Restaurante La Vieja Encina

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Datos de La Vieja Encina
Precio Medio:
55 €
Valoración Media:
6.8 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
5.7 10
Calidad-precio:
7.5 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 55,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


3 Opiniones de La Vieja Encina

Visitando a unos amigos que fueron a pasar el fin de semana a Sant Joan d´alancant y gracias a los comentarios de los veremeros nos decidimos a probar este Restaurante. De entrantes tomamos un surtido de croquetas caseras, de lomo ibérico, de queso gorgónzola, de chipirones éstas muy ricas. También pedimos unos tomates raft con anchoas todo ello muy fresco y sobroso y por último unas sardinas de las cuales no puedo opinar porque no me gustan. De plato fuerte carne como no podía ser de otra manera un chuletón de buey y un chuletón de morucha todas ellas excepcionales de sabor en su punto ni más ni menos perfectas. De postre un sorbete de piña colada realmente bueno y refrescante. El trato del vino justo un aprobado se limitan a darte una pequeña sugerencia y a rellenar las copas. Por último el trato fue muy cercano y agradable explicandonos en todo momento el origen de las carnes y sus caracteristicas. No puedo estar más de acuerdo con uno de los comentarios anteriores un oasis carnívoro en la provincia de alicante, en valencia he tenido la oportunidad de probar carnes en el norte y en el araguaney y esté no desmerece para nada.

Pues eso. Para los más carnívoros. No comeréis cosa igual en ningún otro restaurante de la provincia; al menos, eso me parece. Establecimiento con pocas mesas. El trato al cliente es excepcional. El jefe de sala (y dueño) recita de memoria la carta (y los vinos) y se explaya en insondables comentarios sobre el mundo de la carne, la gastronomía y los vinos. Los que deseen ir al grano y no gastar fuerzas en escuchar su perorata, harán bien en cortarle amablemente... los que disfruten con las descripciones gastronómicas de lo que van a comer y beber, déjense aconsejar y escuchen atentamente. Disfrutarán.
Fuimos unos amigos del grupo de cata Mediterráneo a conocer el local del que tan bien nos habían hablado. Son especialistas en carnes. Vegetarianos y pescadófilos abstenerse.
La calidad de sus carnes es soberbia: un 10. Nosotros probamos tres tipos distintos de carnes con D.O.: carne de morucha, ternera rosada de Ávila y solomillo de buey. En la carta los precios se muestran con precio por kilo. Cada chuletón pesa más de un kilo, pero la carne es servida bien cortada para compartir. Está perfectamente cocinada, se sirve sin salsas.
Como entrantes pedimos las distintas croquetas de la casa y unas magníficas anchoas de Santoña con tomate Raff.
Magníficos productos todos ellos y muy bien cocinados y presentados.
En cuanto a los vinos, tomamos inicialmente uno vino de la D.O. Toro de la familia de los dueños del local, que nos entusiasmó. Posteriormente pasamos al "vino de la casa", un Dominio de Tares Cepas Viejas.
Buenas copas y buen trato al vino.

Un local pequeñito, apenas 5 o 6 mesas, decoración muy cuidada y de buen gusto (al menos para mi). Pero esto no es, como en algunos locales, lo único que vas a obtener en este restaurante. Junto a su estética uno recibe un trato cercano y familiar, muy profesional por parte de unos dueños agradables, pido perdón por no recordar sus nombres, la próxima visita intentaré retener ese dato. Él como maître y camarero, ella a los fogones.
Para mi lo mejor sus carnes, especialidad de la casa, no solo lo bien cocinadas, sino la selección de variedades, se preocupa por tener las mejores denominaciones de toda España. Cosa que en Alicante no es usual en los locales de tipo medio. Pero suele tener una corta pero muy buena selección de pescado de pincho para los menos "carnívoros".
No es un sitio caro para la calidad de sus carnes, el precio que yo reseño es para un comilón como yo. Acudí con mi señora y comimos unas croquetas de jamón de guijuelo, y salmorejo de entrante, acompañado por vermut blanco. Como plato, un chuletón para dos personas (debía pesar más de 1 kilo) de una variedad pirenaica de ternera rosada. Un entrecot de una variedad zamorana de ternera para mi (ya dije que como), de un sabor y textura que yo no había probado en mi vida. Un tatín de manzana para mi señora y queso de Idiazabal para mi como postre. Todo ello regado con una botella de Dominio de Tares Cepas Viejas. Y una agradable sobremesa con un te moruno y la compañía de los dueños.

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