Restaurante NoSoloCañas

Datos de NoSoloCañas
Precio Medio:
22 €
Valoración Media:
6.5 10
SERVICIO DEL VINO:
5.0 10
COMIDA:
7.0 10
ENTORNO:
5.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: La Cañada
Dirección: C/ 7, nº 25
Código postal: 46182
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 22,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

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Opiniones de NoSoloCañas
OPINIONES
2

Estéticamente sigue tal cual comenté en la anterior valoración, pero ha cambiado de dueños y ha dado un viraje importante en el rumbo de este bar-restaurante.

La anterior cocina moderna, de autor, ha dejado paso a una tradicional y contundente cocina leonesa aunque también ofrece referencias mediterráneas, dado que los nuevos propietarios son dos matrimonios valenciano-leoneses ambos.

Cominos:

Cecina: cómo no, no podía faltar.

Las vacas no hablan: divertido modo de llamar a la lengua. Es en forma de fiambre, cortadita fina y con aceite de oliva, sal maldon y pimentón picante. Nos gustó incluso más que la cecina.

Morcilla leonesa: deshechita, con esa acidez que tienen las morcillas norteñas pero atenuada, se puede comer sin que pases toda la tarde repitiéndote. Deliciosa.

Ensalada de espinacas, queso de cabra, nueces y tomate seco. Acertada.

• Y… el plato estrella: botillo (hay que encargarlo con un día de antelación). Riquísimo. Qué potencia y frescura tiene este plato leonés. Una de las muchas joyas de la gastronomía española.

En cuanto a los vinos tienen muy poquitas referencias. Tomamos de aperitivo un agradable blanquito valenciano, Laderas, y para acompañar al condumio un logrado y joven riberita, Ródalo. Eché en falta algún bierzo, pero nos comentaron que estaba en camino. Aceptables copas, sin mimos especiales.

Servicio familiar, agradable y simpático.

Siempre teniendo en cuenta que se trata de un bar-restaurante, la conclusión es que comimos muy bien, a buen precio y muy a gusto, por lo que sin duda repetiremos.

Uno acude a este bar/restaurante pensando en tomarse unas tapitas y se encuentra con “algo más”.

El local es sencillo, la inversión austera, el mobiliario discretito, pero las ganas y el buen criterio lo convierten en una moderna, desenfadada y acogedora propuesta centrada en la conspiración de naranjas, blancos y negros.

Lo regenta una simpática y joven pareja, ella en sala, él en cocina. Ambos hacen su trabajo con profesionalidad y alegría.
Fuimos a tomar unas tapas en plan aperitivo... y acabamos comiendo.

El cocinero tiene ese ”toque” que convierte cosas sencillas en platos deliciosos. Todo, dentro de la simplicidad del proyecto, tiene ese algo, esa especia, ese ingrediente, esa cocción, esa combinación, que le dota de originalidad y sabrosura.

Tomamos, siempre al centro:

• “Patatas bárbaras” (como bravas pero con crema de queso y chistorra)
• “Colmenillas a la crema con huevos revueltos”
• “Saquito crujiente de quesos con confitura de tomate”
• “Ensalada templada de verduras asadas con tomate trinchado, tapenade de anchoas y pan de nueces”
• “Dados de atún salteados con verduras, sésamo y aceite de jengibre”
• “Medallones de solomillo ibérico con presillada de quesos, ajos tiernos y reducción de vino tinto”

Y de postre, un delicioso “Savarín de dátiles”.

Carta de vinos muy cortita, pero con cositas. Optamos por un aceptable cava valenciano, Deshora Brut.

Para comer o cenar de manera informal, se trata de una excelente opción.

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