Buena cocina a buen precio

Un local en La Cañada siempre es difícil, como en todos los lugares de veraneo, porque son muchos meses al año de complicado rendimiento. Si además no exprimes el limón con recaudaciones para pasar todo el año, aún más. En esa tesitura está una buena cocina, un buen servicio, pero con precios muy ajustados como el menú de fin de semana que nos presenta Tomás a 15.50€. Recomiendo el enlace de Aurelio (G.M.) del anterior comentario para conocer algo de la historia del local.

La cocina tiene mucho de producto pero también de elaboraciones con guiños a cocina japonesa y peruana. Hay un menú siempre y también la opción de carta variable en el día y sin olvidar las interesantes opciones de tapas presentes en su pizarra a la entrada que es donde más desarrolla su creatividad culinaria. La parte de vinos es más corta pero también interesante, con opciones de copas.

El local un bonito chalet cercano al centro del pueblo, con una terraza muy interesante para las noches de verano. La distribución de las mesas en el interior de la vivienda se hace más complicada, en especial la mía, de última hora, a los pies de la escalera que sube al piso y en el trasiego de la entrada del local y de la salida de la cocina; pero también mantiene un ambiente familiar interesante, que se agranda por el trato personal. Manteles de cuadros, vajilla sencilla, copas de vino muy correctas (las que ví ya no llevaban escudo), servilletas de buen papel y amplias, buen ritmo de servicio de platos desde cocina y profesionalidad en la sala.

Comida a medio día dominical con local casi lleno y mucho ambiente de familias que salen a comer fuera de casa. Por cortesía de la casa se sirve un plato generoso (como todos los platos) de cacahuetes tan habitual en esos almuerzos de toda la vida y que estaban muy presentes en los bares de la estación de tren (ahora le llaman metro) de la población, como también en otros muchos bares de la ciudad.

Para beber cerveza de barril, un doble. Esto de los controles de alcoholemia es un no parar. Para comer: el menú del día, anunciado siempre previamente en su página de facebook:

. elegir primero: gambita blanca hervida: un muy muy generoso plato de gambita blanca perfecta de punto de hervor, jugosa, con algún ejemplar con exceso de sal. La alternativa de pota salteada con puerritos y piñones que ví pasar tenía buena pinta y la ración, como las gambitas, era para compartir entre dos.

. elegir segundo: me quedo con "arros a banda": amplia ración, punto de arroz perfecto (más suponiendo paellas amplias siendo plato del menú), algo generoso de aceite, muy buen punto de sal y un fondo consistente aunque con poco tropezón. Acompaña un ali oli colocado en un costado (¿me leerían otro comentario?) cumplidor. La otra opción de chuleta que ví pasar, en generoso plato, más difícil de comentar sin probar.

. elegir postre: descartado el melón que este año están buenos sí o sí y por tanto, ya muy testados, me quedo con el profiterol (talla XXXL) con helado de vainilla y chocolate caliente. Y sí, una bomba calórica, aunque en boca no hay tanta pesadez de dulzor; bien presentado, bien elaborado, buenas texturas y temperaturas con contrastes.

Un pan ya mejorado (¿será verdad que se leen los comentarios pasados?) y un pasable café descafeinado (me pareció peor de lo recordado) ponen punto final.

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    Aloof

    en el de benidoleig no abren lunes y martes.te ha llegado el correo?.saludos.

  2. #2

    Joan Thomas

    El titulo de tu crónica lp dice todo.
    Saludos

  3. #3

    Abreunvinito

    en respuesta a Joan Thomas
    Ver mensaje de Joan Thomas

    Es la dirección que tomó en su momento y le funciona.
    Saludos

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