Restaurante El México de María: Viaje al Mexico de María


Veo que se lleva largo tiempo sin hacer un comentario sobre este restaurante mexicano con identidad propia. Llevaba años sin volver, pero no noté excesiva diferencia ni para bien ni para mal. A mi particularmente es un lugar al que no me importaría volver, por el simple hecho de su oferta honesta y diferente.

Antes de comenzar a comentar mi visita quería matizar diversos aspectos de comenmtarios pasados que me atrevo a actualizar, lo que haré en sentido cronológico inverso o bien mutando en un personaje dantesco creado por Lynch.

En primer lugar con respecto al servicio, creo que lo que realmente deja que desear es la rapidez, mi visita fue un sábado noche y sólo había una persona en cocina y una en el servicio, esto unido a que las cervezas micheladas requieren cierta preparación ralentiza los tiempos. En cualquier caso en el transcurso de la comida se agradece para poder rebajar el picante de algunas de sus preparaciones.

Por otro lado e introduciéndome en el mundo del picante, no creo que sea excesivo, de los tres platos que pedimos nosotros sólo el primero te dejaba "enchilado", los otros dos sólo llevaban picante si lo pedías aparte. Y considerar que el exceso de picante es algo alejado de la cocina tradicional mexicana es sólo fruto del desconocimiento absoluto de dicha gastronomía, en la que a veces "matan" excelentes preparaciones por su gusto por el fuego en la boca. No obstante siempre he pensado que es como la sal, si te acostumbras a comer salado todo lo ves soso y viceversa.

En cuanto al tamaño de las raciones me parece que son correctas, son elaboraciones que caen pesadas al estómago por la abundante harina de maíz, aguacate, queso y demás alimentos de contundencia. Por lo tanto no me imagino deglutiendo mayores raciones.

Con respecto al local, sí que creo que está algo desangelado, como si les faltase el asesoramiento de alguien que realmente sepa como vestir los espacios, o tal vez por la particular visión de este méxico de María, tal vez ella lo siente desangelado. En mi humilde opinión, les sugeriría unas sillas y mesas más cómodas, pero es algo que en lo "auténticamente mexicano" suele faltar. Como tendrán la espalda nuestros hermanos centroamericanos...

No me alargo más y les comento mi visita. Fue la noche del pasado sábado y quería cenar algo rápido con un amigo para después reunirnos con otras personas. Por eso tal vez la lentitud del servicio me fue más difícilmente soportable. Pedimos chilaquiles rojos (excelentes y picantes, acabé echando fuego ya que me empeñé en apagar las llamas con una cerveza ámbar michelada con valentina), enchiladas pachuqueñas (buenas), tacos de tinga de res (buenos). Con los tres platos quedamos satisfechos, pero con hambre y sin prisa cabe uno más. El precio de la cervezas preparadas 3.50 €.

Para beber dos cervezas micheladas, excelentes. Para terminar dos tequilas 1800 añejo, el precio por persona se ve influido por el del tequila, cada uno nos costó 6 euros. Quería probar uno bueno ya que el agave y yo nunca nos hemos llevado bien, la verdad es que se notaba que era un licor de calidad con recuerdos de bourbon e incluso de algún orujo, pero ese final que no me llena. No sé si es caro, estamos hablando de una botella de precio elevado 35 € o más y si pagamos alegremente 10-12 euros por una buena ginebra, no tiene porque desmerecer un buen tequila para el que guste.

Evalúo el vino por visitas anteriores en las que probé el excelente, casi divino, mole poblano.

Un sitio recomendable, pero tenemos que conocernos a nosotros mismos y saber diferenciar lo bueno de lo que nos gusta.

Detalles a olvidar: Los precios de carta no incluyen el IVA.

Este barrio es una chimba!

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