Restaurante Viu: Interesante


Local situado en el centro de Catarroja, y por tanto imposible de aparcar (y casi circular) en las estrechas calles vecinas, haciéndose recomendable la zona de la estación de tren cercana. Hace esquina a dos calles y tiene un planteamiento de bar restaurante de aspecto clásico actualizado. Esa sensación se transmite en la decoración limpia, luminosa, de blanco y azul intenso clásico de las zonas con salida al mar (Albufera), con algunos ladrillos de cerámica valenciana, y que transmite limpieza cierta modernidad sin abandonar raices clásicas. Valga como ejemplo unas curiosas perchas en la pared junto a las mesas hechas con mini sillitas típicas de nea pintadas en blanco y cuyo respaldo hace de percha.  De la misma forma son las sillas de la sala pintadas en el azul intenso. Tiene una barra con entrada por la calle principal y unas mesas en la calle lateral con sombrillas por donde está la entrada al comedor, aunque es todo una misma estancia. Hay una terraza en la parte superior que debe ser interesante en el turno de noche o en invierno para tomar una copa (ahora abrasa el calor). Sobra algún elemento de bar como la máquina tragaperras.

La misma sensación transmite su cocina que tiene una base en productos y sabores clásicos con una elaboración y presentación actualizada; la cocina es visible parcialmente desde la sala. Las mesas están vestidas con manteles de papel individuales, copas de vinos aceptables para el planteamiento del restaurante, las mismas se usan para agua; cambio de platos y cubiertos correcto; vajilla moderna aunque abusando un poco del color negro. Servicio amable, muy valenciano, con buena descripción de platos y recomendaciones; buena cadencia de llegada de platos aunque estábamos casi solos.

La carta de vinos está adherida a una botella a modo de envoltorio, con dos caras, una para tintos (8) y otra para blancos (7) y cavas (3) con amplia mayoría de DOs valencianas. Como siempre acertamos faltas y aceptamos recomendaciones; tomamos Pasiego Las Suertes 2017 (14€, de precio de costo 6€) y luego Blanc de Trilogía 2017 (18€, de un precio de costo <8€) en enfriador, con cambio de copas, dados a catar y autoservicio total, aún a pesar de la sala vacía.

La carta de comidas no tiene (o no se nos ofrece) menú del día que era de la mejor RCP. La carta se presenta en un folio sobre tabla de madera. Las opciones se disponen en unos entrantes frios (6), calientes (8), ensaladas (3), ahumados en carnes (2) y en pescados (2) más unas hamburguesas creativas (2). El pan aparte, por raciones, con opción de pan tostado con aceite y sal negra (1.5€), por cierto muy bueno y repetimos, y en una curiosa presentación dentro de una caja de madera; también está la opción de pan con tomate y allioli (3€) que no probamos. No vimos carta de postres y nos fueron explicados a pie de mesa.

Aceptamos algunas sugerencias y decidimos compartir todo al centro para probar más platos. Tomamos para los cinco:

. un aperitivo por cortesía de la casa: un boqueron frito por pesona con un punto de alioli. Cumple bien.

. bombón de foie bañados en chocolate (4, pues un comensal lo declinó): complicada opción que queda más en dulce que en salado pues la intensidad y cantidad del chocolate gana por goleada al sabor del foie. Muy complicado, pues no sabría si ponerlo en el apartado de postres de la carta.

. tartar de hummus: con 3 sabores: garbanzos, berenjena a la brasa y pimiento asado. Ración amplia necesaria para compartir. No sé por qué el nombre de tartar que es incompatible con hummus. Bien de sabores y texturas.

. croqueta de allipebre (1 pp): una presentación ganadora de concurso de tapas; buen tamaño, buen rebozado, semilíquida en su interior, sabor reconocible. Recomendable.

. jabalí en escabeche casero: servido en cazuela con la carne muy troceada y un escabeche potente.

. ensalada templada de magret de pato a la brasa con mango (en helado), cherry, brotes, langostinos y vinagre de Oporto: bien conseguida aunque al verde le faltaba tersura (frescura).

. entrecotte (250 grs) pasado por plancha y luego ahumado en el momento de servir en la mesa, con madera de roble y haya bajo una campana que se levanta en la mesa. Una parte de espectáculo que contribuye para un plato a compartir de una carne troceada pero con un corte no muy adecuado que dejaba algunas partes con tirantez, aunque con buen sabor y punto solicitado. Acompañan unas patatas mejorables de aspecto

. secreto ibérico (200 grs) con el mismo planteamiento que la ternera. Queriamos haber probado un pescado pero nos recomienda que es difícil de compartir por aquello de desespinar, etc... Gran calidad de la carne, previamente macerada y luego pasada por la brasa, bien fileteada, sabrosa, buen punto. Las mismas patatas fritas de compañía.

. dispone de 3 opciones por lo que decidimos probarlos todos de forma compartida y resultó que las raciones son amplias y compartibles. El primero (por orden establecido) fue, servido en un tarro de cristal,  cremoso de yogurt con helado de vino tinto, ambos cumplen bien aunque el helado aparece un poco a trozos en lugar de ser un sorbete cremoso.

. torrija caramelizada con helado de horchata: ambos componentes bien resueltos y que se complementan bien. Recomendable aunque nada sorprendente.

. apple strudel: en una presentación tan original como difícil de comer. Bien de sabor, amplia ración, buen punto de dulce y buena textura.

Unos buenos cafés finales con unos chupitos por cortesía de la casa de café-mojito, curioso; un rato de conversa para comentar futuras escapadas puso fin a la quedada veraniega.

 

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    Joan Thomas

    Excelente comentario. Ahora si que me hecho una idea del restaurante bien reflejada en tu puntuación. He estado hace poco en un restaurante en donde me encuentro de vacaciones en el que la carta de vinos tenía la misma presentación.
    Saludos

  2. #2

    Garrofero

    A l'estiu tot el món viu, i amb aquesta companyia fins a la fi del món. M'agrada haver conegut aquest lloc, curiós.

  3. #3

    Abreunvinito

    en respuesta a Garrofero
    Ver mensaje de Garrofero

    La curiosidad es la madre d ela ciencia..
    Buen viaje a Porreras....
    Saludos

  4. #4

    Abreunvinito

    en respuesta a Joan Thomas
    Ver mensaje de Joan Thomas

    Tengo en el recuerdo (¿o lo soñé?) un menú del día muy merecedor de máxima puntuación en RCP.
    Saludos

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