Lo podemos localizar en la parte antigua de Alcoi, cerca de correos y centro neurálgico de la fiestas señeras de la localidad, nos encontramos con una sala cuya arquitectura pertenece a principios de siglo XX.
El propietario más allá de querer "montar" un simple "comedero" reformando para su comodidad y/o eficiencia económica, ha respetado e incluso venerado la idiosincrasia inicial del local, recordar que esto era una antigua fabrica de papel de la boyante industria alcoyana de principios de siglo XX.
Dani Albors ha mantenido el espíritu, aspecto fundamental de su cocina la cual posteriormente trataremos, de esta fabrica, manteniendo desnuda su estructura arquitectónica, con unos techos abovedados, los cuales dan una amplitud al local y permiten al comensal expandir y dejar fluir sus sentidos.
Pintado en colores vivos, los cuales reflejan la personalidad del chef, el atrevimiento y la ruptura con los cánones preestablecidos, y con una decoración la cual, sin ser recargada ni reiterativa, expresa la mezcla de cultura y tradición del lugar donde se encuentra enclavado, tenemos desde el típico "palomino", ó el "tirisiti", clara muestra de respeto a las tradiciones alcoyanas, hasta un piano donde poder oír una pieza de música, y enseres de época.
Las mesas de la sala están bien distribuidas, la atención del servicio de la sala es el requerido para sentirse como en casa, sin dejar de lado la profesionalidad, el carácter de cercanía les da un plus el cual nos hará volver para repetir la experiencia.
La carta de vinos es acorde a las exigencias del publico al que va dirigido, y no quiero dejar pasar la oportunidad de aclarar, que más allá de lo impreso, Dani Albors, cómo buen chef que ha demostrado ser, esta en constante actualización de tendencias y bodegas, ya que esta continúa investigación no le permite reflejar en papel la evolución de su bodega, pudiendo encontrar auténticos caldos y grades descubrimientos a petición.
Consejo: El que un vino no esté en la carta no quiere decir que no esté, Dani Albors refleja en la carta los que cree más acertados y/o mejores caldos para maridar con su cocina.
Hablemos de la cocina…, esta cocina de autor, aclaro para aquellos neófitos del tema que autor no quiere decir que tengas renombre o publiques videos, o hagas programas de TV, o que estés de moda, etc….
Cocina de autor, cómo bien reflejan las palabras, nos quiere decir que es creador, que es una persona que inventa, junta ingredientes para crear una obra, pone una intención en aquello que estás proponiendo….
Digo, esta cocina de autor, pertenece a una filosofía rompedora, emergente, a veces no reconocida por los “gurús” de la crítica gastronómica (movidos por “otros” intereses), esta es una cocina para un paladar que busca más allá del simple “tasto”, la escultura asimétrica, el plato anoréxico, el local de moda, el ingrediente exótico, la composición extravagante y el caché en la factura final.
Los platos de Dani Albors, “pecan” de lo mismo, conseguir la elaboración del producto tradicional y autóctono con la “performance” de la cocina moderna y de provocar en nuestro espíritu y forma de entender la cosas una revolución, y a fe que lo consigue….podemos encontrar pericana, poltrota, abisinios, pipas, quicos, miel de la tierra, etc,etc….perfectamente ensamblados con otros productos, que “quasi” sería herejía en ciertas esferas culinarias.
La cocina de Dani Albors, es fiel reflejo de su personalidad, inconformismo, experimentación, sentimiento, plasmación en los platos de su vivencias, negación de los cánones establecidos, búsqueda de los caminos más tortuosos pero más gratificantes, en fin, es una cocina de autor, si, pero autor espiritual.
Por eso la gente vacía de espíritu no entiende, ni ha entendido, ni entenderá, ni podrá entender en la vida, aquello que Dani Albors y su equipo nos proponen, esa cocina está más allá de su cognos.
La gente que sólo se queda en la forma de un plato, en si el cubierto se cambia ó no en cada plato, ó si la copa de vino es bordelesa, ó de la casa Riedel, no merece la pena que vaya a Cal Dani a disfrutar de una cocina de gran elaboración y espectaculares resultados.
Hay que llevar un paladar virgen, un paladar atrevido, un paladar ávido de nuevas experiencias para poder alcanzar la verdadera filosofía de la cocina de Cal Dani.
Cada plato, es una experiencia vivida por el, y transmitida al comensal, que no deja indiferente.
Cada plato es una sinfonía de sabores, olores y colores.
Cada plato es una agresión a nuestro sistema de valores establecido, tanto en lo gustativo cómo en lo visual.
Cada plato es una provocación a nuestro intelecto, pero que consigue demostrarnos que hay vida más allá de las férreas normas.
Cada plato, es un tema del que poder conversar, en la sobremesa con un buen Fondillón.
Cada plato es el alma de Dani Albors puesto a nuestro servicio.
Técnicamente:
La variedad de platos es extensa para tratarse de un local de autor, los menús degustación son equilibrados en sabores y consistencia a la par que abundantes.
Y el maridaje con los vinos es perfecto.
La atención y proximidad al cliente es adecuada al precio que pagamos.
Platos recomendados la Ensalada típica de Cal Dani, Abisinio reinventado, y el Langostino con miel y polvo de quicos, entre otros.
En fin, y en resumen, un muy buen local, cargado de historia y de historias, donde se puede comer con un ambiente familiar cocina de alta elaboración y a un precio fuera de lo común para la categoría del local.
Calidad/precio: Excelente
Altamente recomendable…..y como los musulmanes con la Meca, al menos hay que visitarlo una vez en la vida.