Lo descubrí una vez al ver una larga cola de Domingo, alguien transportaba

Lo descubrí una vez al ver una larga cola de Domingo, alguien transportaba una paella, buen sitio de comidas para llevar pensé... . Mi pensamiento se quedó corto y no percibí que tras la fachada ocupada por un mostrador a la calle se escondían unos metros de barra dignos de mención. Días más tarde me teletransporté a uno de sus taburetes, a mi lado un amigo del Grao de Castellón y amante del buen comer. Frente a mi un gran planchista, una impoluta plancha y género compuesto de marisco y pescado en perfecto estado. Brillo, mirada pura y ausencia de sangrado en la materia prima. Una vez acomodados tomamos posiciones y empezamos con la primera tanda que acompañaría nuestras cervezas. 6 gambas rayadas, bravas y pescadito frito. Tras la primera tanda la sensación es de Notable, a las gambas le falta un puntito y el pescadito está algo soso, la frescura tapa las ligeras desviaciones. No me quedo tranquilo, segunda oportunidad, Berberechos, 2 Cigalas (de 150g cada una), Verduras plancha. En este segundo asalto llegamos al sobresaliente, la cigala perfecta, el pasado no conoció una igual, la bautizo?, pensé, vuelvo en mí. Ponga Café. 4 Cervezas por cabeza... la cuenta 120€, merece la pena?, si, volveré?, siempre... al lugar de la plancha de cuyo nombre no me quiero acordar.

La puntuación del vino es para acompañar a las otras dos, no tomamos vino por lo que no tomen en cuenta tal valoración. Lamento la futilidad de mis pecados.

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