Restaurante Casa Conrado en Oviedo
  

Restaurante Casa Conrado

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Datos de Casa Conrado
Precio Medio:
33 €
Valoración Media:
6.9 10
Servicio del vino:
5.8 10
Comida:
7.6 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
7.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 29,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingos

Teléfono


5 Opiniones de Casa Conrado

Nos presentamos en este templo gastronómico asturiano (lo que ya son palabras mayores) con la intención de tomar algo rápido porque la salida del avión apremiaba. Fuimos atendidos magníficamente por una diligente camarera que comprendió enseguida nuestro propósito, dejándonos igualmente la carta del restaurante ya que podíamos pedir cualquier plato amén de la más reducida de "tapas". La casa tuvo además el detalle de no cobrar las dos primeras copas de albariño que pedimos, acompañadas de unas muy buenas aceitunas, cuando "nos animamos" a pedir una botella (a la que le faltaba algo de frío), del que no recuerdo la marca, muy aceptable y que cobran a 19 € la botella. Nos metimos para el cuerpo un magnífico pulpo de pedrero con patatinas (no sé si mejor estas últimas que el pulpo también sobresaliente, 17 €); una "degustación" de fabes con almejas, muy en su punto y lamentando no haber sido más "echado p'alante" y haberla pedido siquiera en media ración (10 €). Como plato más contundente, dentro de un orden, y recomendado, muy bien, por la camarera, la clásica tortilla de merluza con salsa de carabineros, sencillamente sublime, poco hecha, para comerla sin dientes (18 €). Capítulo dulce: un frixuelo crujiente con salsa y helado, que fue lo que menos nos gustó, lo que no quiere decir que no estuviera a la altura del resto del mini festín (6,90 €). El pan, nada que reseñar, a 1 € per cápita y concluimos con dos cafés, capítulo no muy cuidado ya que en estos sitios esperas algo diferente (2,20 € los dos, precio razonable). Sí extrañó que no ofrecieran el orujo que tan bueno está por aquellas tierras, tampoco lo pedimos, y a la calle que nos fuimos a paladear los magníficos 22º del verano asturiano (a las 15,00 horas) con un petit robusto Hoyo de Monterrey, la mejor opción cuando el tiempo es poco y la Ley antitabaco te persigue por las esquinas.

Con motivo de la celebración de la Copa Davis en Gijón y teniendo dificultades para conseguir habitación, decidimos ir a percnoctar a Oviedo. Estando el hotel en la calle Arguelles y después de tomar unas cervecitas por la calle Gascona, estaba a tope, decidimos ir a cenar a este clásico rte..
Nos presentamos sin previa reserva, no hubo ningún problema y nos facilitaron una mesa. El comedor ha sido remozado, está decorado con litografias modernas y de vivos colores y los cuadros con los distintos galardones y distinciones que han otorgado a Conrado a lo largo de los años. Por cierto en sitio bién visible, el título de Cofrade de Honor de la Cofradía del Hojaldre de Torrelavega.
Las mesas bién vestidas, buena mantelería y cuidada vajilla y cristalería. El servicio es serio, el trato con el cliente correcto y profesional.
Viendo que tenían un menú degustacion "Noche", optamos por el mismo. Estaba compuesto de :
-Gaspacho. Fresco, sabroso. Recordándome los que tomo por
Andalucía.
-Fritos de bacalao.En su punto, buén bacalao y mejor fritura. Muy ricos.
- Croquetas de jamón. Buenísimas, rica y suave bechamel y viéndose el jamón.
- Pulpo con cebolla caramelizada y ali-oli. Sabrosísimo, en su punto de textura. El ali-oli, muy suave, casi imperceptible(no me hace mucha gracia el ajo).
- Carrilleras de cerdo ibérico: Muy sabrosas, con la gelatina en la salsa y acompañadas de una patatas muy bién fritas.
De postre:
- Helado de turrón. Cremoso, sabroso. Rico.
De sobremesa:
- Copa de Cava Aria brut, decliné la oferta. O Gin Tonic, en este caso de Seagrems. Este si cayó.
Acompañamos la cena con un vino tinto Finca la Estacada-2010.Roble. Acompañó perfectamente y armonizó muy bién la cena.
Sin duda es un rte. al que se puede ir. Su cocina es tradicional, la de toda la vida y por eso perdura y hay veces que apetece. Un pequeño detalle que se podría corregir, los camareros cuando a lo largo de la cena te van sirviendo los platos, no te describen los mismos.

Quizás sea el mayor atractivo para algunos. Si estás comiendo allí y te dicen que has retrocedido a 1970 te lo crees sin duda alguna. Todo en ese restaurante es clásico: la decoración, las sillas, las mesas, las fotos de los famosos, los cuadros,...,¡si hasta los camareros van vestidos como hace 40 años!, impecables eso sí.
La comida pues como no podía ser de otra manera, carta muy larga, producto de temporada preparado como se ha hecho siempre.
Dicho lo anterior comimos muy bien: de entrantes croquetas de jamón, boletus edulis a la plancha, tostas de jamón y foie (lo que menos me gustó, grasientas a tope) y una fabada exquisita a medias raciones.
Los segundos: chuletillas de cordero, entrecó con salsa de higos, chuleta de carne roja, sopa de almejas con alcachofas, rodaballo al horno y yo tomé rape alangostado a las 3 salsas (vinagreta, tártara y mayonesa).
Raciones muy abundantes y guarniciones en consonancia: ¿qué esperaríais con una chuleta de carne roja?, ¿patatas fritas y pimiento rojo?, pues eso.
Postres bien, sin destacar.
Pan de un solo tipo.
Camareros de los de antes, al principio un poco adustos porque la reserva era para 8 y nos presentamos 10, pero pasado el momento delicado sin problema, al revés, daban una lección de cómo se lleva un sala repleta como estaba ésta, sin un tropiezo y sirviendo de forma rápida y continuada, un placer a la vista.
Carta de vinos sólo correcta, copas de menor calidad de lo requerido para los vinos (y van 4...).
En fin, creo que es un lugar que merece la pena visitar para comer o cenar en un lugar "de toda la vida", uno de aquellos restaurantes de la alta burguesía con una clientela también de toda la vida que va a buscar precisamente eso: buen producto, servicio profesional, barroquismo,...

  • Mi rape alangostado.

  • ¡Una buena fabada sí señor!.

Siempre que como en conrrado siempre salgo satisfecho por su comida y calidad e la materia prima,eso si los postres no son su fuerte.Para los turistas que vengan a Oviedo imprescindible.

Famoso restaurante en Oviedo que en mi opinión debio de conocer tiempos mejores-aunque el sábado noche estuviera completo-.También es verdad que la materia prima es de 1ªcalidad,pero las recetas son clásicas,el servicio algo rancio y la carta de vinos otro tanto.La cristalería deja mucho que desear en un restaurante de "lujo",la tªdel vino otro tanto,carta sin añadas.El camarero preguntando la opnión de cada plato;pero después de los entrantes(bien)un arroz de almejas y berberechos estaba pasado de sal,cuando pregunto ¿qué tal el arroz? y dimos nuestra opinión...cara de asombro y hasta luego "Lucas".RCP BAJA alrededor de 40EUR+iva SIN VINO.Hay mejores ópciones en Oviedo.

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