Restaurante Lhardy: De tapeo: Aperitivo Kitsch


Nada a aportar con respecto al restaurante ya que lo tenían totalmente lleno durante nuestra estancia en Madrid este fin de semana, no obstante no nos pudimos resistir a tomar un aperitivo al pasar por él.

Dos cañitas y dos pinchos uno de riñones y otro de ensaladilla, servidos en unas barquillas un tanto hojaldrosas. Los riñones troceados y estofados en una deliciosa salsa estaban estupendos. Vale la pena por el majestuoso local y por el curioso ambiente que hay en él, entre clientes que entran a comprar productos gourmet o pastelitos, y otros que sencillamente están tomando un aperitivo. La decoración, y la mezcolanza de todo ello lo convierte en algo Kitsch pero interesante. Por cierto la caña servida magistralmente para mí: unos 3 centímetros de espuma que se mantuvieron prácticamente descendiendo por la copa hasta el final.

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