Coraje en tiempos de coronavirus

Para tomar la iniciativa de abrir un nuevo restaurante en tiempos de coronavirus hace falta mucho coraje, pero también confianza, ilusión y saber hacer. Siguiendo las siempre acertadas valoraciones de abreunvinito decidimos acercarnos a conocer el nuevo San Nicolás, ahora rebautizado como La Cábila. Y tanto nos gustó que repetimos a los diez días. Entre ambas visitas, probamos el menú Mercat (para cenar) y el menú Cuchara (para comer), ambos descritos en el comentario de abreunvinito. No voy a describir todos los platos que pudimos degustar, pero sí daré unas pinceladas de los que recuerdo y más me impresionaron:

  • "coca de dacsa" con bonito (perfecta la coca y las verduras que la acompañan, rematada con unos trozos de bonito)
  • "esclatasangs amb lleteroles" y sobrasada (acabando la temporada de níscalos, muy buena combinación de sabores y texturas)
  • alcachofa a la brasa (probamos dos, una sobre un velouté hecho con las cabezas de los carabineros y otra sobre un fondo picante, ambas espectaculares)
  • ensaladilla con mostaza verde y tartar de atún (sabrosa, con un punto de frescor que le da la mostaza)
  • cogollo a la brasa con perdiz en escabeche (parece que se han puesto de moda los cogollos a la brasa)
  • sepietas sucias sobre puré de coliflor (el que menos me gustó, quizá porque la sepia estaba demasiado "sucia")
  • morro de mar (interesante tratamiento de la morena, perfectamente desespinada, y que recuerda en aspecto y textura al tradicional morro de cerdo)
  • pescado del día, que no recuerdo, sabrosísimo sobre una cama de puré de coliflor
  • arroz de fesols i naps, un clásico, presentado en puchero, llegó al final del festín y no pudimos acabar con él
  • y de postres tomamos un día un chocolate blanco con helado de aceite de oliva y el otro una mezcla de caqui, granada, helado de chocolate, y más

De vino tomamos un Exuperio de Noemi Wines de Fuenterrobles, un bobal 100%, equilibrado y de intenso aroma, y un Bobal Negro de Gandía, otro interesante bobal 100%.

El chef Fernando Ferrero salió varias veces a sala, primero para asegurarse que no preparaba nada a lo que fuéramos alérgicos o aversos, y después para comprobar cómo iba desarrollándose el servicio. Siempre atento con una amplia sonrisa que se adivinaba bajo la preceptiva mascarilla.

Largas sobremesas en un ambiente muy agradable. Aunque la de la cena hubo que interrumpirla al acercarse la hora del toque de queda

Volveremos.

  1. #1

    Abreunvinito

    Me alegro que te gustara porque cuando escribes una crítica de un local, sobre todo si es nuevo y es el primer comentario, me alegra que haya nuevos comentarios coincidentes porque además conlleva una responsabilidad sobre el trabajo de varios profesionales y siempre tienes dudas de hacer lo correcto.
    La verdad es que es una cocina para disfrutar.
    Saludos

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar