Restaurante La Bodega La Bodega

Restaurante La Bodega

4
Datos de La Bodega
Precio Medio:
57 €
Valoración Media:
6.2 10
Servicio del vino:
5.5 10
Comida:
5.5 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Sarrià-Sant Gervasi
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Catalana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 57,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

La Bodega La Bodega La Bodega en Barcelona La Bodega Restaurante en Barcelona La Bodega Restaurante La Bodega La Bodega La Bodega La Bodega La Bodega en Barcelona La Bodega Restaurante en Barcelona La Bodega Restaurante La Bodega La Bodega

4 Opiniones de La Bodega

Hacía mucho, mucho que no iba. Creo que la última vez éramos todos ricos y llenábamos los restaurantes todos los días.
En esta ocasión, era miércoles. Terraza llena (a pesar del bochorno) optamos por cenar en el interior refugiados en el aire acondicionado. O hacía mucho que no venía o vi el interior (la terraza interior cubierta) algo más amplio.
Tras el paseillo que organizan con los platos (alternativo y complementario a leer la carta) y mientras dábamos cuenta de un aceite virgen sin filtrar, nos decidimos por:
unos correctos boquerones fritos a la andaluza, unos buenos sesos de cordero rebozados, unas correctas anchoas y unos huevos (que rompimos nosotros mismos) con botifarra.
De platos principales, opté por el bacalao con sobrasada y miel. Me atreví sólo con media ración.
No tomamos postre. Eramos 4 y bebimos 4 botellas de recaredo brut nature.
Tomamos el café en la terraza junto con un Behike de Cohiba y una botella de A Posteriori de Colet, cortesía del restaurante.
No pagué yo, así que no tengo idea del precio.
Buen servicio, agradable local y muy buen trato. La comida bien.

Ubicada en la Plaza Molina, donde en muy pocos metros se encuentran 4 célebres locales para hacer un buen aperitivo, o simplemente resolver con una comida a la carta. Puesta en escena con una fila de camareros que te presentan algunos de los alimentos que pasarán por los fogones en el caso de que te decantes por ellos. El ritual también se repite a la hora de los postres. Platos generosos que puedes pedir en ración o en media ración, y dueño muy pendiente de que los comensales disfruten y estén a gusto. Amplia carta de vinos pero las copas no están a la altura.

En esta ocasión, fuimos 4 que pedimos para compartir:
Alcachofas fritas: Algo requemadas.
Caracoles en salsa: Deliciosos.
Llangueta - chanquetes - fritos a la malagueña con huevo frito: Mediocres y con exceso de rebozado, nada que ver con los que te tomas por el sur.
Rovellons de botó: Normalitos aunque la nefasta temporada de setas no ayuda demasiado.

De segundo me decanté por atún a la sal que la verdad es que no me emocionó. Bacalao a la antigua con pimientos del piquillo y dos lomos de merluza al vapor con verduras, fueron las opciones elegidas por el resto. Y creo que lo mejor fue la merluza ya que el bacalao, aunque la pieza era generosa, parece ser que estaba algo seco.

Como conclusión: más cantidad y puesta en escena, que calidad y mimo en su elaboración.

A su favor:
Servicio rápido y atento.
Generosos con los horarios ya que nos permitieron hacer la copa en la terraza, y a pesar de que el restaurante cerró a media tarde, se quedó una de las personas del servicio dentro del local, pendiente de nosotros.

A destacar la maravillosa "performance" por parte de uno de los camareros, que a la hora de prepararnos los gin-tonics, combinó mucho conocimiento, técnica y un gran sentido del humor en un delicioso speach digno del club de la comedia. Quitó mucho "hierro" a la hora de detallarnos minuciosamente cómo iba montando los combinados, muy alejado de la pedantería y la desmedida solemnidad que últimamente tienes que soportar en otros sitios.

Seagrams con agua tónica 1714, su correspondiente twist de limón y una naranja de la china por combinado. Con mucha gracia nos explicó la ventaja de servirlos en copas riedel que parece ser que tienen más porosidad, y cortar el limón y las naranjas con un chuchillo de porcelana, pues no altera el gusto de los alimentos.

Volveré pero para tomar un gin-tonic y disfrutar de nuevo con su preparación, si pasan por su terraza y ven un camarero de mediana edad con el poco pelo que le queda totalmente rasurado, no duden en solicitarle un combinado de esas características que les alegrará el día!

Hacía tiempo que no iba. Han mejorado dotándose de conservadores para el vino que, para mí, era lo que faltaba. El atún estupendo. Éramos 5 y bebimos un Clos Mogador y un Dofí. A pesar de lo que bebimos, el precio por persona no se disparó en exceso.

Espléndido restaurante que he disfrutado una vez más en agosto .
Servicio del vino bastante correcto con cambio de copas pero sin sorprender la calidad de las mismas, la temperatura del terrasses 2003 que tomamos (29.11 + iva) estaba un poco alta pero nos ofrecieron bajarla .Bastantes referencias sin detalle de añadas, en su mayoría nacionales.
Cocina catalana estupenda elaborada toda ella con una maravillosa materia prima , carta larga con multitud de bacalaos, butifarres esparracades, huevos fritos etc.., los platos que no están en la carta te los muestran en vivo y en directo con un desfile de camareros que uno a uno te van mostrando y explicando lo que te enseñan, con los postres hacen lo mismo, y sin duda que no es fácil prescindir de ellos.
El local, con tres o cuatro comedores es muy cómodo con un montón de cuadros con vinos, quesos, de sus respecticavas DOs.
El servicio muy amable e integrado y siempre vigilado por el jefe.A veces se muestra un tanto demasiado "atabalat"(el servicio).
Precio dos poersonas con el terrasses 2003, sin postres: 111.11 eu.Cuidado con el fino, una copita de lustau fino jarana me cobraron 4.04 eu más su iva.Visita obligada.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar