No puedo tener una visión independiente de este restaurante-asador porque fuimos a comer con Mariano García, un buen amigo del propietario y eso se notó en el gran trato dispensado. Me parece un restaurante muy personal, donde la figura del propietario, Jeremías, "todo un personaje" (como dice Mariano) es clave en la atención de mesa y la organización de todo el servicio. La materia prima es, en general, muy buena. Me gustaron especialmente un sensacional foie a la plancha, el chuletón y un solomillo bien fino que nos sirvieron al final. Más flojos los carpaccios. La cristalería por defecto es buena pero vale la pena pedir las copas Riedel, que las tienen. La carta de vinos, que no pude ojear, parece ser bastante amplia, con una buena cantidad de referencias internacionales (pudimos ver una selección de sus grandes botellas y era realmente impresionante). Un restaurante acogedor, personal, donde el genio y figura de Jeremías resulta clave para la experiencia global. También vende produ
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.