Restaurante Rekondo en San Sebastián

Restaurante Rekondo

Datos de Rekondo
Precio Medio:
88 €
Valoración Media:
8.1 10
Servicio del vino:
8.9 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
7.3 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Guipúzcoa/Gipuzkoa
Localidad: San Sebastián
Dirección: Paseo de Igueldo, 57
Código postal: 20008
Tipo de cocina: Vasca
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 50,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Miércoles, 15 días de junio y tres semanas en noviembre

Teléfono


28 Opiniones de Rekondo

Bonito caserío típico vasco situado al comienzo de la subida al monte Igeldo. Decoración clásica, cómodo, buena separación entre mesas, buena mantelería, buenas copas... un sólo pero: se puede fumar en todo el salón, que horror!!!
Cocina típica vasca, basada en un excelente producto. Tomamos unas excepcionales alcachofas con foie plancha. Inolvidable su sabor, perfecta ejecución e inolvidable aroma... olían a alcachofa, a esas alcachofas que hace 20 años pelaba y cortaba con mi madre y mi abuela una fría mañana de sábado...
Seguimos por unas indescriptibles cocochas en salsa verde, hechas en cazuela de barro. Para nosotros, resulta el sabor más delicioso y elegante de nuestra gastronomía.
Como principales, una riquísima cola de merluza fresca y una soberbia chuleta a la brasa.
Espectaculares postres, por originalidad, presentación, elaboración y mejor sabor: cuajada casera con teja de almendra y miel y una soberbia deconstrucción de tiramisú.
Tema Enológico, soberbio. la mejor carta de vinos que hemos visto jamás. Tomamos un Numanthia 2002, a 40e. Precios muy correctos. Buen servicio. Al final de la comida, la hija del propietario nos regala una extraordinaria y emocionante visita por la joya del Rest. su increíble bodega!!! Petrus, Latour, Margaux, Sauternes, Vega Sicilia's inclasificables, Rioja's de museo... una locura!!!
Acaban de abrir un hiperrecomendable espacio para pintxos y vinos por copas.
Indico precio con vino.
Volveremos seguro, segurísimo.

Subiendo el monte Igueldo, (el cual hay que pagar para visitarlo...), a la izquierda se encuentra este caserío que haces las veces de restaurante de cocina tradicional vasca: Kokotxas, merluza, lenguado, chipirones, almejas, txangurro...etc.

Tomamos: dos entrantes, el jamón, absolutamente prescindible, y las almejas marinera, deliciosas. Dos segundos: chipirones en su tinta, muy buenos, y kokotxas, para llorar de gusto. Dos postres: helado de queso con frambuesa, muy rico, y unos milhojas de chocolate blanco, bien. Vimos que en otras mesas llegaban platos que también tenían muy buena pinta.

Vinos: la carta, bueno, el libro, muestra bastantes de las 100.000 botellas que hay en la parte de abajo. Si quieres envidar a grande, puedes encontrar un Vega Sicilia de algún año sorprendente. Echando un órdago, vamos a las páginas de Francia y mejor ya ni hablamos. De todas formas, personalmente, a mí las cartas de vinos tan extensas me pierden un poco. Me tiré un rato largo mirando y al final opté por un Condado de Haza de 1996, sorprendentemente bien conservado. Me llamó la antención que en muchos vinos podías encontrar añadas bastante antiguas, pero no actuales (En el que tomamos lo había de 1995, 1996, 1997 y 1998). Copas correctas.

En resumen un sitio para disfrutar de la gastronomía vasca tradicional, la cual claro está hay que pagarla. (Los 2 entrantes, 2 segundos, 2 postres, vino, 2 aguas y una cerveza 167 euros).

Rekondo es otro de los grandes de Donosti. Camino del monte Igueldo aparece un restaurante que bien podría ser un chalet, en el que comer bien y beber mejor. Txomin, en su vestíbulo nos recibe con numerosas fotos de Antoñete (como buen aficionado a los Toros y gran mitómano). Recuerdo unos entrantes maravillosos: Pimientos del Pikillo rellenos de rabo de toro, revuelto de zizas de temporada, y una buena carne para finalizar. Seré poco original si hablo de su carta de vinos, pero tengo que decir que nunca he visto una igual (dicen que en Atrio se mejora...), en ella aparecen casi todas las añadas de los mejores (Vega Sicilia en España, Pingus en Francia). Aunque ya ha pasado un año desde entonces, recuerdo perfectamente la velada que viví por entonces.

Lo reconozco he tenido tengo y (mientras no cambie) tendre predilección perpetua por este restaurante donostiarra. No busques comida de diseño, ni estrellas michelin, sino elaboraciones consistentes de las de toda la vida (Solomillo, rabo de toro, algo de caza, revuelto de hongos,..etc). Lo que me maravilla y asombra es la bodega y los precios de vino (pintia 05 a 25 € ??), más de 100.000 (no me he equivocado con los ceros) botellas, precios irrisorios, unicamente por visitar la bodega (cosa que hago cada vez que voy como una especie de peregrinación), merece la pena la visita. En el lado de los peros, deberian sacar más partido a lo que tienen, el servicio aun siendo muy correcto es demasiado clasico,hieratico y enconsertado (algunos diran ojala el servicio de todos los rst fuera así), se echa en falta la figura del sumiller, la decantación de algunos vinos..etc
En verano(si no llueve que estamos hablado de San Sebastián), mejor reservar en la terreza (algo ruidosa).

Coincido con los comentarios anteriores. Carta de vinos IMPRESIONANTE, tremenda y alucinante la que tiene este restaurante donostiarra. El comedor es bastante clásico, así como la cocina que uno puede encontrar alli, con una materia prima de excelente calidad (kokotxas, merluza, besugo, arroz con almejas, solomillo, ibéricos, croquetas, revueltos, espárragos, etc). De postre tomé unos canutillos con crema deliciosos. Buen servicio, trato al vino, y en definitiva, un gran sitio.
Precio medio: 55 € + vino. Ahí el precio se puede disparar si se pide algo de la colección de Vegas Sicilias, Petrus, Moutones, Romanee Conti, Yquem, etc etc que tienen en su espléndida bodega. Nosotros tomamos un Mauro Vendimia Seleccionada 1994 por 42 € (en general hay buenos precios, algo más elevados en aquellos vinos que se nota q tienen más rotación)

Alucinas en este restaurante con su carta de vinos, y con sus precios! Preguntamos y la bodega tiene la misma superficie que el restaurante, debajo del mismo. La comida no es moderna, pero ni falta que le hace. Guindillas salteaditas a lo pimientos de padrón de escándalo, buenísimo arroz con al mejas, pescado buenísimo, txuletones de aupa! Y más platos que no recuerdo......... Siempre que vamos a San Sebastian, visita obligada! Después un copazo tranquilo en el museo del whisky y el día redondo!

Si te gusta el vino, debes ir a este restaurante al menos una vez en la vida (como a la Meca), tiene una bodega que sólo se puede calificar como ESPECTACULAR, esa bodega que todos soñamos con tener en nuestras casas, para que nuestros nietos pueden beberse el vino que compro el abuelo, lo dicho vete y pide que te enseñen la bodega. En lo que al propio restaurante se refiere, no es el sitio ideal para una cena romantica, productos de caza, mundo del toro..etc, bien cocinados pero en plan "tasca" familiar. Para ir en cuadrilla mejor, o para darse un homenaje tomando un Vega Sicilia de tu año de nacimiento se este el que sea.

¡ Lugar de ensueño para los amantes del vino ! Restaurante situado en un caserío en la subida al Monte Igueldo. Comida tradicional con magnífica materia prima: almejas, kokotxas, txangurro...
Las copas y el servicio del vino correctos.La carta es extraordinaria : + de 2.000 referencias de todas las Dos, extranjeros, innumerables añadas de todos los grandes : Pétrus, Mouton-Rotschild (todas las añadas desde su aparición), Vega Sicilia, Ermita, La Tâche, Château d’ Yquem, López de Heredia...y así hasta el infinito. Precios muy razonables. La conservación magnífica: gracias a Edurne , hija del dueño (creador de este museo del vino) pudimos vistar la cava climatizada donde se alamacenan ordenadamente + de 100.000 botellas. Volveremos..

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