Restaurante Viu en Catarroja
  

Restaurante Viu

6
Datos de Viu
Precio Medio:
27 €
Valoración Media:
8.4 10
Servicio del vino:
8.0 10
Comida:
9.3 10
Entorno:
8.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor, Mediterránea, Internacional
Vino por copas:
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


6 Opiniones de Viu

Local situado en el centro de Catarroja, y por tanto imposible de aparcar (y casi circular) en las estrechas calles vecinas, haciéndose recomendable la zona de la estación de tren cercana. Hace esquina a dos calles y tiene un planteamiento de bar restaurante de aspecto clásico actualizado. Esa sensación se transmite en la decoración limpia, luminosa, de blanco y azul intenso clásico de las zonas con salida al mar (Albufera), con algunos ladrillos de cerámica valenciana, y que transmite limpieza cierta modernidad sin abandonar raices clásicas. Valga como ejemplo unas curiosas perchas en la pared junto a las mesas hechas con mini sillitas típicas de nea pintadas en blanco y cuyo respaldo hace de percha.  De la misma forma son las sillas de la sala pintadas en el azul intenso. Tiene una barra con entrada por la calle principal y unas mesas en la calle lateral con sombrillas por donde está la entrada al comedor, aunque es todo una misma estancia. Hay una terraza en la parte superior que debe ser interesante en el turno de noche o en invierno para tomar una copa (ahora abrasa el calor). Sobra algún elemento de bar como la máquina tragaperras.

La misma sensación transmite su cocina que tiene una base en productos y sabores clásicos con una elaboración y presentación actualizada; la cocina es visible parcialmente desde la sala. Las mesas están vestidas con manteles de papel individuales, copas de vinos aceptables para el planteamiento del restaurante, las mismas se usan para agua; cambio de platos y cubiertos correcto; vajilla moderna aunque abusando un poco del color negro. Servicio amable, muy valenciano, con buena descripción de platos y recomendaciones; buena cadencia de llegada de platos aunque estábamos casi solos.

La carta de vinos está adherida a una botella a modo de envoltorio, con dos caras, una para tintos (8) y otra para blancos (7) y cavas (3) con amplia mayoría de DOs valencianas. Como siempre acertamos faltas y aceptamos recomendaciones; tomamos Pasiego Las Suertes 2017 (14€, de precio de costo 6€) y luego Blanc de Trilogía 2017 (18€, de un precio de costo <8€) en enfriador, con cambio de copas, dados a catar y autoservicio total, aún a pesar de la sala vacía.

La carta de comidas no tiene (o no se nos ofrece) menú del día que era de la mejor RCP. La carta se presenta en un folio sobre tabla de madera. Las opciones se disponen en unos entrantes frios (6), calientes (8), ensaladas (3), ahumados en carnes (2) y en pescados (2) más unas hamburguesas creativas (2). El pan aparte, por raciones, con opción de pan tostado con aceite y sal negra (1.5€), por cierto muy bueno y repetimos, y en una curiosa presentación dentro de una caja de madera; también está la opción de pan con tomate y allioli (3€) que no probamos. No vimos carta de postres y nos fueron explicados a pie de mesa.

Aceptamos algunas sugerencias y decidimos compartir todo al centro para probar más platos. Tomamos para los cinco:

. un aperitivo por cortesía de la casa: un boqueron frito por pesona con un punto de alioli. Cumple bien.

. bombón de foie bañados en chocolate (4, pues un comensal lo declinó): complicada opción que queda más en dulce que en salado pues la intensidad y cantidad del chocolate gana por goleada al sabor del foie. Muy complicado, pues no sabría si ponerlo en el apartado de postres de la carta.

. tartar de hummus: con 3 sabores: garbanzos, berenjena a la brasa y pimiento asado. Ración amplia necesaria para compartir. No sé por qué el nombre de tartar que es incompatible con hummus. Bien de sabores y texturas.

. croqueta de allipebre (1 pp): una presentación ganadora de concurso de tapas; buen tamaño, buen rebozado, semilíquida en su interior, sabor reconocible. Recomendable.

. jabalí en escabeche casero: servido en cazuela con la carne muy troceada y un escabeche potente.

. ensalada templada de magret de pato a la brasa con mango (en helado), cherry, brotes, langostinos y vinagre de Oporto: bien conseguida aunque al verde le faltaba tersura (frescura).

. entrecotte (250 grs) pasado por plancha y luego ahumado en el momento de servir en la mesa, con madera de roble y haya bajo una campana que se levanta en la mesa. Una parte de espectáculo que contribuye para un plato a compartir de una carne troceada pero con un corte no muy adecuado que dejaba algunas partes con tirantez, aunque con buen sabor y punto solicitado. Acompañan unas patatas mejorables de aspecto

. secreto ibérico (200 grs) con el mismo planteamiento que la ternera. Queriamos haber probado un pescado pero nos recomienda que es difícil de compartir por aquello de desespinar, etc... Gran calidad de la carne, previamente macerada y luego pasada por la brasa, bien fileteada, sabrosa, buen punto. Las mismas patatas fritas de compañía.

. dispone de 3 opciones por lo que decidimos probarlos todos de forma compartida y resultó que las raciones son amplias y compartibles. El primero (por orden establecido) fue, servido en un tarro de cristal,  cremoso de yogurt con helado de vino tinto, ambos cumplen bien aunque el helado aparece un poco a trozos en lugar de ser un sorbete cremoso.

. torrija caramelizada con helado de horchata: ambos componentes bien resueltos y que se complementan bien. Recomendable aunque nada sorprendente.

. apple strudel: en una presentación tan original como difícil de comer. Bien de sabor, amplia ración, buen punto de dulce y buena textura.

Unos buenos cafés finales con unos chupitos por cortesía de la casa de café-mojito, curioso; un rato de conversa para comentar futuras escapadas puso fin a la quedada veraniega.

 

Este restaurante debería ser de obligada visita para aquellas personas que visiten la magnífica localidad valenciana de Catarroja. El pasado martes fui acompañado de unos amigos y familiares, me habían recomendado el sitio y me habían hablado del exquisito trato de sus propietarios. Está situado en un lugar magnífico que deja volar la imaginación de los visitantes. Tras degustar una buenísima comida (recomiendo el "secreto" y las brochetas de gambón, aunque todo es de original exquisitez) tan abundante como bien presentada, regada de un magnífico vino, subimos a la terraza. Todos quedamos comentando el lugar asombrados muy positivamente. El trato de los dueños no puede ser mejor: cariñosos, familiares, cercanos... ¡así da gusto! Recomiendo este restaurante por su calidad (inmejorable relación calidad-precio), excelencia e, insisto, maravilloso trato. Creo que han acertado los propietarios con su oferta gastronómica y con un sello personal que le otorga una especial distinción tanto en la comida como en el ambiente que han sabido crear alrededor de los comensales.

Habia leido comentarios buenos sobre el restaurante Viu y nos decidimos a ir.
Para empezar podria decir que el sitio esta en la parte antigua de Catarroja, entre sus callejuelas estrechas, que lo hacen mas especial.
Fuimos mi mujer y yo a comernos un menu especial San Valentin y la verdad quede gratamente sorprendido.
Cocina de autor, pero no de la que tienes que buscar con lupa la comida en el centro del plato, sales satisfecho.
El trato buenisimo, la chica superatenta y del cocinero que decir......
Hace unas tapas riquisimas.
Visita gastronomica obligada.

Decidimos venir porque nos lo recomendaron.
Pedimos unos bombones de foie bañados en chocolate, brochetas de Gambon en tempura de coco y espectacular, nos encantó. Un tártara de caballa y presa marinada acabada en brasa sobre crema de queso ahumada de idiazabal, riquísimo.
Para plato principal nos decidimos por carnes ahumadas y el chef nos propuso que ademas del ahumado en cupula, hacerla en la brasa,(entrecot y secreto)deliciosa😍 El trato inmejorable. El Restaurante es acogedor y aunque es un edificio antiguo, los dueños han sabido cambiar la estética y darle su toque, es acogedor y principalmente esta LIMPIO. Tienen una terraza Chill out en la planta de arriba además de un salón privado donde tomarte un aperitivo, un cocktail o una copa bien ambientado.
Volveremos seguro.

Cata de Vinos excelente con maridaje. Después comida celebración de cumpleaños con un servicio cercano y muy agradable, calidad de cada plato y presentación de 10. Estuvimos genial hasta la noche en su salón privado con la terraza chillout.

Más que restaurante, creo que es una casa de comidas (sin desmerecer). Está en una calle cerca de la estación de tren de Catarroja. Comimos en el piso de arriba (parece una cambra). Manteles y servilletas de papel, copas de batalla. El que quiera algo distinto en este aspecto, no creo que lo encuentre aquí. Atención amable.
De entrantes, croquetas de bacalao con alioli, calamar romana y all i pebre de anguila, con su punto de picante.
De segundo arròs de perol con cerdo y pato. Contundente y sabroso. Postres, cervezas, cafés y varias botellas de Glorioso, precio final 29 euros.
En resumen, restaurante de ambiente familiar, sin ningún tipo de lujos, donde comer un buen arroz y un buen all i pebre a un precio comedido.

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