Restaurante El Corral del Indianu: Excelente relación calidad-precio.


Este es uno de los restaurantes, de los que menos esperaba de el,(ya que solo sabia de el, de oidas), y en cambio, es de los que más gratamente me ha sorprendido.

Por fuera, el restaurante es sencillito; tiene una fachada de piedra con dos cristales translúcidos, que no dejan ver el interior; para nada te llama la atención, tienes buscarlo a drede, y aun así cuesta...

El interior esta bien decorado, con cuadros de autor, jarrones y botellas de cognac, elegante y acogedor; dispone de terracita interior, y un jardincito donde tomamos la infusión final y las minardises de rigor en un estrella Michellin.

Solo habian dos camareras, de origen sudamericano, iban vestidas de negro, sin mucho esmero, su servicio fue discreto; y una maitre(la ropa a esta le iba un poco pequeña, y quedaba un tanto rídicula,)pero nos atendió y aconsejó como era debido.

La carta de vinos era muy corta, con poca variedad y la encotré muy cara; la mayoria de clientes tomaban cerveza o refrescos; a nosotros no nos sedujo ningun vino, y ademas no queriamos pagar tanto, por lo tanto elegímos una sidra que nos recomendo la maitre, y que era muy parecida a la de escanciar; pero que no requeria hacerlo, era buenisima, solo costaba 14€, se llamaba Sidra Tareco, fue una excelente elección.

El menú degustación no nos sedujo, no era atractivo al leerlo; debido a sus simples nombres, faltaba más información de cada plato; ahora nos arrepentimos de no haberlo elegido, ya que la mesa de al lado lo eligió y los platos eran muy apetecibles.

La vajilla y cuberteria eran elegantes, llamaba la atención el cuchillo de carne, en forma de navaja.
El pan era de dos tipos: coca y rústico.

El aperitivo fue un tembloroso de foie gras con manzana acida y brotes, era ligero y sabroso, muy bueno.
Mi marido eligió el pote asturiano actualizado de primero y yo tuberculos, verduras y tallos. El pote consistía en un pure de berzas, con aceite de chorizo, raviolis de morcilla(te explotavan en la boca), crujiente de jamon y fabes.Era muy bueno pero escaso.
Mi plato fue lo mejor de la noche, espectacular, un salteado con unas vieiras enormes, trufa negra melanosforum, patata violeta, chantarela; fue exquisito.

De segundo, mi marido tuvo tronco de foie con mollejas de cordero al Pedro Ximenez, era muy elegante, y delicioso, el Pedro Ximenez le iba fenomenal, pero era un plato que saciaba mucho.
Yo me comí merluza con alcachofas, cebolla confitada y chipirones; buenisima, y la ración era enorme, me pusieron un lomo de merluza muy grueso, que deberia hacer unos 250 gr., la verdad es que no pude con todo...

La carta de postres fue un delirio para mi, era muy variada y me apetecia probarlos todos.
Yo comí un chocolate frito con helado de mantequilla francesa, me decepcionó, al ser un mero coulant de chocolate, aunque era muy bueno y era hecho por ellos, y el helado era muy original.
Mi marido comio una mimosa de cabrales con chocolate blanco y helado de avellana; era soberbio, yo odio el Cabrales, pero la combinacion con el chocolate blanco era deliciosa.

Comimos muy bien, y el precio nos pareció, muy ajustado.
Sin duda volveremos y recomiendo a cualquiera.

P.D.: Lo que encontré a faltar, fue que saliera a saludar e interesarse por nuestra opinión, el chef el señor Jose A. Campoviejo, es una pena...

  • Mimosa de Cabrales con chocolate blanco y helado de avellana.

  • Tronco de foie gras con mollejas de cordero y Pedro Ximenes

  • Tuberculos, verduras y tallos

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