Restaurante Lluritu

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Datos de Lluritu
Precio Medio:
43 €
Valoración Media:
7.0 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
5.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 39,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)



2 Opiniones de Lluritu

Nueva visita a este local que se va consolidando, además de los platos fijos de la carta ofrecen en una pizarra las sugerencias fuera ésta y que varia en función del pescado que les suministra su proveedor

El local ya está descrito en mi anterior comentario, por lo que pasaré directamente a comentar los platos que pedimos, en las sugerencias del dia tenian dorada y rodaballo salvajes, interesados por estos pescados el camarero que es uno de los propietarios del local nos sacó en una bandeja un ejemplar de cada uno de ellos, todos los ejemplares eran de peso parecido, nos decantamos por la dorada que nos mostró y cuyo peso era de 1,2 kilos, la elaboración fué a la brasa con carbón de encina en horno Josper que se ve al pasar por delante de la cocina para acceder al comedor.

Para esperar la cocción del pescado pedimos un trío de montaditos, uno de ceviche de gamba, otro de bacalao al horno con mahonesa de almendras y el tercero tataki de atún con anchoa, muy buenos los tres, la dorada nos fué servida entera en la mesa sólo con unos cortes marcados con un aliño del propio jugo del pescado, aceite y unas gotas de vinagre acompañada de patatas mini, champiñones y tomates cherry al horno y tirabeques con muy pocos minutos de vapor, muy buenos. La dorada con un perfecto punto de cocción y con un ligero sabor del humo del carbón utilizado.

Buen pan con tomate.

El vino de la D.O. Alella,  Vora la Mar de la variedad autóctona pansa blanca fué un buen acompañamiento para el pescado, el servicio consiste en apertura, cata y primer servicio.

Lástima de los cafés para rematar la comida, la cafetera se habia estropeado, no daba la suficiente presión, a pesar de ello nos trajeron los cafés y el camarero nos comentó que no nos los servia por lo expuesto anteriormente.

Sin duda una muy buena relación calidad precio, un restaurante para ir repitiendo.

 

Así se define este pequeño restaurante que toma el nombre de uno de los pescados de playa más apreciados de esta zona del Mediterráneo.

Situado en el barrio de Gracia de Barcelona donde la oferta de restaurantes y tipos de cocina es infinita abre de martes a jueves sólo para el servicio de cena y viernes y sábados cocina non stop desde las 13 a las 23 y domingos solo servicio de comida, lunes cerrado.

Local alargado con una barra a la entrada y otra pegada a la pared donde se come de pié, al fondo pocas mesas para capacidad de no más de 20 personas, mesas de mármol desnudas y servilletas de papel, lleno total a pesar de ser jueves, imprescindible reservar si se quiere comer en mesa, ambiente joven y distendido. Como curiosidad en la carta se describe como es la elaboración de cada producto y la procedencia del mismo, hay platos de los que se pueden pedir media ración.

Cocina muy pequeña a la vista con dos cocineros que no dan abasto a preparar las comandas, con lo que se dilata el tiempo de servicio entre platos.

Fuimos a cenar mi hijo y yo y compartimos todos los platos, una excelentes anchoas de L'Escala, 4 ostras de las que mi hijo es un gran degustador procedentes de Asturias, sólo me dió tiempo a comer una y he de decir que estaba francamente buena, seguimos con media ración de sardinas a la brasa, para mi un pelín demasiado hechas, unos berberechos de buen tamaño y sin arena procedentes de Vigo, sepionets a la plancha qué buenos y que buen punto de plancha y rematamos con unas cigalitas salteadas con vino y ajo y perejil, para mojar pan, tanto las cigalas como los sepionets procedian del Mediterráneo sin mayor especificación.

Buen pan de coca con tomate.

Como la espera entre plato y plato se dilataba "cayeron" 2 botellas de Només una garnacha blanca de Celler Perelada de la D.O Empordá que servida a una muy buena temperatura acompañó perfectamente toda la velada. El servicio del vino consistió en descorche y primer llenado, un cubo con agua y hielo picado hizo las veces de cubitera

Un café solo.

Servicio agradable y ágil a pesar de las limitaciones que ofrece la cocina y a la cantidad de clientes a los que hay que atender. Sin duda un lugar para repetir

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