Quedamos con una pareja de buenos amigos para disfrutar de una buena velada en esta bendita casa.
Pensando que tras las comilonas navideñas no habría demasiado movimiento "error" barra y comedor hasta los topes.
Mientras esperamos a que nos monten la mesa, se acerca Andres hasta la barra y nos pregunta que tomamos, blanco le decimos y nos abre una botella de Domaine du Pasquier Marestel 04, un vino de la variedad Altesse de la zona de Savoia en un momento espectacular.
Luego hemos seguido con una copa de Côtes du Jura 2010 de Macle, un chardonnay que no hace mas que ganar y ganar en botella.
Ya sentados a la mesa hemos decidido por compartir, una ración de pulpo a la gallega y otra de mollejas empanadas, raciones mas que generosas con una gran calidad del producto.
Para acompañarlas Andres nos ha sacado un Benjamin Leroux Mersault 09, chardonnay borgoñón de libro, fresco a la vez que untuoso, muy rico.
De segundo hemos decidido por compartir un chuletón de vaca vieja, según estábamos en barra y veía la pieza en el mostrador, esta me decía "cómeme" y a ello que nos hemos puesto, carne jugosa, sabrosa, con una importante infiltración de grasa y una larga maduración, se acompaña de de patatas fritas y pimientos de Padrón.
En este caso Andres nos ha sacado un tinto, Dard&Ribo Hermitage 2010, una syrah muy compleja con una frescura sobresaliente.
En vez de postre, hemos optado por un queso azul de hojas acompañado de panecillos con pasas para untar, puro vicio, últimamente si hay la opción prefiero acabar la comida con un buen queso en vez de postre.
El postre en si fue una botella de Sauternes Rousset Peyraguey 2000, con la misma dulzura de añadas posteriores pero con una acidez que le aporta una mayor frescura, algo se vino para casa.
Pues una informal comida entre amigos aquí se puede transformar en todo un homenaje.
No pondré precio ya que tuvieron unos cuantos detalles con nosotros.
Para volver en cuanto se pueda.