Casi 7 meses después, se vuelve a Diverxo. David sigue en plena evolución. Dentro de su continua catarsis creativa en busca de esa anhelada pero inexistente perfección. El chef madrileño no baja el listón.
En el último escrito, mencionaba el cambio gradual de estilo hacia encuentros frugales con la armonía. En algunos lienzos, se producía una separación de esa montaña rusa sápida a platos de mayor equilibrio desde una visión ecléctica y diverxiana. La noria también nos puede dar placer.
El discurso ya no es tan importante, ni hay escrito que resuma la mirada culinaria de David. Ahora los platos son los únicos que hablan, se explayan contando pequeñas historias de su Madrid y del mundo. Todas ellas discurren por una senda común e innegociable: la voluptuosidad del producto y la intensidad del sabor.
Pulpo, tuétano, rabo de toro, huitlacoche, carne de kobe, ventresca de atún, gamba roja, cordero lechal, caviar, trufa, guisantes, cocochas, buey, centolla, salmonete. Puro hedonismo, bacanal no exagerada. Cada vez el vigor sápido más integrado, más redondo. Cada vez la música suena mejor.
Se combinan lienzos con varias iteraciones como ¡Viva México, cabrones! y ¡un chino de Madriz! con otros de una sola degustación como el cordero lechal o ¡Vintage time! Los últimos son ejemplos exponenciales de concentración gustosa y esencia. Todo en un solo pase, compartiendo profundidad, como si el sabor a veces no tuviese final.
La longitud del menú permite a David mostrar una visión culinaria global y representar Madrid desde una azotea cosmopolita. México, Italia, India, el norte de África y esa paleta gustativa asiática marca de la casa están interpretadas desde una mirada cada vez más sibarítica y epicúrea. Me atrevo a escribir con posibilidad de errar que David ha alcanzado cierta madurez en cuanto a conocer lo que quiere expresar, en cuanto a saber al cien por cien lo que quiere hacer sentir.
Desea que el comensal se rinda, quiere noquearlo sin menos estridencias, sin un KO, solo a través de los diverxos golpes dentro del desenfreno gastronómico. El placer por el placer. No hay recato si hay gozo. Cuando no quieres que acabe nunca. Cuando el tiempo deja de importar, es que te han vencido.
Diverxo Mayo 2016: El placer por el placer.
Post completo en http://www.complicidadgastronomica.es/2016/06/diverxomayo2016/
(demasiado largo - 14 lienzos - BACANAL)
Demasiado largo, para ponerlo en verema; no para disfrutarlo....Yo tb me quedaría; un doblete diverxiano sería la *****
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