Restaurante Bestial Restaurante Bestial  foto 6

Restaurante Bestial

6
Datos de Bestial
Precio Medio:
35 €
Valoración Media:
6.3 10
Servicio del vino:
4.7 10
Comida:
5.3 10
Entorno:
8.8 10
Calidad-precio:
4.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Sant Martí
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 35,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: No cierra (solo el 25 de diciembre)

Teléfono

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6 Opiniones de Bestial

Precioso restaurante en la playa, junto al Puerto Olímpico, el más cercano de todos los locales que se suceden en esa dirección.
La terraza, que forma un ángulo recto con la sala, está construida en niveles y decorada con un gusto exquisito, de corte muy moderno. La sala es amplia y también muy bonita y espaciosa, pero teniendo la posibilidad de la magnífica terraza, se convierte en un último recurso.
Ambiente desenfadado y cool.

Cocina mediterránea en general, aunque marcadamente italiana y catalana. Tomamos:
• Unos entrantes al centro:
-Boquerón vinagre con cebolla confitada y pan de pizza
-Croquetas de gorgonzola
-Espárragos en tempura
-Berberchos a la plancha
• De principal
-Fideua negra
• Y de postre:
-Sorbete de mango y jengibre
No voy a describir uno por uno los platos, simplemente diré que estaban todos moderadamente buenos sin más, nada que destacar para bien ni para mal.
Diseño, rapidez en cocina y calidad aceptable.

Servicio brindado por gente joven con buena imagen, con poca preparación pero disciplinado, bien dirigido por un jefe de sala que estaba muy pendiente de corregir y cubrir sus carencias.

Carta de vinos suficiente, pobre su servicio. Bebimos un correcto godello, Mara Martín 08.

Como conclusión: un lugar muy agradable, gran ambiente y cocina solo aceptable.

Lo mejor es la terraza, lo demás es totalmente prescindible.
Rigattoni con setas de temporada y tomate de la huerta, Traducción: Macarrones el Pavo, con champiñones y tomate de bote, 16€.
Ravioli de pasta fresca rellenos de gambas y verduritas asadas, traducción: Pasta wanton, con quisquillas ultracongeladas y verduras hervidas y pasadas, 19€.
Y ya no hablo de los segundos.....
Carta de vinos muy corta a precios altos.
Muchos camareros, pero trabajando como robots.
No volveré.

Bueno, pues ya sabíamos a lo que íbamos, a un lugar supercool en un entorno privilegiado y con un servicio que hace lo que puede porque siempre está a tope. Por petición expresa en la llamada de la reserva nos sentaron en el interior, junto a la preciosa vidriera que da al mar (os recomiendo esa ubicación), aunque la terraza también es muy bonita, con diferentes niveles y con unos podados algarrobos para darle más aire mediterráneo. La comida estuvo realmente bien, os aconsejo el surtido de entrantes y los risottos, mi atún semi-crudo también me gustó, los postres muy correctos (muy chulo el carpaccio de piña con frambuesa deshidratada). Cubertería y vajillas demasiado fashion, de un peso excesivo, que hace sufrir a los pobres camareros, y acordes con unas horrorosas copas de pie gordísimo que me hace bajar mucho el aspecto del servicio del vino. Carta cortita, tanto en vinos como en comida y servicio leeento porque, como ya he dicho, está a reventar. Como curiosidad, decir que los baños son mixtos y que está abierto hasta las 02h para copeo.

Aqui siempre uno puede volver por el ambiente especialmente ahora en verano. Lo que nunca se sabe es como sera la calidad de la comida y el servicio. Probablemente correcta pero tampoco para dar vuelteretas. Y incluso puede ser un poco pobre - estaba muy decepcionada de los arrozes y el solomillo venía fria. Nos avisaban cuando aún estuvimos con el postre que teníamos que pedir el café porque venía el "relevo". Como hay tanto elección entre restaurantes en la misma localisacion prefiero gastar mi dinero en otro.

Bonito local, muy cerca del mar, con mesas en el interior y exterior, con un cierto atractivo. El servicio es bastante atento, aunque hubo demasiado tiempo entre el primer plato y el segundo. La comida es de estilo italiano, con un "toque propio", que nos resultó muy agradable (pasta fresca bien elaborada y condimentada, pescado y carne bien tratados, buenos panecillos y postres adecuados). La carta no es muy extensa, pero suficiente. La carta de vinos es mejorable, ya que hay algunos muy correctos, pero poca variedad. También las copas y vasos podrían mejorarse, para estar más acordes con el local. Unos 35-40 Euros por persona, sin el vino.

Local con interior minimalista aunque acogedor, pero lo realmente espectacular es su espacio exterior, diferentes terrazas en desnivel ofrecen preciosas vistas al mar y la ubicación de las mesas permite intimidad e incluso hay buenos rincones para grupos.
Cristalería muy de acorde con el local, la temperatura del vino un pelin elevada, normal ya que no disponen de armario climatizado, lo solucionamos sumergiendo unos minutos el Otto Bestue (Somontano) que pedimos en cubitera y lo normal en estos locales de moda, los precios del vino, algo elevados, Casa de la Ermita 2001 a 18€ y el Otto Bestue que tomamos 14€
El maridaje mas que correcto, sabores naturales y excelente presentación, el servicio a cargo de personal muy joven y competente, eso sí, no se os ocurra pedir palillos después del ágape, os dirán que no lo permite la filosofía de la casa...
Frecuentado por gente “guapa” lógico ya que pertenece al grupo Tragaluz.
Precio aproximado por persona 30€ sin vino.
Sin duda que volve

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