Restaurante Mesón Casas Colgadas

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Datos de Mesón Casas Colgadas
Precio Medio:
30 €
Valoración Media:
5.9 10
Servicio del vino:
4.8 10
Comida:
4.9 10
Entorno:
8.4 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 30,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Lunes

Teléfono


10 Opiniones de Mesón Casas Colgadas

Lo más sorprendente es el emplazamiento de las Casas Colgadas sobre la Hoz del Huécar, y más al anochecer. Un lugar lleno de encanto para cenar. Por lo demás, cocina mayoritariamente local, bien elaborada.
Pedimos para compartir zarajos, morteruelo y una ensalada de tomate raff. De plato principal perdiz escabechada o chuletas de cordero lechal. Escasa carta de vinos con varios de Castilla la Mancha.
Postres caseros.

Resulta extraño destacar de un restaurante las hermosas vistas y no empezar hablando de lo que ofrecen sus fogones o de su propia carta de vinos, pero el Mesón Casas Colgadas es la postal de la ciudad de Cuenca por excelencia. El entorno y sus vistas son sencillamente espectaculares, y si bien han pasado ya unos años desde nuestra visita allí, queda en mi memoria y así lo apunté en su día, un delicioso cordero asado. Recuerdo un local bastante cargado en su decoración y en el espacio que te ofrecía para el nutrido número de comensales. Buena carta de vinos.

Si bien gastronómicamente es aceptable, una vez más el entorno y localización lo hacen casi ¿imprescindible?, comida tradicional de la zona como morteruelo, ajoarriero, queso y pisto manchegos, y de segundo asado de Cochinillo y cordero lechal. Todo ello por 33 €/cabeza (vino, pan y café no incluido), y el hecho de cenar en una de las Casas Colgadas. En resumen, algo "para contar".

Me esperaba bastante más de este local, que lo único que tiene interesante es su pintoresca situación. La comida del menú regional elegido bastante mediocre en general y el servicio del vino muy deficiente. Tienen bastantes referencias, lo cual es de agradecer, pero luego no saben servirlo y las copas son bastante malas. La atención al cliente podría mejorarse también bastante. No sé si habrá mejores locales en la ciudad, pero si vuelvo, me arriesgaré yendo a otros antes que volver a éste.

Visita el 28 de Enero de 2006. Mi experiencia comienza con un reserva on-line atenta y precisa a través de la web del restaurante. Mesa bien situada, con presentación cuidada en especial manteleria. Vistas estupendas a la hoz del huecar; junto con las de La Posada de San José, las mejores de Cuenca. La parrillada de verduras, mejorable por calidad y punto de plancha; El venado, conseguido, al igual que los típicos de cordero. Lo mejor de la carta, de largo, el lomo de bacalao por la frescura del producto y su punto de sal. Todo lo regamos con un Fica Antigua apropiado. Realización precio-calidad justa. En los postres nos dejamos aconsejar por el Sr. Montero y su degustación variada. Al final, un poco de ese licor conquense tan curioso: Resoli y un café de lo mejorcito.

Francamente malo, pagas el estar comiendo en las "casas colgadas". La calidad de la comida deja mucho que desear. La merluza cruda, el revuelto demasido hecho, muy flojo, sin sabor, el postre ridiculo, langostinos a la plancha que son cocidos, te colocan 7 en el plato, congelados y que cuesta pelar y este plato a un precio de 16€, te quedas con una cara de tonto ....Ah y los camareros, telita !!!! continuamente revoloteando a tu alrededor, te producen estress, dan sensacion de estar agobiadisimos, transmiten mal rollo. No volvere nunca jamas a comer alli. Mi valoracion es: 0

Clásico conquense en un "marco incomparable" (maldita frase). Materias primas de primera y un servicio clásico aunque excesivamente atareado. La distribución de espacios es buena pero el exceso de clientes da sensación de abarrotamiento. Buenos vinos con buena relación calidad/precio aunque su servicio poco dedicado. Destacar el pisto y el punto de la carne. Buen café.

Lo mejor de este rte son sus magníficas vistas. La comida y el servicio del vino
aceptable, sin llegar a entusiasmar. Precio sin vino 25€;

Efectivamente lo mejor de la carta la selección de vinos de la zona, a destacar el Calzadilla que nos acabamos bebiendo. Ciertamente el servicio del vino no era espectacular y las copas deberían mejorar.

El sitio y el entorno es precioso, con unos ventanales al impresionante cañón del río. La carta de vinos es muy estándar. Mejora mi apreciación la pequeña selección de 5-6 vinos de la tierra que hay destacados.
Las copas, grandes, demasiado en algún caso. Los vinos, a temperatura ambiente.
La comida, típica de la zona, buena.

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