos sin retirar los anteriores y no dejan cubiertos
Por lo demas bien solo el tamaño del solomillo 100gr para 17€ lo veo flojo

Por cercanía suelo visitar este restaurante, casi siempre con el menú de mediodía que, por relación calidad precio, me parece una de las mejores ofertas de la zona, además de tener un servicio bastante rápido, algo que valoro cuando tengo que trabajar por la tarde y no tengo tiempo que perder.
El local sigue teniendo un encanto especial, la antigua residencia de verano de los Marqueses del Turia en Godella, con una terraza que en verano bien merece la pena visitar, sobre todo por la noche. Una gran cava de vinos acristalada separa la planta baja del local en dos grandes comedores con una buena distribución de mesas.
Cocina de mercado sin complicaciones pero bien ejecutada. Tienen un parte de la carta muy centrada en pasta y pizzas, aunque no hay que concebir este restaurante como de cocina italiana. Hace tiempo que no pido a la carta ninguno de estos platos, pero sí los he probado en los menús y suelen estar realmente buenos.
En nuestra última visita pedimos a la carta y salimos encantados. Como sabemos que las raciones de los arroces son contundentes pedimos una ensalada con huevas y aguacate bastante buena y de ración generosa, además de unas bravas, capricho de uno de nuestros acompañantes. Como plato principal pedí un arroz de bogavante excelente, como hacía tiempo que no lo comía: buen y contundente sabor, buen punto del arroz, ración más que abundante y buena ración de bogavante. Pude probar además un poco de un arroz con presa de cerdo que estaba también muy bueno, compartiendo el punto óptimo del arroz.
De postre una tatín de manzana con helado de vainilla, un postre clásico del que sólo cambiaría el helado de vainilla, que podría ser de mejor calidad.
La carta de vinos es extensa, bien escogida y con precios interesantes. Destaca la presencia de vinos valencianos y hay una buena oferta de vinos blancos y espumosos, de nuevo los vinos que más casan con este tipo de cocina, pese a que el cliente siempre tenga la razón y acabe pidiendo tinto, como vi en casi todas las mesas... ¿Qué le vamos a hacer? Copas adecuadas y buen servicio del vino, además siempre atentos y cordiales.

Desde mi punto de vista Ida y Vuelta ha sabido ir adecuándose a los tiempos, adaptando su cocina a las distintas situaciones y ahora supone un restaurante donde prima la relación calidad precio frente a las florituras, acomodándose a todos los bolsillos. Personalmente, es el restaurante con mejor menú de mediodía de Godella, por lo que volveré seguro a comer y, después de los arroces del última día, puede ser una buena opción para un fin de semana.
No pongo precio porque en esta ocasión no pagué yo.

Hasta hoy, Ida y Vuelta era el típico lugar al que, no sabes muy bien por qué, acabas volviendo. Digo a pesar porque siguen arrastrando la fea costumbre de sacar toda la comida a la vez. No controlan los tiempos, y eso que me consta que la gente se ha quejado en varias ocasiones; en más de una ocasión nos hemos encontrado con los entrantes y los segundos en la mesa.

La razón por la que escribo hoy es porque si antes se trataba de pequeñas cosas, lo de hoy ha sido decepcionante, no tanto por la calidad de la comida, como por el pésimo servicio. Poco honestos en cuanto al servicio del vino; lo han traido caliente, no advirtiénonos de que la bodega tenía estropeada la climatización. Pero el feo más grande ha sido al pedir los postres, pues hemos intentado pedir tatin de manzaba y la respuesta para no servirnos este postre ha sido que el horno estaba ya apagado(eran las 16 h)... lamentable excusa, la verdad, y al fin y al cabo dice mucho de este sitio que pese a los intentos y buenas intenciones para superar la crisis, denota mediocridad y tacañismo.

En fin, no creo que volvamos.

Despues de la visita del comentario anterior, este sabado hemos vuelto a Ida y Vuelta y hemos podido corroborar la impresion de la primera visita...Todo genial.

Esta vez volvimos a cenar mi pareja, unos familiares y yo compartiendo distintos platos al centro:

-Comenzamos con cuatro montaditos de jamon y huevos de codorniz--> Como en la visita anterior, estaban muy exquisitos.
-Continuamos con un variado de croquetas de pollo y de chipiron--> Muy buenas las dos (solo falto que de pollo hubieran servido 4 uds. aunque las reaciones fueran de tres, para que todo hubieramos probado una, fallo menor)
-Siguió unos boquerones fritos con tempura de verduras--> Fritura perfecta sin pasarse con el rebozado, muy buenos.
-Después tomamos pulpo--> Lo sirven "a la gallega", lo pongo entre comillas porque estaba sobre patatas y estas estaban hervidas y un poco machacadas, no de la forma tradicional, también bueno aunque a mi fue el plato que menos me gustó.
-Los chicos terminamos con esto, pero ellas repitieron montadito, quiza porque les habiamos dejado comer menos del resto.
-Finalmente tomamos dos postres, browny y no recuerdo el otro :( Se nota que yo solo comí browny --> Que como en la visita anterior estaba riquisimo.

De bebida tomamos cervezas, refrescos y tinto de verano, así que la valoración del vino esta vez pierde el sentido.

Despues de la cena tomamos 2 cafes, 4 chupitos de licor y 4 más por invitación de la casa.

Como unica nota negativa en esta visita ( ademas de lo de las croquetas), solo comentar que tenian música de piano en directo y a pesar de que creaba ambiente, sonaba bastante alta y dificultaba mucho las conversaciones durante la cena. En cualquier caso, disfrutar en Valencia (aunque este en Godella, se puede considerar uno mas de la ciudad) de una cena así por unos 20 € por persona creo que es un lujo. Seguiremos visitandolo!

Despues de que me lo recomendaran por varias vías y de intentar ir algún día (unas veces coincidió que estaba cerrado y otras lleno)por fin disfruté de mi primera visita a "Ida y Vuelta". En primer lugar, el "entorno" es genial, ya que cenamos en la terraza y hacía una noche genial para estar al aire libre y la verdad es que por la zona no había encontrado ningún sitio para poder cenar al aire libre en una terraza de este estilo (que no fuera invadiendo una acera o un paseo).

En cuanto a la cena, pedimos varias tapas para compartir y un montadito cada uno:

- Montaditos de foie y de huevos de codorniz con jamon --> Solo probé el de foie y la verdad es que delicioso.
- Carpaccio con cebolletas, parmesano y mostaza --> Muy bueno, incluso a mi pareja, que no le gusta mucho la mostaza, le encantó el plato.
- Queso de cabra al horno con mermeladas --> Ración muy abundante y el queso exquisito y en su punto (ni estaba duro por falta de calor, ni demasiado pasado)
- Revuelto de boletus--> Bueno aunque fue el que menos nos gustó, quiza porque ya estabamos bastante llenos.
- De postre compartimos un browny de chocolate con helado de vainilla--> Bueno.

Para beber tomamos una cevezay un refresco a la llegada y después pedimos una botella de Barranc del Infern, pero nos dijeron que no les quedaban y cambiamos a un Abadia Retuerta, que estaba muy bueno (eso ya lo sabiamos) y en su punto de temperatura. El servicio, fue dar a probar y srvir la primera copa; las copas, como todos los comentarios, mejorables.

En cuanto a la atención, fue cercana y amigable, buscabamos algo así. Incluso estuvimos charlando con Rafa de vinos, y nos invitó a unos chupitos que (igual pecamos de exceso de confianza) se los pedimos de PX a la naranja, muy recomendables.

Con todo lo anterior, puedo decir que disfrtamos de una cena muy agradable en todos los sentidos y de una relacion calidad/precio muy buena. Y como les dijimos cuando nos marchamos, volveremos seguro!

Aunque hace muchos años que conozco y visito el lugar, también hacia bastantes que no volvía, tal vez porque lo mejor que tiene es su terraza y o comedores privados y ahora no es temporada.
El local de la entrada es, aunque bonito por su tótem acristalado climatizador de vinos, muy ruidoso, excesivamente ruidoso, no consigue la separación formada por las botellas que la conversación de todas la mesas estén en la tuya, la reverberación es insoportable.
Lo cierto es que en esta ocasión fui atraído por una cata/maridaje de vinos dulces, alemanes, cordobeses, murcianos y valencianos, hubo voluntad por parte de Pedro en compartir su conocimiento con los que allí estábamos, pero también hubo exceso en la información genérica y general que sobre los caldos vertió, perdiendo en más de una ocasión el hilo conductor, que más de uno habría agradecido, pese a ello, he de decir que el maridaje fue acertado.
En esta ocasión, poco mas puedo añadir, pues recuerdo vagamente su cocina, excepto la gran oferta en montaditos que dispone, seguro que vuelvo, pero será cuando llegue el buen tiempo y la terraza invite a ello.
Saludos.
El precio no puedo fijarlo al tratarse de un evento.

En estos últimos meses he ido a comer unas cuantas veces a Ida y Vuelta. Hoy he vuelto y me he decidido a hablar de su menú de mediodía.
Un menú muy bien equilibrado por 12€ que cuenta con un primero, un segundo y postre, quedando fuera las bebidas y el café.
El gazpacho es una apuesta segura que en esta época del año suelo pedir como entrante. Los arroces son bastante correctos y los pescados están bastante bien tratados. Hoy he probado el solomillo ibérico con patatas y mojo que estaba realmente bueno, con un punto de cocción óptimo, jugoso y muy tierno. De postre la crema catalana que siempre la bordan en este local, tampoco está mal la panna cota probada en otras ocasiones o una tarta de chocolate bastante rica.
No hemos pedido vino en esta ocasión pero la bodega acristalada es espectacular y la carta de vinos es bastante acertada.

La terraza es al parte del restaurante donde más me gusta comer, aunque los comedores son bastante amplios y cómodos.

El Ida y Vuelta es todo un clásico... un local de grandes dimensiones en la que en general hay muy buena separación entre las mesas con un decoración sencilla y de línea 'clara'. Hacen un cocina de mercado bien presentada y agradable y cenamos en plan "tapas"... compartiendo platos, todos ellos bien resueltos. La carta de vinos resulta bastante variada. Las copas mejorables pero no están mal. Servicio simpático amable y atento que facilitó el disfrute.

He acudido en varias ocasiones después de estar algún tiempo sin visitarlo. El entorno sigue siendo muy bueno y la terraza un verdadero lujo.
La cocina ha ido cambiando paulatinamente, esta última visita hemos observado una notable mejoría. Cocina de mercado sencilla, sin grandes alardes de técnica o decoración, pero bien ejecutada.
La bodega acristalada atesora los vinos que Pedro ha seleccionado para este restaurante, selección de gran calidad y cantidad a precios correctos. Copas mejorables pero aceptables.

Tal vez el servicio sea su punto débil. Un servicio informal, irregular, con gente muy amable y preparada y otra algo distante y con pocas ganas de agradar. En este sentido la lotería está servida.
Así que rectificar es de sabios y si los propietarios de este local lo han hecho, también debo hacerlo yo. Enhorabuena por la mejoría.

Acudimos a una comida de trabajo, con un menú que ronda los 12 euros (dos primeros y dos segundos a elegir) por persona. Local espacioso, bonito, buenos manteles y cubiertos. Carta de vinos amplia, aunque, ay, no consumimos. Cambio de cubiertos (bien) y retirada de platos antes de comenzar a comer. Buen y voluntarioso servicio aunque con cierto deje de ampulosidad.
Por lo que pudimos probar cocina correcta sin grandes alardes. Desde luego no es una pizzeria ni una bocatería al uso, a pesar de que dispongan de pizzas en carta. Bonita la bodega acristalada y debe resultar agradable comer en la terraza en verano.
Algo que no entiendo, que no me gusta nada y ya me ha sucedido en algunos restaurantes: que acudiendo a comer o cenar algo ¿tarde? (esto es a las 15.00 o a las 23.00) se haya acabado un primer plato y un segundo (aunque te lo cambien por otras opciones). Puntúo el servicio del vino por obligación.

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