Dentro del edificio del mejor (éste sí) hotel de la población tiene el restaurante, al que llegas después de pasar por la cafetería con mesas altas y un entorno de una vistosa bodega con algunos buenos vinos. El local es amplio bien decorado y vestido, casi lleno, con mesas amplias y cómodas, como las sillas, con mantel de tela y buena separación que permite intimidad; vajilla cubiertos y copas correctas. Buena insonorización.
El servicio de buen nivel y amabilidad sin excesos. Dispone de varios menús y carta; en nuestro caso y estando alojados en media pensión, incluye un menú del día (y de la noche) de varias opciones a elegir, con pan vino y agua (18€), pero hay también un menú degustación (55€) de 6 pases sin bebidas y un menú de temporada (36€) con productos de proximidad con varias opciones a elegir y sin bebidas.
Hay bastantes opciones y con abanico de precios en el tema de vinos con precios al uso; hay una gran presencia de todas las DOs aragonesas con vinos locales desconocidos. Pedí una copa de vino tinto que llegó servida sin que recuerde qué vino local era y eso que lo pregunté; un agua grande de la vecina Benassal sin gas completó la fiesta.
La cena para dos:
. aperitivo x 2: por cortesía de la casa: una gyoza de verduras, bien presentada y correcta de sabor.
. rollitos de puerro, york y queso gratinados con salsa Morney x 2: a modo de canelones pero con puerros, servidos muy muy calientes y con abundante queso y salsa. Notable.
. solomillo de cerdo con salsa de PX: clásica presentación de cocina clásica (tipo bodas) estando bien la carne y en buena compañía de unas patatas fritas caseras bastante tersas, unos cherrys cebolletas y setas laminadas
. dorada desespinada al horno con salsa de eneldo y limón: buen intento de desespinar y de nuevo una cocina tipo francesa antigua en la que la salsa lo invade más que acompaña. Unos tomates cherrys, cilantro y champiñones acaban decorando el plato.
. tarta San Marcos: clásica tarta que ni bien ni mal. No repetiría
. flan de naranja con cobertura de chocolate: un flan falto de intensidad de naranja y que combina hasta desaparecer con el chocolate.
En resumen un excelente precio en una cocina sin riesgo con producto correcto y elaboración básica y raciones más que completas.
aperitivo
rollitos
dorada
solomillo cerdo
tarta
flan
Es un hotel con spa y sitios de masaje en el cual vas a disfrutar de la comida de la calidad y de la buena atención al cliente. Las habitaciones son muy bonitas.
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