Tras el buen recuerdo dejado por la anterior visita, volvemos para repetir experiencia siendo una hora más tardía con lo que ya no hay tanta gente y podemos elegir donde sentarnos y así lo hacemos frente a la barra, más a la entrada de la cocina donde ya no hay los agobios y está la cosa ya preparando los menús de medio día. En la barra nos atiende le jefe en la comanda directa:
. plato de sangre con cebolla: buena ración y buen producto: el punto de la cebolla pochada bueno y también de la sangre.
. plato de verduras fritas: variado al gusto con alcachofas, pimientos verdes y col frita estando todo en buen nivel.
. bocadillo de embutido con col frita: buen pan llenado como si quisieras conseguir que no quepa nada más; bien el embutido sin excesos de fuego.
Casi al mismo tiempo nos habían traído los cacaos fritos básicos y mejor las aceitunas, ambos en buena cantidad. Para beber Castillo de Chiva tinto de uva tempranillo y gaseosa.
La sorpresa fue con el cremaet que ahora (quizás por el menor agobio de la hora) traen el café por una parte y por la otra un cazillo con el ron quemándose para que lo termines a tu gusto, más o menos cargado del licor. Me gustó.
bocadillo
plato
sangre con cebolla
gasto
cremaet
cremaet al gusto
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.