Restaurante Molino de Palacios en Peñafiel
  

Restaurante Molino de Palacios

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Datos de Molino de Palacios
Precio Medio:
40 €
Valoración Media:
7.5 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
7.7 10
Entorno:
8.4 10
Calidad-precio:
8.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Castellana, Asador
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 35,10 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos noche y festivos

Teléfono


11 Opiniones de Molino de Palacios

En un entorno singular y bucólico, este establecimiento ofrece sencillez y honradez, sin experimentos, basado en productos especialmente seleccionados.

Tuve ocasión de departir tranquilamente con el joven matrimonio regente, sucesor de los fundadores que desprenden un interés sincero por su trabajo.

Una excelente experiencia gastronómica.

Un molino de 1573, que casi merece ser visitado aparte de la comida, en un costado del río, y que se ha habilitado para restaurante. Muchas mesas, todas llenas, buen horno asador, buena materia prima. Carta de vinos bastante tradicional, con mucho de Ribera (estamos en su corazón: Peñafiel) y recién visitada la bodega de Protos y paseado por sus pasillos debajo de la montaña del castillo, pedir un bobal valenciano sería casi herejía.

Seis comensales de buen comer y beber, con la anunciada visita a posteriori a otra bodega, hacen un plan del día casi perfecto, pues si queda hambre, al regreso a Valladolid hay donde tapear o cenar. Reserva en el primer piso y merece la pena.

Platos al centro para compartir en una mesa amplia, espaciosa, tanto que dificultaba llegar a la comida del centro de la mesa. Raciones de pan para un buen aceite La Chinata algo picante y de final amargo que no todo el mundo disfrutó.

Entradas: Níscalos a la molinera (15€), buenos carnosos. Morcilla (1.05€) x 4 unidades. muy buena. Pimientos asados (14€) especialidad de la casa, muy buenos, bien asados, algo caros.

De principal:lechazo asado, el motivo de la visita, por recomendación tomamos 3 raciones de cuarto (39.75€ c/u), o sea, casi un lechazo. Hubo para todos y en cantidad. De sabor extraordinario, tierno y jugoso.

De postre, uno casero (torrija) muy buena. Hojaldre de crema con chocolate demasiado denso. Tarta de mango bien. Los precios oscilan sobre 5€.
Añadiendo el IVA a todo, costó 210.60€ que esta vez pagué integro y eso que era mi cumple, pero me anuncian sorpresa para la noche.

Para beber 2 de agua grandes. Una botella (hay carretera para la tarde) Tomás Postigo crianza 2010 peor de lo recordado de otras veces, a buena temperatura, buenas copas, dado a catar y al centro para autoservicio; fuimos a un vino con cuerpo pata no tomar dos botellas por aquello de la conducción y controles.
Dos cafés que son de puchero (1.65€) que está bien como opción pero una Nespresso para los demás sobre todo de los de descafeinado, vendría muy bien.

Merece la pena darse una vuelta por el local, llegar al final y ver el río, pasar por encima de los cristales que permiten ver el fondo... Sitio interesante con buen asador de lechazo, el resto de comida es más normal.

Ubicado en el propio rio, hay que entrar por un pasadizo al otro lado de la calle.
Comimos en la planta de abajo, que tiene una hilera de mesitas para dos personas pegadas a la pared de piedra. Nos pareció que hacía un poco de frío. Decoración rústica.
Tomamos unas ricas croquetas y unas sabrosas mollejas. De segundo el lechazo, un cuarto para dos. Muy rico, sabroso, tierno por dentro y crujiente por fuera. Ración justita, o nosotros teníamos mucha hambre, o nos tocó el cuarto que lleva más costillas que 'chicha'.
Tomamos un par de cafés.
Carta de vinos con predominio de riberas, como en casi todos los restaurantes de la zona: probamos un abadía de retuerta selección 2006 muy bueno, en copas decentes.
Muy recomendable.

Chocante al menos como ha sabido adaptarse el antiguo molino resultando sus paredes de piedra muy acogedoras y aportando cierto encanto a una buena comida.

Sabrosas las croquetas y el queso curado asi como otros buenos entrantes. Excelente el lechazo y muy sabrosos los postres.

Tomamos vinos de la bodega viña mayor, la unica pega el bullicio en la sala y solo correcto los servicios y cristaleria.

Con encanto

Un rincón muy agradable dentro de Peñafiel. Un local con toques rústicos y decoración acogedora. Con detalles que lo hacen atractivo.
Comimos lechazo... yo casi un cuarto, más vinos de Viña Mayor, que maridaron muy bien con la carne. De entradas croquetas buenísimas, y algunas otras tapas bastante ricas. Cristalería correcta y servicio que, aunque no es excesivamente alegre, tampoco molesta. Comí en la parte de abajo a la derecha, más ruidosa y adecuada para comidas de grupo. Aún así se estaba bien. En la parte central es más de "parejas".. y en la primera planta hay un comedor más silencioso.
En general una grata experiencia. Un sitio recomedado y para recomendar.

Local visitado anteriormente hace unos tres años al mediodía, quedando encantado tanto en servicio, decoración y cocina.

En esta ocasión se acude a una cena, encontrando todo los comensales agrupados en una zona del amplio local, sic .. excesivamente juntos y por tanto incómodos. El local muy agradable.

El servicio con toque imperativo, sin psicología ante el posible nivel gastronómico del cliente.

Platos poco imaginativos sin ser clasicos.

Servicio del vino discreto.

Me pregunto si fuera de los cuartos de lechazo asado, el nivel baja de forma ostensible.

No me gustó. Posiblemente le dé otra oportunidad al mediodía

El sitio es muy bonito, tranquilo y de esquisita decoración. La comida nos parecio deliciosa y en su justa medida. Pedimos Lechazo y a pesar de que no nos gusta mucho, nos gusto mucho. La tarta de queso.. impresionante!!! Y el vino nos dejamos aconsejar por una bodega local y quedamos muy contentos. El servicio de mesa y la atención nos parecio correcto. Buena relación calidad precio (unos 70€ 2 pax). Este año volveremos.

Demasiado estrés el que transmiten las camareras, carreras, resoplos, y sin necesidad ya que no éramos muchos y estábamos atendidos por tres camareras. Las mollejas de lechazo muy ricas, el pan también muy bueno, sin embargo el lechazo se quedo frío a los cinco minutos de estar en la mesa, dicen los entendidos que esto le ocurre a los asados que están pre-asados y que al darles el ultimo golpe de horno se quedan bien por fuera pero por dentro no les llega bien la temperatura y se enfrían enseguida, supongo que algo de esto habrá sido. Postres caseros buenos. Dos pax 108.-€ (Pago de Carraovejas crianza 24.-€)

Este fin de semana he vuelto y debo confesar que cada vez que voy me parece mejor!!
La ensalada Especial me ha encantado, con foie y jamon de pato, el Lechazo muy bueno y los postres muy buenos, todo en un entorno tipico e agradable.
El vino esta vez fue Bohórquez 2003, muy agradable, se marida a la perfección con el lechazo.
Hemos pasado un buen momento!

He vuelto esta semana y debo de decir que los platos seguían igual de buenos, y esta vez el servicio y la atención fue buena, pero como ellos mismos lo dijeron: "hoy no hay mucha gente, entonces estamos de buen humor...!"
Entonces recomiendo este restaurante entre semana mas que los fines de semana... Pedimos 2 botellas de Resalte 2000, muy bueno, muy agradable, y perfecto para el tipo de comida local.

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