Restaurante Bar Torrent en L'Eliana

Restaurante Bar Torrent

Datos de Bar Torrent
Precio Medio:
10 €
Valoración Media:
6.0 10
Servicio del vino:
- 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
6.0 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: L'Eliana
Dirección: Plaça del País Valencià 8
Código postal: 46183
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas:
Precio desde 10,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


2 Opiniones de Bar Torrent

En época estival postCovid tener una terraza en el centro de la población y zona peatonal se ha convertido en un lujazo. Amplio espacio, gran separación de mesas, buenas sombrillas, rapidez de servicio y almuerzos hechos al momento hacen atractivo al lugar que a pesar de la crisis se llena (el comedor interior casi vacío) con rotación continua de mesas.

Para beber lo habitual de los almuerzos populares: opción de cerveza (un doble a 1,40€) o de vino y gaseosa comunitarios (1,90€). Parece que el bocadillo debe acompañarse así y comer con las manos y mancharte la camisa como ritual. De la misma forma que se hacen necesarios los cacahuetes (pelados y con sal, muy mejorables) y las aceitunas (de buen nivel) en el centro de la mesa.

No hay bandejas de producto a elegir ni carta física; todo cantado a pie de mesa. Ya casi no recordamos el sabor de las tortillas recién hechas y humeantes en el bocadillo y aquí son casi obligatorias; si además el pan crujiente acompaña pues ya tenemos tomada la decisión, así que pedimos bocadillos (3,20€):

. tortilla de calabacín con alioli: referida como muy jugosa y bien de sabor

. tortilla de patatas con anchoas: ya comentada anteriormente. Un clásico a conocer

. tortilla de cebolla, pan con alioli y con dos  morcillas: pues eso recien hecho, casi quemándote, dentro de un pan crujiente, es un acierto seguro. Suplemento especial de 1€.

La carne es débil y a pesar de que pedimos el bocadillo entero (media barra) pedimos y reclamamos por despiste:

. sepia a la plancha: buena ración, buena textura, algo insípida y llegó casi de postre (5,50€).

El cremaet puede ser de autocreatividad en la mesa o preparado previo por el hijo del dueño. Merece la pena este último tanto que repetimos todos (2,10€ c/u).

Como vamos algo tardíamente, tenemos la fortuna de poner hacer larga sobremesa sin hacer cola detrás. El sitio y el ambiente merece la pena disfrutarlo y no tener prisa en ir a recoger el coche aparcado en el parking descubierto gratuito del ayuntamiento porque el centro es imposible hasta de circular. De paso merece la pena una visita al Horno Virgen de las Nieves para unos souvenirs que llevar a casa.

  • especialidad en bocadillos de tortillas

  • tortilla cebolla y morcillas

  • tapa de sepia plancha

  • cremaet casero

Siguiendo en el mundo de los almuerzos, este local es un punto de encuentro en el centro de la población especializado en ese particular culto valenciano que es ir a almorzar con amigos (o compañeros de trabajo).

El local no tiene nada de particular y cumple con lo bueno y lo malo de un bar de pequeña población. Situado en el centro, con mesas en la terraza para delicia de fumadores, y un espacio físico interior a modo de tubo, con la barra en un lado y la cocina como continuidad de la misma. Las mesas se suceden en dos filas, juntándolas si es necesario, siendo imposible apretarlas más. No hay mantel ni de papel; copas cubiertos y platos al uso habotual.

No hay las típicas bandejas de producto a la espera de ser consumido ni en la barra del bar ni en la ventanilla de la cocina donde se recogen los almuerzos. Tampoco hay carta de opciones, todo bien cantado a pie de mesa. El servicio en sala es eficaz y capaz de serpentear entre las mesas. La rapidez de cocina es notable para aliviar de la presión asistencial de clientes y permitir rotaciones en las siempre repletas mesas.

¿Donde está el mérito del local? Pues en la preparación individual al momento, especialmente de tortillas de todos los colores y sabores. Por supuesto hay cacaos, en este caso de cacao frito con sal aunque a nuestra mesa no llegó por motivos desconocidos; también unas buenas aceitunas. Para beber dispone de las siempre clásicas opciones: cerveza (presión o botellín) o vino de gama baja (tinto Las Villas) con gaseosa a discrección y sin límite.

Solo dos para almorzar y por una vez coincidimos en la elección, aunque no en el tamaño del bocadillo (grande o normal). El pan, elemento de gran valor en este tema, cumple muy bien en su calidad. Lo almorzado:

. tortilla de patatas, sobre un base de alioli, con anchoas: muy buena elaboración de tortilla (salvo en la estética), perfecto punto de la patata y del huevo, cantidad correcta y sobre todo, recién hecha (y se nota y agradece); las anchoas pocas pero muy buenas. El tamaño del bocadillo grande es poco más de media barra y la cantidad del relleno es correcta.

. cremaet bien elaborado aunque sin los tropezones característicos (mini corteza de limón, granos de café). Tienes la sorprendente opción de preparártelo tú en la mesa, lo que declinamos.

Un lugar cuya virtud es la preparación del momento, algo tan inusual como necesario.

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