Restaurante Casa Rufo en Bilbao

Restaurante Casa Rufo

Datos de Casa Rufo
Precio Medio:
56 €
Valoración Media:
5.6 10
Servicio del vino:
4.7 10
Comida:
6.3 10
Entorno:
7.1 10
Calidad-precio:
6.0 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Vizcaya/Bizkaia
Localidad: Bilbao
Dirección: C/ Hurtado de Amézaga 5
Código postal: 48008
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 45,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


12 Opiniones de Casa Rufo

Años llevaba yo con la intención de visitar este restaurante. Uno no sabe muy bien el porqué pero entre pitos y flautas me ha costado. Al final, como no podía ser de otra manera, ha "caído".
Local curioso, no deja de ser también una tienda de producto puro y duro, de producto de calidad. Me gusta, es como entrar en otro mundo
Empezamos con una "pequeña pega", la mesa. Demasiado pequeña. Sabemos que eso de llamar a última hora no es lo mejor que puede uno hacer pero esa mesa........ diez centímetros más de diámetro y todo solucionado. Además las sillas, sólo las de la mesa, son de las típicas de cervecera. El dueño, al de poco, se ha dado cuenta y las ha cambiado. Mejor así.
El local es precioso, rodeado de tienda, se ven los foies, las txuletas, tarros de ahumados, de verduras, vinos correctamente colocados en baldas para ese menester...... las mesas bien vestidas.
Por las reseñas de Verema, por los comentarios vertidos, sabemos que aquí se viene a comer buen producto y a por ello que nos vamos.
Pequeño vistazo a la carta y más largo a la de vinos. Una pequeña "biblia" que uno no tiene que estudiar demasiado, yo he venido a beberme un albariño. Cosas de un tipo "raro" como yo que sabiendo que se va a meter una buena txuleta entre pecho y espalda, no elige un tinto. Allá cada cual con sus gustos, que los míos son, afotunadamente, sólo míos.
Aunque hubiese preferido algún vino más "adulto", me decanto por un joven con mucha fruta en nariz, con otra tanta en boca. Un Terras Gauda 2013. No hay más, así que..... contigo......
Lo dicho, facilísimo de beber. Temperatura ideal y además sin hielos, en cubitera de guardar temperatura, no de enfriar.
Parece una "frutería", manzanas, peras.... flores......
Se deja beber con una sencillez encantadora y además tiene un deje que invita a continuar.
Un vino que por 15 euros me parece de una relación calidad-precio estupenda.
Comenzamos con unas antxoas en aceite. Simplemente "María". Poco o mucho, no sé si decir una cosa o la otra. Tremendas. Suavidad por doquier, sabor. Punto de sal de sobresaliente. Ni un sólo "pelo". Finas. Sabrosas. De sobresaliente alto, de matrícula de honor. Tremendas.
16 euros han tenido la culpa. ¿caro? Ni por el forro. Esto no lo encuentras en cualquier sitio. Esto es placer por placer. El aceite hasta te hace "toser". Potente. Untas pan y vuelves a untar. Me quito la txapela.
Continuamos con algo "sencillo". Un producto de base que bien trabajado, como es el caso, merece un punto y aparte. Unos puerros a la vinagreta. Se deshacen en boca. Sin hebras. Sublimes de sabor, de textura. Esto es lo que es. Buen producto, excelentemente trabajado.
El plato fuerte de la noche, una txuleta acompañada de unas estupendas patatas fritas en ración muy generososa. La carne, presentada en piedra caliente. De calidad sobresaliente. De sabor notable alto. La grasa está tan suave y fina que no sobra ni un dedal. De nuevo excelencia en la calidad, en el trabajo, en el detalle. Una señora txuleta.
Vuelvo a decir que las patatas que la acompañan son de casa, ricas, nada aceitosas, sin tostar pero sin quedarse justitas de fritura. Muy buenas.
Otro pequeño fallo a mi parecer ha sido el pan. Con estos producto de semejante calidad, no entiendo demasiado bien que no se le de la importancia que debería tener a un producto tan importante en una buena comida.
De postre, por referencias leídas, me decanto por algo que no aparece en carta pero que sé de su existencia. Unos canutillos de membrillo que vienen acompañados de dos cigarritos de Tolosa.
De nuevo otro plato a destacar. Sabrosos, dulces pero sin empalagar.
Un par de ricos cortaos, de los buenos, de los de poca leche y buen café y cobrados a un precio muy correcto.
Sabia yo que algo tenían que ver estos con mi pueblo. Al salir lo comento y efectivamente el dueño está casado con una de allí. Un añadido más al buen disfrute.
Creo que es un sitio que merece la pena. Volveré, sin duda, tengo que probar esos ahumados que tienen una pinta excelente.
A mi desde luego que me parece que por la tremenda calidad de todo lo degustado, la RCP de este local es buena. Creo que no somos conscientes muchas veces de que para valorar este apartado, debemos de tener en cuenta muchos factores y uno de ellos, uno de los más importantes es precisamente la Calidad. Y en este caso es muy alta. Hay quien dice que soy “demasiado generoso” con mis notas, yo pienso que soy más bien “agradecido” o que tengo mucha suerte, pero cuando ceno mal lo digo y hoy he cenado como un campeón.
Si os apetece ver las fotos: http://gastiondo.blogspot.com.es/

Tras un montón de años volvimos un pequeño grupo de amigos a Casa Rufo. Guardábamos muy buen recuerdo pero el "reencuentro" fue gastronómicamente decepcionante. He visto los comentarios de Verema y aunque los últimos son bastante elogiosos me sumo a la impresión de los anteriores, según los cuales Casa Rufo es un sitio en declive. Al menos en lo que a la calidad de la comida se refiere, pues por lo que se ve (así fue el día de nuestra visita) sigue llenando sus comedores.
Para empezar el local es ciertamente bonito, de los más acogedores y originales de Bilbao, con su aire de ultramarinos ilustrado. No hay carta escrita, te la cantan con cierta premura, aunque sí carta de vinos. No puedo decir que el servicio fuera malo, quizás algo tosco pero en cualquier caso eficiente.
Eramos 3 y de primero compartimos simplemente unas croquetas (mediocres, de injusta buena fama) y unas anchoas en aceite, ricas. El plato fuerte era la afamada chuleta y tengo que decir que la recordaba mucho más excelsa. No es que estuviera mal aunque para mi gusto se pasaba de hecha, quizás por esa costumbre de sacarla sobre la piedra caliente que si bien ayuda a mantener la temperatura la cuece algo más de la cuenta. Sin duda hay mejores chuletas en Bilbao (algunas sin brasa, como la del Goizeko Izarra), no digamos en Bizkaia o en Euskadi. Con la carne sacan unas patatas fritas bastante dignas. Los postres sin florituras, de corte tradicional (comí una buena cuajada). Café decente y además tuvimos la suerte de beneficiarnos de una invitación a una copa de ron Zacapa 23 años (andaban por ahí de promoción).
En cuanto al vino, la carta es extensa, de precio comedido y se sirve con corrección (la temperatura era adecuada, contra lo leído en otros comentarios). Cayeron dos botellas de Allende 2005 (24 euros), un buen riojano de corte moderno.
Lo peor es la cuenta. Si como ha comentado un compañero esto costara unos 45 euros no estaría mal pero la cosa nos salió a casi 65 por barba, un exceso teniendo en cuenta que los entrantes fueron testimoniales y tampoco hubo tanta carne (según la nota casi 75 euros la pieza, lo que al precio habitual en los asadores de este pelo supondría unos 2 kg., dimensión que dudo que tuviera nuestra chuleta). No sé, tuve la sensación de que por ese precio se puede comer bastante mejor, tanto en plan asador como si te decantas por una cocina más elaborada, quizás más que por el (esperable) clavote por la impresión de que el chuletón (supuesto plato estrella de esta casa) no era para tanto.
En resumen, un restaurante que para mi vive de las rentas: de su histórica buena fama en la ciudad, del innegable encanto del local y de una buena carta de vinos a precio razonable. Pero desde un punto de vista gastronómico defrauda, al menos si tienes en cuenta lo que pagas (juega en la liga de los bistrós pero luego se cotiza como un restaurante de nivel).

Comida, de cuadrilla, hacemos una al año, y en esta ocasión escogieron este restaurante muy conocido, cuando me dijeron, que el menú, era de 45€, iva incluido y vino incluido, me extrañe, dada la fama de buen producto y caro, que tienen.

El local tiene un comedor propiamente dicho, lleno de estanterías con vino, bastante recogido y clásico, pero para un grupo de veintiuno, habilitan las mesas en medio, del ultramarinos, pues en su inicio y hasta la fecha, es una tienda de buen producto, al que se le añadió el restaurante, la verdad es todo un placer comer rodeado de muchísimas y buenas viandas.

Empezamos con unas croquetas de huevo, cremosas y ricas, pero dado que solo eran de huevo, un tanto sosas, vamos lo lógico, siendo y sabiendo solo a huevo.

A continuación, unos platos con pan tostado y micuit, diré que el micuit es de los que mas me gustan, pues es el de keia, especialista en ahumados y además de este micuit , con su pimienta , tienen también magret de pato ahumado , exquisito , se come como un buen jamón curado , si tenéis ocasión , probar estos productos , de keia , en este restaurante , sus ahumados son de lo mejor , pero bueno como esto era un menú cerrado , solo nos pusieron el micuit , que como digo es espectacular .

A continuación, unas yemas de espárragos, que se deshacían en la boca, seguido de una ensalada de ventresca y anchoas, jamás he comido una ventresca así, estaba que se saltaban las lágrimas.

Todo esto para compartir, las raciones justas, pero lógicas, dadas la altísima calidad del producto y el precio del menú.

Llego el plato principal a escoger, entre el famoso chuleton de vaca vieja, el no menos afamado bacalao al horno, cocochas en su pil-pil o solomillo.

El chuleton , era para cada tres , nosotros nos juntamos cuatro , y además del chuleton , nos sacaron una buena tajada de bacalao para compartir , ambas cosas deliciosas , la carne se deshacía , sabor a vaca vieja , color rojo y regusto a buen jamón y que lascas de bacalao cojonudo , la única pega , el solomillo , la única persona que lo pidió , no le hizo mucha gracia, la verdad te quedas con ganas de mas , pero dado el menú , no creo que puedan dar mas , todo esto bien , regado , con crianza marque de Vitoria , para mi uno de los mas decentes de la D.O .

Luego pacharanes y gin-tonic y alguna copa de buen brandy , no podría deciros los precios , pues al ser de la vieja escuela , nos cobraron los menús por un lado y las copas por otro , pero en total , vamos que 118€ , fueron en cafés y copas .

Se me olvidaba , los pimientos que acompañaban la ensalada y el bacalao , de escándalo , esos me los tengo que agenciar en la tienda.

Conclusión, pienso que si vas a comer a la carta la cuenta , tienen que subir algo mas , pero desde luego la calidad es muy alta , pero muy alta , salimos encantados y entendiendo que por lo pagado , no salimos saciados del todo , pero si chupándonos los dedos , por cierto de postre nos sacaron unos platos al medio , con cigarrillos , tejas y alguna trufa .

Otra cosa que es interesante , es que si te gusta algo mucho , puedes pasarte otro día y comprarla en la tienda , de hecho yo ya había comprado chuleton , eso si , como todo , sabe mejor cuando te lo hacen en el restaurante , al menos a mi.

Coqueto y singular restaurante en de Bilbao, el comedor en si esta situado en la trastienda de un ultramarinos delicatessen con productos de calidad.

La comida?pues de sota,caballo,rey que se suele decir:

Croquetas de la casa, famosas por su mencion en un programa televisivo, pero que sinceramente no me parecieron nada del otro jueves.

Bacalao ahumado,excelente.. de elaboracion propia ,una maravilla de textura y sabor.

Jamon de Joselito, excelente como no.

Chuleton de mayor,el plato fuerte y especialidad de la casa, contundente, carne tierna y sarbrosa.

Postre, canutillo de idiazabal de quitar el sombrero.

Cafe, excelente.

Vino: Elegimos un Fagus de Coto de hayas del 2007, redondisimo y rico. Servicio del vino correcto, sin mas.

En definitiva comida tradicional de toda la vida, para locos de la "alta cocina" no es desde luego.

Estuvimos el sábado día 17 comiendo allí 5 personas. La comida muy bien, la decoración también. El servicio... ¡ay!
Pedimos una segunda botella de vino cuando estábamos empezando el segundo plato. No nos la traían y se estaba enfriando la comida, así que fuimos poco a poco comiendo... mientras hacíamos algún gesto a los camareros y dueño (a quien la habíamos pedido la botella), pero nada. Acabamos el segundo plato y para el postre pedimos otra botella de agua. Ya no nos apetecía vino.

Pero... a la hora de pagar sí nos habían cobrado la botella. El dueño nos dijo que él le había dicho a una de las chicas que nos la sirviese. NO estuvo al tanto de ello, pero sí de cobrarla.

Bien, todo el mundo comete un error...

Hoy me llega el extracto bancario y resulta que me han cobrado la comida (más de 210 euros) TRES VECES. Ya he llamado al banco para reclamar y me lo han arreglado.

En resumen: la comida bien, pero no están atentos al servicio. Eso sí, están super atentos a cobrarte lo que has pedido y no te han servido... y varias veces. En resumen: FATAL.

Hemos estado este sábado cenando el menú y la verdad es que nos ha gustado mucho, la comida de calidad y el sitio es original!!!!

En cuanto al vino, no puedo opinar porque no tomé más que agua.

Seguramente volveremos en breve!!!!

La puntuación del vino no es válida, puesto que no puedo opinar!!!

Quiero ratificar la mayoría de comentarios por aquí abajo posteados en lo que al servicio del vino se refiere: cristalería floja, temperatura del vino alta y muchíiisimos riojas. Lo que pasa es que la comida es estupenda, el trato personal es más que correcto y el entorno, pese a no ser muy cómodo, es bastante acogedor. Altísimamente recomendable el chuletón: sangrante, sabroso y tierno. Precios estándard, es decir, caros. Deberían mejorar los aspectos ya harto expuestos por aquí y subirían bastantes enteros dentro del exigente mercado de la restauración bilbaína.

Una pena que un sitio tan singular se este conviertiendo en uno más.La calidad del producto se está perdiendo y no digamos el servicio que parece que empieza a estar cansado despues de tanto tiempo.Lo de la temperatura de los vinos es para llorar, pedimos un marboré que cogieron de la estantería, lo abrieron no se sabe donde y estaba a mas de 25ºC.

Muy bien gurru. Era uno de mis restaurantes favoritos hace años y cada vez que voy es peor.En la última visita pedí un Marboré que se presentó en la mesa abierto y a más de 25 grados. Los hongos penosos. El chuletón....el buey estaba pelín pasado de dias o semanas......El servicio lentíiiiisimo.El ruido del armario refrigerador insoportable en el rincón que estábamos y el camarero molestando constantemente para coger las botellas. Una lástima que un sitio que era tan agradable se convierta en uno del montón.

Comida basada en producto. Y cuando el producto falla (hongos desconocidos por lo insípidos y mal tratados en plena temporada) no queda ni eso. Las chuletas bien, pero sin más. Las dos botellas de vino caliente que nos trajeron acabaron de estropear la cena. Azpilicueta y Tondonia a temperatura ambiente (unos 25 grados del mini-local), con lo que queda todo dicho. Pedimos cubitera para el Tondonia y encima quedamos de paletos. En fin, muy flojo para la bodega y la fama que tienen.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar