Espero visitarlo en Semana Santa y que me pueda ratificar en tu buena opinión.
Estupenda y completa crónica.
un abrazo
Local ubicado en el centro de Granada, en la encrucijada de estrechas calles que forman el bonito paisaje de esa zona de la ciudad, muy cerca de la catedral y gastronómicamente hablando también de la calle Navas y aledaños, donde se ubican numerosos locales de estimable consideración en lo que a tapeo se refiere.
El amigo Panconjamón me puso sobre la pista del lugar, gracias a una recomendación que un amigo le había hecho. Casualmente el restaurante estaba a escasos metros del hotel donde nos encontrabamos alojados, por lo que su visita parecía obligada.
El local es muy agradable en lo que a estética se refiere, merece la pena echar un vistazo a la galería de fotos de su página web para hacerse una idea. Parece de reciente, o cuidada reforma, conjugando la estructura antigua del edificio, boveda de ladrillo viejo, con materiales modernos como el azulejo. Nuesta mesa estaba ubicada en la planta baja del edificio a la que se accede bajando unas escaleras y dejando atrás un pequeño hall, donde los camareros tienen los útiles para atender las mesas del comedor interior. Dicho comedor parece una antigua bodega, se trata de un espacio no demasiado alto cuyo techo es una boveda de ladrillo antiguo, la original del local según nos comentaron. (Hay fotos muy explicitas en la web). Luz tenue, espacio amplio, lugar sin duda agradable para cenar. La mesa para seis, redonda y amplia, quizás un poco cercana de la vinoteca. Sillas, mantel y demás, correctos y cómodos.
El servicio es profesional, atienden muy correctamente, el que parece ser el dueño muy agradable y atento.
La comida es de calidad y tras comprobar el precio, se descubre una de las virtudes del local, comer bien a buen precio. Comimos anchoas del cantábrico, muy buenas; alcachofas con foie, muy logrado y eso que no son santo de mi devoción; tataki de atún rojo, genial; y unas migas con jamón ibérico y hongos, bien. Decir que previamente nos habian servido un caldo suave con tropezones de jamón, cortesía de la casa, que rico el jamón. En cuanto a segundos, risotto; el tartar de atún rojo, me gustó mucho; solomillo de buey, muy bien hecho aunque después de probar mi segundo la carne parecía poco sabrosa, no por si misma si no por la comparación. Tomé kobe, 300 gramos, que me supieron a gloria, nunca lo había probado y la verdad que me encantó, jugosa, grasa, en la comparación con la ternera normal me pareció como tomar jamón normal o jamón ibérico. Como postre bizcocho, torrija, todo muy bien.
El vino. Como la carta se puede ver en la página web que cada uno tome sus propias conclusiones. Me centro en el tinto. En mi opinión secunda una norma no se si escrita pero preponderante en Granada, salvo excepciones parece que solo existiera Rioja y Ribera, monopolizando incluso hasta el extremo y dejando un pequeño hueco a otras referencias, que suelen agruparse en una. Tomamos el vino del més, se supone que una marca que elije el local y por la que solo cobra descorche, en este caso Recoletas crianza 2004. Después como no me emocioné demasiado pedí el cuatro de Liberalia que andaba pendiente de probar, veinte y algo euros. El servicio, cuidado, vino presentado en una cesta pero... quizás por espacio, abierto y decantado (por iniciativa propia) en el hall contiguo, finalizado el servicio se volvían a llevar el decantador, aunque permanecian atentos ante la necesidad.
Conclusión. Local agradable con comida de calidad a buen precio, el servicio del vino, mejorable en referencias y en cuidado de detalles. En cualquier caso merece la pena la visita.
Reseñar que el dueño nos pidió disculpas por la tardanza en algunos platos fruto de un pico de afluencia al local, a pesar de mis reticencias insistió en invitarnos a dos Gin tonic que tomamos.
El local también puede ser visitado como bar de tapas en la planta calle.
Espero visitarlo en Semana Santa y que me pueda ratificar en tu buena opinión.
Estupenda y completa crónica.
un abrazo
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.