Restaurante La esquinica en Barcelona
  

Restaurante La esquinica

10
Datos de La esquinica
Precio Medio:
13 €
Valoración Media:
4.6 10
Servicio del vino:
1.0 10
Comida:
4.9 10
Entorno:
4.2 10
Calidad-precio:
6.6 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Nou Barris
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Tradicional
Vino por copas: No
Precio desde 8,82 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos tarde y lunes. Por el Pilar y en agosto, unas semanas

Teléfono


10 Opiniones de La esquinica

Fuimos para celebrar que mi hijo había pasado una prueba para una beca. Esta vez casi no había cola. Los camareros han cambiado y los actuales son bastante menos eficientes y mucho menos simpáticos. Por lo demás, más o menos igual. Ambiente ruidoso, comida prescindible, carta de vinos anodina...

Pedimos un refresco y una jarra de cerveza con limón para beber y morcilla de Burgos, longaniza, bravas y tigres para comer. Las tres primeras, más o menos como siempre, aunque las bravas y la morcilla estaban bastante frías. Los tigres parecían que los habían vomitado. Lo comenté al camarero, se los llevó y apareció al cabo de un rato con los que aparecen en la foto, también fríos... Los probamos, los dejamos, pagamos y nos fuimos.

Para no volver :-(

  • Los pobrecicos tigrecicos... :-(

Les telefoneamos para saber si estaba abierto y casi nos reservaron mesa. Nos indicaron la hora a la que podíamos llegar y, efectivamente, teníamos una mesa disponible cuando aparecimos por la puerta.

No ha cambiado prácticamente nada. La carta es la misma, el servicio de vino sigue igual. La carta de vinos sigue pareciéndome corta y nada interesante. El vino de la casa sigue siendo de garrafón. La comida sigue siendo congelada en gran medida. Pero sigue llenando, incluso un miércoles noche de septiembre.

Cena familiar de regreso de las vacaciones:

- Patatas bravas (3,70€) - Como siempre, con su allioli bien cargado de ajo y su pimentón.
- Tigres (4,65€) - Como siempre, congelados.
- Longaniza (0,85€/ud.) - Como siempre, churruscadica.
- Chocos (5,35€) - Como siempre, calamares en vez de sepia.
- Bomba (2,95€) - Como siempre, congelada y con una de las salsas que pica bastante.
- Chistorra (0,85€/ud.) - Esto fue un lapsus. Queríamos repetir de longaniza y me equivoqué al pedir. Insípida.
- Crema catalana (3,15€) - Bien.
- Tarta de queso (2,95€) - A mi hija le gusta...
- Servicio de pan (0,75€) - Precio del pan para 5. Una cestita con unas cuantas rebanadas de pan de barra normal y corriente. Se cobran la barra entera bien cobrada.

Para beber, un par de jarras de 1/2 l. de refresco (2,30€), un par de jarras de 1/2 l. de clara (2,90€/ud.), una caña (1,35€) y una botella de agua (1,40€).

La comida no es gran cosa, el servicio no mata, los precios tampoco es que me parezcan baratos, pero llevamos más de veinte años yendo varias veces al año y no parece que vayamos a dejar de ir... No lo entiendo :-S

Sigue siendo prácticamente imposible aparcar por la zona. El precio corresponde a lo que tomé yo.

La bomba vuelve a ser lo que era. Los tigres, también. Las bravas, como siempre. Correcto salpicón de marisco. Sólo un consejo: no pidáis una cola con mucho hielo... Me trajeron una jarra de litro hasta los topes de hielo con una cola pequeña que apenas llegaba a la mitad de la jarra... Si es que se nota que son maños :-D

Como curiosidad, ha sido la primera vez en más de 20 años que nos hemos podido sentar en la terraza nada más llegar... Será la crisis, será que hay mucha gente de vacaciones...

Pues eso, pocos cambios en todos los aspectos.

Nos ofrecieron unas gambas a 5,-€ la ración. Seis langostinos congelados de tamaño correcto que, sospechamos, provienen de los restos de Navidad. Insípidos.

La bomba también ha cambiado. De tener textura de puré de patatas, ha pasado a tener una textura granulosa, como de migas finas. Tamaño más grande y color de haber pasado más tiempo en la freidora del que debiera. A 2,80,-€/ud., pues igual no vale la pena pagarlos sólo por la salsa...

Los tigres (4,25€ por 5 uds.), aparte tenían un extraño sabor ahumado, como si los hubiesen hecho "al caliu"... Además de estar secos y tener algún tropezón inindentificable.

El resto, como siempre: muy buenas las bravas (casi siempre repetimos, también esta vez) y los chocos, aceptables la longaniza y el pulpo, regular la morcilla de arroz y los postres, industriales.

Para beber, una jarra de cerveza (1,60€), una guay (jarra de 1/2 l.) de Coca Cola (2,25€) y 3 botellines de agua (1,20€/ud.).

Todavía recuerdo cuando no podías tomar café. No es ahora el caso. Un cortado normal por 1,35€.

Como siempre, lo mejor con diferencia, el servicio, el ambiente, el bullicio. Es como retroceder en el tiempo. Y por menos de 15,-€, en Barcelona y aceptando por fin el pago con tarjeta, tampoco te vas a poner picajoso... ¿o sí?

Con todo, seguro que volvemos. Es una tradición visitarlo cuando mi mujer tiene guardia el sábado.

Os dejo el comentario de http://bravasbcn.blogspot.com

PATATAS: Cortadas en forma de gajos y dados. Hacen honor a su fama, crujen muchísimo y estan perfectamente fritas, incluso forman esas "burbujitas" en los bordes que me gustan tanto.

SALSA: All-i-oli contundentísimo y casero que puedes ver como sirven desde una gran manga pastelera, aderezado con un poquitín de aceite picante y pimentón a modo de decoración. El ajo repite durante tres lustros, pero da igual.

VALORACIÓN: Tapicas a gogó en un entorno más que rústico y de fiel clientela. Los chocos estaban también de muerte. Me ha dicho un pajarito que los precios ya no son lo que eran. De todas formas, lo considero absolutamente imprescindible y va al Top 10 directo.

  • Las bravas

Almuerzo a petición de mi señora, aprovechando que es el día de la madre.

Como novedad, aceptan el pago con tarjeta y han incluido una pequeña carta de vinos: 3 tintos aragoneses (Cabernet Sauvignon de Enate, Monte Ducay y uno de Bodegas Pirineos), 2 de Rioja, uno de Ribera de Duero, un par de rosados, 3 blancos (blanc de blancs, albariño y ribeiro) y un par de Cava (Anna de Codorniu y otro que no conozco). Las copas siguen siendo lamentables, en calidad y tamaño :-(

Llegamos a las 13:25 h. y el local está a reventar, como era de esperar. Hemos tenido suerte: sólo hemos tenido que esperar algo más de media hora para sentarnos.

Comimos:
- 2 de bravas - Buenas como siempre. Una ración fría y otra caliente.
- Tigres - Bien.
- Longaniza - Poco hecha.
- Bomba - El empanado presentaba un aspecto lamentable, parecía que la habían frito con aceite algo frío. De sabor, la salsa picante se encarga de taparlo.
- Pulpo a la gallega - Bien.
- Chirlas - Con algo de tierra. Bien de cocción y sabor.
- Pincho - Duro.

Un par de helados y un trozo de tarta de limón de postre. Todo industrial.

Una jarrita de cerveza, 4 botellines de agua y una clara de medio litro han completado el ágape.

Es lo que hay. Si llevan más de 20 años llenando, algo le debe encontrar la gente.

Bar con bastante surtido de tapas, sabado medio día y lleno a tope. Bastante ruido muchos decibelios. Para tapear: 2 de bravas muy pero que muy buenas all i oli exquisito, 2 de longaniza de aragón y 2 de chistorra con sus correspondientes tostadicas, 1 de Pinchos morunos, 1 de rabas de calamar ración abundante, pan con tomate y aceite para acompañar a todo el taperio, para beber 3 Voll damm, 1 Tarta de whisky con chorretazico, carajillico de baileys y un cortadico.
Buena opción para tapear en la ciudad condal. Repetiré soy bravero.
Precio 2 Pax: 34 €.

Por su culpa escribo esta, mi primera valoración sobre un restaurante....Bueno yo casi la llamaría tapería, todo y que aquí no se estila mucho ese nombre.

Cenamos 4 personas y como veníamos de la presentación de los vinos de Jumilla y por recomendación de Francesc no pedimos más vinos, ya que según su opinión no era lo mejor de la casa.

Cena de terraza, la noche acompañaba (y la compañía también....) jejeje. Lo cierto es que fue una muy buena velada con unas bastante buenas tapas a un precio más que ajustado (45€ las 4 personas).

Sitio muy recomendado, pero cuidado, hay que ir entre semana, el fin de semana es imposible conseguir un espacio libre.

Volvimos ayer al mediodía, aprovechando que hacía buen día. Parece que se nota la crisis. Apenas hubo cola. Cuando llegamos, hacia las 13:30 h., estaba casi vacio dentro y había mesas vacías en la terraza. Se empezó a llenar hacia las 14:00 h.

Comimos:
- pan (0,65€). Ni lo vimos, ni lo pedimos. ¿¿¿???
- 2 bravicas (3,35€/ración). Algo escasas de salsa, pero quemaban, algo muy raro en este local.
- 12 longanicicas (0,75€/ud.). Ricas, ricas.
- pulpico gallego (9,95€). Bien.
- choquicos (4,85€). Ni probarlos pude. Hatajo de...
- tigrecicos (3,95€). Demasiado fríos.
- 2 bombicas (2,70€/ud.). También frías.
- pescadico (4,45€). Aunque sea políticamente incorrecto, me gustan más pequeños.
- platico lancocico (4,-€). Pelín socarrado.
- cañaíllas (6,35€). No debí pedirlas. Las acompañan con un caldito con sabor a vinagre.
- 3 alcachofas horno (1,50€/ud.)
- helado Magnum de Frigo (2,45€)
- helado Calipo de Frigo (1,50€)
- 2 tartas de santiago (2,75€/ud.)

Bebimos:
- 6 botellas de agua de 20 cl. (1,20€/ud.). Mi hija, que está acostumbrada a las de 1,5 l.
- guay de cola (2,20€)
- jarrica de cerveza (1,50€)
- guay de cerveza (2,80€)
- 2 cafés (1,20€/ud.)
- cortado (1,30€)

Total: 86,65€

La carta de vinos, muy corta, con un Ribera de Duero, un par de Riojas y Somontanos y poco más en tintos. En blancos y rosados, todavía hay menos variedad. La copas para el vino son minúsculas. Sólo vi una mesa donde tomasen vino... de unas 40 que miré.

Por cierto, no aceptan tarjetas y dispone de salón para fumadores.

  • Vista del comedor con las antiguas placas, de cuando estaba en un <i>esquinica</i>

  • Fachada

El nombre le viene de que sus dueños son maños y de cuando estaba en la esquina de la c/ Montsant con la c/ Cadí. En el nuevo local han puesto unas placas con los nombres de las dos calles en una esquina.

Local sin pretensiones, de ambiente familiar, con el típico surtido de tapas: bravas, chocos, pescaíto, chistorra, "tigres", navajas, pulpo, "puntillicas", pincho, morcilla, berberechos, mejillones, setas, ... Vamos, lo que todo el mundo conoce, sin sorpresas. Las raciones están aceptablemente bien y la calidad, depende del plato. Las bravas son de lo "mejorcico" que he encontrado en Barcelona.

Los camareros, en especial los que llevan un montón de años, son agradabilísimos, al igual que los dueños, en especial, el bajito, "maño" para los clientes asiduos.

Hay que olvidarse de las copas Riedel, de la cubertería de plata, de las servilletas de hilo y del pianista. Es un local para la "plebe". Se come bien, en cantidad y a buen precio. Sin más.

Se suelen formar unas colas impresionantes los fines de semana y no admiten reservas.

Consejos para los no iniciados:
- Si está lleno, al llegar hay que pedir nº al encargado. Preguntad por el "maño". Hay una "salica de espera" habilitada en la calle al efecto.
- Si queréis una jarra de medio litro, pedid una "guay". Puede ser de cerveza, con limón (clara), de Coca Cola, ...
- Si encima ponéis acento maño (unas bravicas, chistorrica, pescaíco,...) os sentiréis totalmente integrados.

Por cierto, si vais en invierno, llevaos un buen abrigo por si os toca comer en la terraza.

Una adivinanza: ¿cuál es la única palabra que tiene acentuadas todas las sílabas?... ¡ZÁ-RÁ-GÓ-ZÁ! Ja, ja, ja.

¡Qué aproveche!

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