Restaurante Ikaro en Logroño

Restaurante Ikaro

Datos de Ikaro
Precio Medio:
80 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
10.0 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: La Rioja
Localidad: Logroño
Dirección: Av. P bajoortugal 3
Código postal: 26001
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas:
Precio desde 80,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


2 Opiniones de Ikaro

Visité el local al poco de darle la estrella, y salí convencido de que se la merecía, una pareja comanda los fogones, el vasco Iñaki Murua y la joven ecuatoriana, Carolina Sánchez.
Se nota ese toque de diferentes cocinas, algo me gusta, ya que descubro elaboraciones distintas, además realizan una cocina moderna, sin grandes estridencias y siempre en base al producto, como tiene que ser, como es en la mayoría de los casos.

En esta ocasión pedimos el menú Ikaro, 62€ iva incluido, actualmente sustituido por el menú evolución, por tan solo 2€ más, se nota ciertas capitales de provincia, donde son mucho mas mesurados con las subidas de la estrella, además tienen otros dos menús por debajo de este precio.
Vamos al lio.
Aperitivos de aquí y de allá. (riojanos, país vasco y ecuatorianos)
Un coctel ecuatoriano, canelazo, allí se toma caliente, pero aquí prefieren darle una vuelta para que acompañe al otro aperitivo, así que lo ponen frio , canela , naranjilla (fruta de allí, nada que ver con la naranja) y licor de caña de azúcar , teniendo en cuenta que me encanta la canela y que tenia un toque agridulce , me gustó mucho , además acompañaba a una Gilda , con el toque de la casa , debajo de un disco de helado de aceituna , gel de piparra , anchoa ahumada y caviar de aceite , de un bocado que se derrite , y si señor , sabe a Gilda , buena versión .
En un segundo pase de aperitivos, bacalao a la vizcaína, encima un poco de vizcaína, y la piel del bacalao cubriendo la salsa, ceviche de patita de cerdo, con toque de tomate, lima y cebolla, un rico buñuelo de champiñón al estilo calle laurel y sus patatas a la riojana, un gofre de patata con una crema de chorizo, dando una vuelta a como presentar las elaboraciones, pero todas con el sabor inconfundible a la elaboración tradicional.
Después de estos pequeños y sabrosos bocados empezamos con el resto de los pases.
Langostino en dos pases, croqueta de encocado de langostino (receta ecuatoriana), sobre la croqueta una lamina de langostino, curioso el aporte de sabor del coco y acompañando, un tartar de langostino, sobre la cabeza de este, para rechupetear todo, seguimos a muy buen nivel.
Cardo a la carbonara, beicon crujiente, y el tuétano vegetal del propio cardo encurtido, aporte de yema y queso, para darle el toque de sabor y melosidad.
Secuencia de trufa y caza, burrata trufada casera y caldo de caza, rico, rico y potente pate de caza y trufa, con crujiente de aceitunas negras, menudo secuencion.
Castañeta de cerdo ibérico glaseada, con cream , sobre un guiso de trigo , con un trampantojo de aguacate con forma de bellota , muy bueno , el guiso sápido , y el aguacate refrescante , en contraste con la castañeta.
Rape crujiente, rebozado en pan y frito, y acompañado de un escabeche ecuatoriano, muy sabroso, y que le daba punch al rape, también emulsión de cebollino.
Para mi compañero pichon de Araiz con salsa Perigueux , albóndiga de foie y trufa y duxelle .
A mí, que no soy mucho de esta ave, tuvieron la deferencia de cambiármelo por un poco de solomillo ingles (corte de la ternera a baja temperatura), glaseado con una salsa de vermut, salsa de pera y una patata con encurtidos, de las mejores carnes que he comido, cada día soy más de pescado.
Para pasar de la caza al dulce nos pusieron un pequeño papel de arroz relleno de azúcar efervescente, cardamomo, jengibre y una gominola de kalamansi (asiático) y además un coctel de cava, yozu y manzana, como se os queda el cuerpo …, para limpiar la boca, me decían…
Pasamos a un pre- postre -fresco, rulo de mango y queso, con sopa de citronela y jengibre, unos puntos de maracuyá, mango en dado y un crumble al que le echan un poco de yogurt en polvo para darle ese toque acido de contraste.
Chocolate Pacari 70%, hacen un cremoso, le añaden aroma de roble natural(infusión), gel y bizcocho de cerveza negra, copitos de azafrán y helado de lúpulo, de lujo.
De remate unos petis, solo me acuerdo del bombón de maracuyá, pero un chocolate en un tarrito para beber y una pasta, creo que fue todo, que ya es bastante.
Para beber un gimaro camino real , un blanco trenzado a 25€ , y dos dulces un supurao a 4€ y un Niepoort lbv 4,5€ , me gusto la carta de vinos , bueno me gusto todo en general , muy recomendable la visita , local bonito , nuevo , etc,etc.

Interesante restaurante del centro de Logroño que ha recibido recientemente su merecida estrella. Digo merecida, porque encaja perfectamente con los parámetros actuales de la Guía ( no me refiero sólo a los que admiten , es decir la comida, algo más..). Claridad, comodidad y amabilidad en el servicio. Servicio muy pendiente del cliente, a veces demasiado, a mi me gusta algo más de intimidad sin perder atención. Excelente carta de vinos , sobre todo Riojas , a precios moderados y asumibles. Muchas referencias. Buen servicio y la botella en la mesa , para verla , como debe ser. Dos menús , uno de treinta y pico..algunos parecían contentos con él y otro más largo de 65 euros, contundente, amplio y denso, es el que probamos. A mí me gustó , sobre todo al principio, con los entrantes , el matiz ecuatoriano ( que luego no aportó ni definió de forma significativa el menú, la Michelín lo hizo..), llegando a la excelencia con las dos versiones del langostino. Dos pases de langostino , magníficos , tan contrapuestos como complementarios, fantásticos. Tras tocar el cielo , yo tuve la sensación de que el menú se diluía en personalidad y calidad, ganando en espesura y convencionalidad. Hasta llegar a los chocolates , que bueno..sin pasar desapercibidos , tampoco impresionaron , esperaba mucho más. El pichón como en la mayoría de los estrellados, omnipresente..pero este no fue de los mejores. Disfrutamos , aunque salimos un poco saturados y echamos de menos algo más de personalidad y diferencia.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar