Esta vez y dado el calor exterior la terraza se convierte en un infierno por lo que nos vamos dentro con a.a. y la suerte nos acompaña porque estando todo lleno vemos levantarse a una pareja al fondo del todo, en la esquina final pegados a la ventana y con espacio justo para que el camarero nos atienda; meno mal.
Las mesas son pequeñas estrechas con sillas ajustadas para que ocupen lo mínimo, no hay mantel pero el camarero viene casi de inmediato y le pedimos la bebida: por supuesto frías, cerveza y agua sin gas mediana. Casi sin tiempo de mirar la carta en la que hay tapas, medias raciones y raciones enteras; ya teníamos decidido que vamos a comer de tapeo compartido, nos decantamos por:
. tosta de carne picada, queso y huevo de codorniz: cada ingrediente bien sin nada sobresaliente.
. huevo roto con farinato: el huevo un punto pasado de fuego y el farinato correcto; todo ello sobre una base de patatas a lo pobre correctas pero excesivas para los otros ingredientes por lo que se apoderan de todo en boca. Vinieron en sustitución de los callos que no habían ni nos avisaron previamente.
. tapa del día x 2: va variando cada día y la de hoy es una tapa de cocido que se nos hace irresistible pese a llegar con exceso de calor y estar todo el local lleno lo que aumentaba la sensación térmica. La verdad es que por 3€ viene una cazuelita con algo se caldo, garbanzos, un trozo de chorizo, otro de relleno y una cata de tocino, todo ello en nivel más que aceptable.
. media ración de jeta: muy buena, crujiente la piel y con bastante carnosidad en cada trozo; ración que es necesario compartir.
. media ración de chipirones: esta vez perfectos de textura, rebozado y fritura ajustados y aún siendo media, es para compartir.
Pues la verdad es que pensando en la visita anterior ha mejorado mucho la calidad y cantidad, mantiene buenos precios, el servicio ha mejorado en rapidez; ya no hay su clásica "paloma" que motivó la anterior visita pero salimos más contentos. A mejorar que cuando son muchos platos agobia que salgan todos a la vez y que siendo la mesa pequeña, ni tan siquiera quepan.
tapas de cocido
tosta
huevo roto
chipirones
jeta
carta
En un lugar privilegiado al final de la peatonal calle Zamora y junto a la iglesia redonda de San Marcos (visita turística obligada) se ubica esta autollamada cafetería y cuyo negocio es de "los de toda la vida" por lo que muchos clientes son salmantinos especialmente en los festivos. Dispone de una amplia terraza sobre la propia plaza con una amplia extensión de mesas y sillas de terraza básica. Servicio (en la terraza) con trienios, que cumple bien.
Hacemos una visita a las casetas colocadas con motivo de las fiestas locales, donde muchos de los bares/cafeterías sacan su caseta a la calle con su pincho estrella más la bebida (sobre 2,50€ c.u.) y tras 3 casetas visitadas, decidimos rematar en este local. Cada una de las 6 bebidas se acompaña de su tapa. En el aspecto líquido tomamos cervezas, agua, coca cola y 2 copas de vino tinto El Coto. Tomamos:
. "paloma" x 2: Era el motivo de la visita y consiste en una corteza de cerdo frita (en freidora) que hace que se hinche y sirve de recipiente (curvo e irregular) a una amplia tapa de una correcta ensaladilla. Recomendable.
. chipirones x 2: escasa ración, gomosos, fríos... Ante la indicación nos comenta que la cocinera se había ido, pero debió irse ayer, pensé. Lo cierto es que la gente local me confirma que es una buena tapa habitual y la de hoy un desastre.
. ventresca y tomate x 2: ante la falta de la primera opción, entró como sustitución. Cumple sin más.
Una media de 3€ por tapa y bebida.
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