En mi última visita a Casa Viart de Platja D’Aro, me comentó Víctor la inminente apertura del VidrA, pero aparte de que en verano es mejor dejar la Costa Brava para los turistas, éste verano ha sido complicado a nivel personal y hasta ahora no he podido visitarlo.
Si bien en Casa Viart el entorno no es el que su cocina se merecería, en el VidrA la situación cambia radicalmente, situado en el rompeolas del Club Náutico de Sant Feliu de Guixols, con la bahía, los barcos amarrados en el club Náutico y mar abierto a los pies de su Terraza.
La cocina del VidrA corre a cargo de Adrià Bou que junto a Víctor han sido seleccionados entre los 16 mejores cocineros del mundo en el cuaderno Apicious25. También en este 2015, Víctor fue nominado como Cocinero del Año por el Fòrum Gastronòmic de Girona, cosa que no nos sorprende a los que hace ya bastante tiempo hemos apostado por él.
En la sala Thais, discreta, atenta y profesional, que a pesar de llevar poco tiempo en el oficio se desenvuelve como una verdadera profesional.
Tras hojear la Carta nos decidimos por el Menú de Mediodía, de 19’50 euros, que incluye algunos platos con un pequeño suplemento.
Como Snacks de la casa Chips de Maíz con Curri. Crujientes y sabrosos, me costó descubrir que se trataba de Maíz.
Empezamos con los entrantes fríos, como este Cebiche de Dento y Dorada. Con emulsión de su jugo y almendra tostada. Me dejaron probar un poco y estaba impresionante.
Y para mí el Tartar de Atún. Con emulsión de aceite y soja. Perfecto en cuanto a concepción y ejecución.
En la elección del primero caliente no tuvimos dudas, los dos pedimos el Parmentier de Patata con chistorra y aceite de pimienta roja. Nos cambiaron la Chistorra por Butifarra de Perol, un plato para repetir.
Tampoco con el plato principal dudamos, Dento al horno con verduras y patatas. Y como veréis en mi plato las verduras brillan por su ausencia, y éste fue uno de los detalles de profesionalidad de Thais, a la que comenté medio en broma que prefería más patatas que verdura, pues bien, el plato de mi acompañante vino con patatas y verduras, y el mío tal y como veis en la foto, solo con patatas. ¡Chapeau!!!
Por cierto el plato excelente, quizás el pescado un poco demasiado hecho para mi gusto, (porqué en el pescado no pregunta nadie el punto de cocción?) y sorprendentes los tomatitos que explosionan en la boca como si de esferificaciones se trataran.
Postre.
Sopa de piña con Menta, sorbete de chocolate blanco y galleta de mantequilla. Refrescante, ideal para bajar la comida.
Copa de texturas de Chocolate. Potente, lo pidió Rosa y a pesar de que me ofreció probarlo, ya no podía más.
Para beber:
Un Gramona Imperial.
La Cuenta:
Un precio razonable y una cuanta clara y sin sorpresas.
Resumiendo:
Volveremos a no tardar, y la próxima vez no se escapa un GT saboreando la brisa marítima en la Terraza.