Restaurante Oganyo

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Datos de Oganyo
Precio Medio:
42 €
Valoración Media:
8.5 10
Servicio del vino:
8.5 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
8.5 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 39,65 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


2 Opiniones de Oganyo

Tras un intenso año preparando la reunión anual de la Sociedad Internacional para el Estudio de los Medios Porosos (http://interpore.org/valencia), y tras culminar el último día de congreso al que asistieron más de 800 participantes, había razones para celebrar. Y elegí Oganyo, restaurante que ya había visitado a raíz del comentario de Abreunvinito (mi principal referente en Verema). Diecisiete comensales, de variada procedencia, tres chinos, un búlgaro, dos alemanes, un ceilandés, dos iraníes, una brasileña, un peruano, un italiano y cinco españoles, a los que quería sorprender con algo que no fueran las típicas, tópicas tapas. Y sorprendidos se fueron. 

Mesa alargada junto a la entrada, servicio amabalísimo, que introdujo cada plato en un correcto inglés y que iba a hacer que nos sintiéramos como en casa. Había que celebrar el éxito acreditado del congreso y comenzamos con dos botellas de Gramona Imperial que permitieron la primera ronda de brindis iniciados por el gerente, iraní, de la sociedad InterPore. Habíamos preordenado el menú de 35 euros e indicado las intolerancias y otras particularidades de algunos de los comensales. Y comenzó el festín. Los chinos, responsables de la organización de la edición de 2020, tomaban fotos de todos los platos con los ojos bien abiertos mientras comentaban entre ellos... en chino. 

Acompañaríamos la cena con dos de las pocas, pero buenas, referencias de Utiel-Requena que tiene la carta. No solo se bebe rioja en España como pensaban nuestros invitados extranjeros. Un blanco Chardonnay de Pago de los Balagueses, y el tinto Pinot Noir, Bassus, de Hispanosuizas.

Empezamos con un paté de campaña, con pepinillos y chutney de mandarinas, servido con espátula de madera para untar, muy sabroso.

Seguimos con una burrata con una crudité de calabacín, graciosamente sustituido por dos platos exentos de lácteo, para los intolerantes a la lactosa.

El siguiente plato fue un hermoso buñuelo de bacalao.

A continuación, una de las estrellas de la noche, unas alcachofas a la parrilla sobre un caldo de carne con el que combinaban perfectamente.

Le siguió un mollete de costilla a baja temperatura con salsa barbacoa, que hizo las delicias de nuestros compañeros de Qingdao al recordarles un plato de su tierra con sabor y textura similares.

Después llegó otra de las estrellas de la noche, la vieira a la parrilla, simplemente exquisita.

Y como último plato antes del postre una presa ibérica al punto, también excelente.

Acabamos con un prepostre en cucurucho de helado de maracuyá con piña, seguido de varios postres para compartir (milhojas, mouse de chocolate, …) de los que hay que destacar la tarta de queso con un punto de queso azul, simplemente sublime.

Y llegados aquí, llevábamos tres horas y media, entre brindis y brindis, incluido un Brindis de Mozart cantado en canon a cuatro voces. Casi, casi como si estuviéramos en casa.

Local de reciente apertura por el chef Karlos Moreno después de estar en Mui (espai Rambleta) y con un extraño nombre que hay que comprender: ogaño es lo contrario de antaño. Una declaración de intenciones. La decoración de Fela Almenar es una mezcla de modernismo con la presencia de grandes botellas de cristal repletas de productos a modo de conservas. Hay música en directo (jueves tarde y sábado en el aperitivo) de la que si estás cerca es un suplicio pero si está lejos es un disfrute.

Además de comer puedes comprar pan porque existe adosado un pequeño obrador donde se preparan postres y el pan para llevar. Tiene también una barra de coctelería donde se puede además picar algo. Todo ello creo diferentes espacios con  aire informal y familiar para que cada uno encuentre el suyo.

Una buena vajilla sobre mesas de madera sin manteles, bien separadas, con buenas copas. Un servicio en sala super amable, profesional, que quiere que salgas contento sí o sí. Nos cambian de mesa y nos alejamos de la música y nos acercamos a la cocina, en una mesa de madera muy cálida, amplia sobrelevada y casi reservada que nos permite ver el ir y venir de los cocineros: un disfrute extra.

La carta de comidas está enfocada a productos de temporada buscando nuevas elaboraciones de platos conocidos pero sin perder el personaje principal de la obra: el producto. La carta propiamente dicha busca platos a compartir y consiste en muchos entrantes más pescado y carne pero manteniendo la filosofía de nuevas versiones y facilitar el compartir; hay una especial dedicación al apartado de postres. Existen 2 menús de "dejarse llevar" en versión corta de 6 platos (35€) y larga de 8 platos (45€).

Carta de vinos y consejos de Pepe el sumiller con presencia de vinos interesantes y con buena variedad. No es muy amplia pero adecuada. Empezamos por un vermut (Ciento Volando), coca cola y 3 aguas con gas San Narciso, y rematamos con tintos Quite 2017 muy jóven y frutal, y luego, y buscando diferenciarse, una uva tinta Velasco para elaborar De sol a sol 2015 que causó diferencia de opiniones.

Cuatro para comer y nos dejamos llevar por el recorrido corto tras los dobletes (comida y cena) de los dos últimos días de viaje. Lo que nos eligieron:

. aperitivo de unas aceitunas. Un buen pan que se repitió (no se cobra aparte).

. entrante combinado: paté de campaña hecho con pollo conejo y pistacho y chutney de mandarinas caqui, con sus tostadas y encurtidos dulces. También una ostra con vinagre de Jerez con manzana y apio. Ambos productos muy sabrosos y de calidad.

. ensaladilla rusa con ventresca de almadraba confitada: diferentes verduras, algún encurtido y unas sorprendentes patatas paja en el interior. Muy interesante. Acompañas unos rosquilletas caseras.

. mollete de steak tartar con huevo de codorniz: elementos fácils de gustar y más en un bocado de pan mollete. Bueno.

. alcachofa a la parrilla: medias piezas de tamaño medio y con una excelente preparación con tuétano, trufa y lima en salmuera. Espectacular aprovechamiento de la temporada.

. escorpa (cabracho) con pill pill y picada de tomate y chalota y berros salteados

. presa ibérica con guarnición de puré de boniato BBQ algo ahumado, patata con salsa de mostaza y eneldo y col trufada con unas chips de bacon. Presentado troceado y lacado apoyado sobre una costilla: muy destacables las guarniciones. La carne de calidad y perfecta de punto se complementaba con una ligera salsa rocoto interesante.

. prepostre: crema de limón negro con helado de yogurt y cream de té macha. Presentado para el paso de salado a dulce. Cumple.

. postres: milhojas con crema pastelera, frambuesas y helado de vainilla. También un merengue seco relleno de piñones y acompañado con jugo de fresas. El primero tan bonito de presentación como difícil de partir para comer; el segundo un buen equilibrio de texturas, sabores, temperaturas y nivel dulce.

. petis fours: cookies de chocolate y una nube casera de fruta de la pasión. Ambos agradables. Le añadimos un licor de naranja Carmeleta curioso más que bueno.

Unos buenos cafés finales y un poleo menta más un buen rato de charla para cerrar las conclusiones del viaje a Sitges. Ahora al subir el comentario y repasar la factura se aprecia que el costo por persona debió ser algo más ya que como ocurre en casi el 50% de los casos (siendo en el 98% a favor del cliente) la factura de la comida tiene un error por olvidarse de cobrar en este caso una parte de la bebida, que por otra parte suele ser lo más frecuente.

Sitio para volver y a seguir evolución. Ver fotos: http://katablok.blogspot.com/2019/03/enguany-ara-oganyo.html.

 

 

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