Restaurante La carme en Valencia

Restaurante La carme

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Datos de La carme
Precio Medio:
24 €
Valoración Media:
6.1 10
Servicio del vino:
4.7 10
Comida:
6.8 10
Entorno:
6.3 10
Calidad-precio:
7.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Tipo de cocina: De mercado, Valenciana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 18,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo y lunes. Solo cenas

Teléfono


11 Opiniones de La carme

Nostalgia; lo conozco desde su anterior emplazamiento en la misma calle Sogueros, en un minísculo local a escasos metros del actual.

Es probable que siga la misma dirección, ya veteranos, en la misma línea de siempre, menús de un precio muy razonable, con el añadido de un local encantador y un servicio y cocina eficiente.

Desde luego la calidad no es para tirar cohetes, pero lo considero justo por lo que pagas.

Les deseo todo el éxito.

Cena de sábado, local casi lleno. Manteles y servilletas de papel. No retiran los cubiertos entre platos. Servicio atento y con buen ritmo. Los cuatro comensales que compartíamos mesa coincidimos que lo único destacable del menú fueron los postres, todos ellos exquisitos. El resto de entrantes, aceptables pero sin entusiasmar. Eso sí la relación calidad precio muy buena.

A mí personalmente me gusta mucho el restaurante La Carme. Cuando voy allí sé que voy a encontrarme como en casa, y es por ello por lo que siempre vuelvo. El ambiente, el servicio, la música o la decoración son sólo algunos de los factores que hacen tan especial el ambiente que se respira en La Carme. Además, la comida es especialmente buena y elaborada, se nota que hay detrás un gran saber hacer. Y todo ello por el módico precio de 18 euros por persona (si vas entre semana, esto me costó a mi ayer). El vino bueno. En suma, considerando la RCP, muy bien.

La Carme es un restaurante poco común en València. Personalmente lo recomendaria por diversas razones:
El local es una preciosidad. Es cojedor, elegante y con un toque de años 40. Ideal tanto para una cena en grupo o en pareja.
El servicio es tratable y cordial, hace sentirte como en casa. Són atentos y rápidos.
La comida se sale de lo que sirven normalmente por València. Es una cocina de mercado. Se notan que sus productos frescos y están elaborados. La base de la carta parece una fusión entre cocina tradicional valenciana y francesa. realmente muy interesante.
No es que lo recomienda, es que es uno de mis restaurantes favoritos de la ciudad.

Quedada de amigo viernes primero de mes. Local de grandes dimensiones y mesa para 10 personas.
Menú cerrado de noche en el que pued elegir entre 4 o 5 primeros y otros tantos segundos.
Cocina tradicional sin aportar nada novedoso y sin complicacnes.
Como cada uno pidió una cosa comeno lo que probé:
primero pedi una ensalada de aguacate con salsa rosa y algo de pescado, muy normal, comparti con un crepe de pollo algo mejor.
De segundo magret de pato, con salsa que se cargaba el sabor y probé las costillas a la miel, buenas pero saben más a tomate que a miel.
De posre pedí una crema de queso que estaba buena.
Carta de vinos con bastante referencias valencianas y muy clásico con otras do, copas a mejorar y sin servicio.
En resumen, comida de grupo correcta aunque según los comentarios leidos no renuevan la carta.

Aqui vas a lo que vas. Yo estuve una vez hace años y me gusto. Volvimos 10 amigos a celebrar un cumpleaños hace 3 sabados y el local estaba igual. Mesas pegadas, copas inaceptables, cuberteria montonera, contaminacion acustica masiva, en fin, nada novedoso si sabes que es lo que hay. Mucha gente de la terra. La comida, bien, gracias. A elegir entre 7 u 8 primeros y segndos mas postre. Carta de vinos cortisima y cutre. Bebimos Les Alcusses, para no fallar, a 17 euros la botella. De los primeros me quedo con la sopa de cebolla y la tarta de puerros. Huir del pate y de los tomates gratinados. Segundos, fantasticas las costillas a la miel. De lo demas probe el ragu, correcto. De postre, la famosa isla no se pasa. Bueno el helado de cafe. Cafe, 27 euros por barba. Para cena de grupo, buena opcion.

No engaña. restaurante clásico valenciano. con un menú con una relación calidad precio muy buena. El problema es que creo que no han cambiado la carta nunca.
Si te gusta puedes repetir dentro de 5 años que los platos siguen allí.

el local es acogedor, pero muy pequeño, y las mesas las ponen muy juntas.

Siguen la máxima más lógica. Si funciona (y vaya si lo hace, es difícil encontrar mesa), no cambies. Para mí es una lástima.

Cada X meses está bien ir a cenar allí.

me gusta solo porque no encuentro este tipo de restaurantes en Valencia. Admito sugerencias.

La decoración del local con ese aire de los años 40 y 50 resulta atractiva, me gusta, tiene su encanto pero hay una clara aglomeración en la mesas. Manteles y servilletas de papel, vajilla y cubertería malillas pero funcionales.
Servicio eficiente pero algo frío(no se cambian los cubiertos entre platos). La carta de vinos es muy corta aunque se puede salir del paso con ella y los precios son correctos (Protos Roble 2005 12 euros). Servicio del vino inexistente, se abre la botella y se deja en la mesa (ni deja ver el corcho ni probar...) aunque el vino salio a temperatura correcta. Las copas estilo balón para todos los vinos.
La cocina es bastante correcta, los platos son suculentos y muy abundantes. Los productos son de calidad y están bien tratados aunque las guarniciones eran las mismas para todos los segundos. El pate casero correcto, ni fu ni fa; calabacín relleno de verduras con salsa de anchoas, bueno; Las costillas a la miel muy buenas, lo mejor; y el pastel de carne muy mejorable, se pasaba de especiado.
La isla flotante no me gusto mucho, la verdad, pero se notan caseros, que no es poco.
Se permite fumar lo que te puede fastidiar un poco la velada como fue nuestro caso.
La relación calidad precio es correcta, sales muy lleno por unos 25/30 euros por persona y no se come mal. A mi no me enamora pero es un local a tener en cuenta si se pulula por la zona

Conozco este local desde hace muchísimos años y siempre me ha resultado placentera la visita. Local ambientado en una típica casa valenciana de huerta, con su cómoda, su espejo de madera, etc. Cómodo y atractivo el local.
Cocina de mercado sencilla pero de materias primas cuidadas y bien elaboradas. Servicio amable, simpático y muy profesional, sin liturgias pero extremadamente eficiente. Postres caseros del que destacaría el helado natural de fresa.
En cuanto a la carta de vinos es correcta, con una cristalería mejorable y un servicio correcto sin más.

Me parece un lugar a tener a cuenta y con una excelente RCP.

Estamos frente a la tipica y genuina casa de comidas, aunque a mi me gusta mas el termino Fonda, pero eso si, en su mejor y honesta acepcion.Totalmente atractiva su decoracion, basada en un elemento de aqui y otro de alla, con suelo de madera estilo sidreria asturiana y barra estilo 1940, situada frente al mercado de Mosen Sorell, en pleno centro del Carmen.Impresionante su oferta de menu,la carta en valenciano, bien!! varios primeros, varios segundos y varios postres por 20€ (al menos en fallas), todo esta buenisimo, en especial su costilla a la miel y su crep de verdura y pollo, todos los postres caseros y bien conseguidos, la carta de vinos es reducida, pero no por ello deja de ser atractiva, ademas los precios son interesantes, aunque el servicio de vino es totalmente inexistente, ni se cuida ni se trata, pero el vino sale a temperatura de conservacion.Lleno hasta la bandera, mesas totalmente encima unas de otras, aunque el aforo reza 64 comensales, no creo que baje de los 80 o mas, por eso los de la mesa de al lado se convierten en amigos por unas horas.Solo le pongo un reparo...dobla turnos y solo sirve cenas, pero aun asi es super interesante dejarse ver por alli para comenzar con buen pie la noche del Carmen.Excelente RPC.

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